📜 “Si no está certificado, no está demostrado”

Era una conversación informal en la sala médica.
Uno de los colegas comentaba con entusiasmo:

—Yo estoy formado en tal área… he llevado formación avanzada en esto y aquello.

Otro médico escuchaba en silencio.
Luego preguntó con calma:

—¿Tienes el certificado?

El ambiente se tensó unos segundos.
No era una provocación. Era una pregunta legítima.


🎓 El problema no es saber… es demostrarlo

En medicina, la autoridad no se construye solo con discurso.
Se construye con:

  • Formación acreditada.
  • Certificación formal.
  • Registro verificable.
  • Recertificación periódica.

Decir “estoy formado en…” sin documento que lo respalde no es un detalle menor.
Es un asunto de ética profesional.

Porque en nuestro ejercicio:

La palabra del médico tiene peso clínico, legal y social.

Y ese peso exige sustento.


🏛️ En el hospital, la realidad es concreta

En muchos hospitales —MINSA, EsSalud, privados—:

  • Para asumir jefaturas o coordinaciones se exige constancia.
  • Para ser docente universitario se exige grado.
  • Para presentarse como subespecialista se exige título reconocido.
  • Para participar en ensayos clínicos se exige certificación vigente (GCP, por ejemplo).

No basta con decir “lo hice” o “lo sé”.
La institución pide prueba.

Y con razón.


🧠 ¿Por qué importa tanto el certificado?

No es burocracia.

Un certificado:

  • Garantiza que la formación cumplió estándares.
  • Acredita evaluación formal.
  • Permite trazabilidad académica.
  • Da respaldo legal ante auditorías.

En un contexto de creciente judicialización médica, esto no es trivial.

Decir que uno tiene una formación que no puede demostrar no solo es imprudente,
puede ser riesgoso.


📱 La era de la auto-proclamación

Hoy, en redes sociales, abundan perfiles que se presentan como:

  • “Experto en…”
  • “Especialista en…”
  • “Certificado internacional en…”

Pero cuando uno revisa, muchas veces se trata de:

  • Cursos sin acreditación.
  • Talleres sin evaluación formal.
  • Diplomas de participación.

No es que no valgan.
Pero no son equivalentes a una certificación oficial.

Y confundirlos debilita la profesión.


💬 La reflexión entre colegas

El médico que hizo la pregunta no buscaba incomodar.
Solo recordó algo básico:

En medicina, lo que no está documentado, no existe.

Es el mismo principio que usamos en la historia clínica.
Si no está escrito, no ocurrió.
Si no está certificado, no está acreditado.


📌 El mensaje

No basta con saber.
No basta con haber asistido.
No basta con afirmarlo.

En medicina, la credibilidad se demuestra.

Porque nuestra profesión no funciona sobre declaraciones,
funciona sobre evidencia.


Descubre más desde Medicina Cardiometabólica

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario