Evolución Patológica y Manejo Internista de la Esteatosis Hepática Asociada a Disfunción Metabólica (MASLD)

Introducción

La enfermedad por hígado graso no alcohólico (NAFLD), recientemente redefinida como enfermedad por esteatosis hepática asociada a disfunción metabólica (MASLD), constituye hoy la enfermedad hepática crónica más prevalente a nivel mundial, afectando a un 25-30% de la población. Su estrecha relación con la obesidad, diabetes tipo 2, dislipidemia e hipertensión arterial refleja su carácter multisistémico y cardiometabólico.
La transición del término “NAFLD” a “MASLD” en 2023 buscó enfatizar su origen metabólico y abandonar un criterio diagnóstico basado en la exclusión del consumo alcohólico.


Evolución patológica de MASLD

MASLD es un continuo progresivo que puede ir desde la esteatosis simple hasta la cirrosis y el carcinoma hepatocelular (HCC).

  • Esteatosis simple: acumulación de triglicéridos en >5% de hepatocitos.
  • MASH (esteatohepatitis asociada a disfunción metabólica): inflamación lobulillar, balonización hepatocitaria y fibrosis variable.
  • Fibrosis hepática: la etapa histológica más predictiva de mortalidad.
  • Cirrrosis y HCC: riesgo incluso sin cirrosis, lo que dificulta la vigilancia.

Mecanismos clave

  • Resistencia a la insulina y lipotoxicidad.
  • Estrés oxidativo y disfunción mitocondrial.
  • Inflamación mediada por células inmunes (Kupffer, macrófagos, linfocitos).
  • Eje intestino-hígado: disbiosis y permeabilidad intestinal aumentada.
  • Genética: variantes como PNPLA3, TM6SF2, MBOAT7 aumentan el riesgo; HSD17B13 puede ser protector.
  • Epigenética: microARN (miR-122, miR-34a, miR-192) como biomarcadores emergentes.

Herramientas diagnósticas no invasivas

El biopsia hepática sigue siendo el estándar de oro, pero está siendo desplazada por métodos no invasivos:

  • Scores séricos:
    • FIB-4 (edad, AST, ALT, plaquetas).
    • NAFLD Fibrosis Score (incluye IMC, diabetes, albúmina).
    • ELF test (ácido hialurónico, TIMP-1, PIIINP).
  • Imágenes:
    • Ecografía abdominal (útil pero limitada).
    • Elastografía transitoria (FibroScan): mide rigidez hepática y esteatosis (CAP).
    • MRI-PDFF y MRE: mayor precisión en cuantificación de grasa y fibrosis.

Estrategias de manejo en Medicina Interna

1. Modificaciones del estilo de vida – pilar del tratamiento

  • Pérdida de peso ≥7%: mejora histología; ≥10% puede revertir NASH y fibrosis.
  • Ejercicio aeróbico y de resistencia: 150–300 min/semana.
  • Dieta mediterránea: beneficios metabólicos y hepáticos.

2. Terapias farmacológicas

Actualmente, no hay fármacos aprobados específicamente, pero destacan:

  • Pioglitazona: mejora histología en diabéticos (limitada por efectos adversos).
  • Vitamina E: beneficios en no diabéticos, riesgo de seguridad a largo plazo.
  • GLP-1 RAs (liraglutida, semaglutida): reducción de grasa hepática y resolución de NASH.
  • SGLT2-i: mejoran glucemia y reducen grasa hepática.
  • Resmetirom (THR-β agonista) y obetichólico (FXR agonista): en fase avanzada de investigación.

3. Cirugía bariátrica

  • Indicada en obesidad severa con NASH refractario.
  • Demuestra mejoría histológica en hasta 85% de pacientes.

4. Manejo de factores de riesgo cardiometabólico

  • Diabetes: preferir GLP-1 RA y SGLT2-i.
  • Dislipidemia: estatinas seguras y eficaces.
  • Hipertensión: RAAS bloqueadores con posible efecto antifibrótico.
  • Riesgo cardiovascular: estratificación, aspirina cuando indicada, cesación tabáquica.

Biomarcadores y terapias emergentes

  • CK-18, FAST score, exosomas y microARN como nuevas herramientas diagnósticas.
  • FGF21 análogos (pegozafermin, efruxifermin): mejoran grasa hepática y sensibilidad insulínica.
  • Lanifibranor (pan-PPAR), inhibidores ACC y SCD-1, y combinaciones (ej. tirzepatida GLP-1/GIP) muestran resultados prometedores.

Implicaciones clínicas y de política sanitaria

  • El cambio a MASLD implica una visión más inclusiva y proactiva en el diagnóstico.
  • El USPSTF aún no recomienda tamizaje poblacional, pero las sociedades (AASLD, ADA, EASL) sugieren evaluar fibrosis en pacientes con factores de riesgo metabólico.
  • Integrar calculadoras de FIB-4 en historia clínica electrónica y facilitar acceso a elastografía es clave.
  • Se requieren políticas públicas que incluyan a MASLD en los programas nacionales de salud hepática y cardiometabólica.

Conclusiones

MASLD es más que una enfermedad hepática: es un síndrome cardiometabólico multisistémico. La detección temprana mediante herramientas no invasivas, el manejo integral de factores de riesgo, y la adopción de estilos de vida saludables son esenciales.
La investigación en fármacos, biomarcadores, inteligencia artificial y multi-ómica anuncia un futuro de medicina personalizada en hepatología.
La integración de hepatología, endocrinología, cardiología, nefrología y atención primaria será fundamental para mejorar resultados y reducir la carga poblacional de MASLD.


Dr. Jorge Rojas, Médico Internista

Certificado en Salud Cardiometabólica – CMHC (USA)

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