Escoger una especialidad: ¿Cómo mejorar tus ingresos como especialista?

1. Consultorio propio: El sueño húmedo del residente… y el cementerio de muchos ingresos

Realidad incómoda:
Abrir consultorio ≠ empezar a facturar. Abrir consultorio = invertir sin retorno inmediato y con gastos que comen más que tú en guardia con ansiedad.

Costos comunes al arrancar:

  • Alquiler + depósito
  • Mobiliario (spoiler: nadie quiere sentarse en esa silla plástica que sobró del comedor)
  • Software médico o agenda (el Excel no es tan “pro” como crees)
  • Recepcionista, si no quieres ser tú mismo atendiendo la llamada y el recto al mismo tiempo

Tips de supervivencia:

  • Comparte espacio con otros colegas (los que sí tienen pacientes)
  • Inicia con atención bajo demanda, mientras te das a conocer
  • Usa espacios por hora al principio (estilo coworking médico)
  • Sé honesto: si no tienes pacientes, no necesitas un consultorio. Necesitas visibilidad.

2. Multiplica ingresos como si fueras un dios de la mitología griega con déficit de atención

🔄 Consulta pública + privada

Sí, vas a tener doble jornada y triple cara de “yo no dormí”, pero también doble flujo. El hospital público te da estructura (y pacientes graves), lo privado paga la comida sin arroz cada semana.

📚 Docencia

  • Clases en universidades, escuelas de medicina o cursos privados.
  • Puedes vender seminarios online, talleres o PDFs si sabes estructurar información como dios manda.

Pro tip: a los estudiantes les gusta aprender con alguien que no los haga sentir como insectos en quirófano. Ya con eso ganas.

🔬 Investigación y proyectos con financiamiento

  • Becas institucionales
  • Proyectos con industria (farmacéuticas, tecnología médica)
  • Artículos pagados o participación en estudios multicéntricos

🧑‍⚖️ Peritaje médico

  • Solo apto para los que disfrutan los informes largos, lenguaje técnico y lidiar con abogados.
  • Pago por hora más decente que muchas guardias.
  • Requiere paciencia quirúrgica y una coraza emocional.

📱 Telemedicina

  • Ideal para subespecialistas con nicho definido.
  • Consulta rápida, sin traslados, con costos reducidos.
  • Algunos sistemas ya pagan por consulta. Otros pagan en karma.

3. Cobrar como adulto funcional, no como estudiante en modo “ay qué pena”

Errores que cometes tú y el 90% de tus colegas:

  • “Precio amigo” a todos
  • No publicar precios → los pacientes asumen que eres carísimo
  • Cobrar menos para “hacer clientela” → solo atraes a gente que no quiere pagar

Soluciones prácticas:

  • Arma tu tarifario con base en promedio local, formación y complejidad.
  • Aprende a decir tu precio sin titubear. (practica frente al espejo si hace falta)
  • Incluye el valor de tu experiencia, no solo del procedimiento.

Tip doloroso: si tú no valoras tu trabajo, nadie lo hará por ti. Ni tu paciente ni tu banco.


4. Marketing profesional: que sepan que existes, pero sin parecer que tienes un canal de make-up

Herramientas básicas:

  • Página web con foto profesional (no esa de tu graduación donde sales pixelado)
  • Google Business con dirección, teléfono, horarios, reseñas
  • Redes sociales con contenido educativo y profesional. No bailes. No quotes motivacionales. No “antes y después” sin consentimiento.

Qué puedes postear:

  • Casos clínicos (con anonimato real, por favor)
  • Preguntas frecuentes
  • Tips de prevención
  • Explicaciones breves de síntomas o tratamientos

Ser visible ≠ ser influencer. Solo tienes que ser encontrable y confiable.


5. Haz red: no seas el ermitaño con título

  • Deriva con criterio. Los pacientes vuelven a quien los resolvió y no se los quedó por ego.
  • Coordina con colegas: arman protocolos, comparten consultorios, hacen combo clínico.
  • Apóyate en profesionales de salud complementarios (nutriólogos, fisioterapeutas, psicólogos). Tú no eres omnipotente.

Hacer alianzas paga más que la competencia silenciosa y pasivo-agresiva entre colegas.


6. Encuentra tu diferencial: ese truquito que te hace ese especialista

Ejemplos:

  • Eres el único que maneja un tipo de ecografía avanzada en tu zona
  • Tienes doble formación (ej. psiquiatría + medicina interna) y ofreces abordaje integral
  • Usas tecnología que mejora la experiencia del paciente (ecógrafo portátil, apps de seguimiento, etc.)
  • Das seguimiento post-consulta que otros no ofrecen

Traducción para pacientes:
«Voy con esta doctora porque me explica, me revisa bien y además me sigue por WhatsApp.»

Eso, amiga, se llama fidelización. Y sí, paga.


7. La cosa triste pero necesaria: finanzas personales

🎓 El pregrado no te enseñó esto. Pero puedes aprenderlo tú (o pagarle a alguien que sí lo sepa).

Lo mínimo que deberías entender:

  • Cómo llevar cuentas separadas (personal vs. profesional)
  • Cómo ahorrar para impuestos (porque Hacienda no cree en tus excusas)
  • Cómo hacer proyecciones de ingresos y egresos
  • Cuándo conviene delegar administración (spoiler: pronto)

Si no sabes cuánto gastas, no sabes cuánto ganas. Y si no sabes eso, estás trabajando a ciegas y con un estetoscopio emocionalmente roto.


Descubre más desde Medicina Cardiometabólica

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Un comentario sobre “Escoger una especialidad: ¿Cómo mejorar tus ingresos como especialista?

Deja un comentario