💊 Entre colegas: “¿Meropenem desde el inicio?”

Era una noche de guardia agitada.

Un paciente adulto mayor ingresó con fiebre, disnea intensa y presión arterial en caída libre. En la evaluación inicial, saturaba 82% al aire ambiente, taquicárdico, con signos de hipoperfusión.

El diagnóstico fue claro: shock séptico secundario a neumonía adquirida en la comunidad con insuficiencia respiratoria aguda.

Mientras organizábamos la reanimación y el soporte vasopresor, alguien preguntó:

“¿Iniciamos meropenem de entrada?”

Fue un momento de esos en los que la urgencia clínica y la prudencia médica se cruzan.


🔍 La decisión

El meropenem ofrece una cobertura amplia y potente, pero su uso indiscriminado erosiona un recurso crítico: la eficacia antimicrobiana.

Las guías de la IDSA y la ATS (2023) recomiendan iniciar un carbapenémico solo si existe alto riesgo de microorganismos multirresistentes (MMR): hospitalizaciones recientes, exposición a antibióticos de amplio espectro o colonización documentada.

En este caso, el paciente no tenía antecedentes de hospitalización ni exposición antibiótica previa.

La opción más racional era comenzar con ceftriaxona + azitromicina o ampicilina/sulbactam + macrólido, mientras se obtenían los cultivos y se evaluaba la gravedad.

El meropenem debía reservarse para falla terapéutica, sospecha de Pseudomonas o bacterias resistentes.


🧠 Evolución y reflexión

En los hospitales públicos de Latinoamérica, los cultivos suelen demorar 48–72 horas.
Por eso, las primeras 24 horas son una combinación de ciencia y arte: interpretar la respuesta clínica, los parámetros inflamatorios y los patrones epidemiológicos locales.

A las 72 h, los hemocultivos reportaron Streptococcus pneumoniae.
El paciente había mejorado con el esquema inicial, sin requerir escalamiento.
La revisión posterior confirmó que la decisión de no usar meropenem desde el inicio fue la correcta.

A veces, la mejor intervención no es ampliar la cobertura, sino sostener la calma clínica y observar la respuesta..


📚 Evidencia breve

  • ATS/IDSA 2023: Meropenem solo si hay riesgo de MMR o antecedentes hospitalarios recientes.
  • Surviving Sepsis Campaign 2021: antibiótico empírico inmediato sí, pero ajustado al riesgo epidemiológico local.
  • OMS (2024): la contención del uso de carbapenémicos es una prioridad global para evitar resistencia antimicrobiana.

💡 Conclusión

La rapidez salva vidas, pero la prudencia protege la medicina.
El internista debe decidir con evidencia, no con miedo.


Dr. Jorge Rojas, Médico Internista
Certificado en Salud Cardiometabólica – CMHC (USA)

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