Prevención secundaria tras un síndrome coronario agudo: Claves de la guía ACC/AHA 2025

11.1. Estrategias de terapia antiplaquetaria (DAPT) en los primeros 12 meses tras el alta

  • Estrategia estándar: Se recomienda mantener doble terapia antiplaquetaria (DAPT) con aspirina + inhibidor de P2Y12 durante al menos 12 meses en todos los pacientes con SCA que no presenten alto riesgo de sangrado.
  • Inhibidores preferidos: Ticagrelor o prasugrel son preferibles a clopidogrel en pacientes sometidos a PCI, salvo contraindicación o riesgo hemorrágico significativo.
  • Estrategias para reducir sangrado:
    • Uso de IBP en pacientes con riesgo gastrointestinal.
    • Suspender aspirina tras 1 mes y continuar con ticagrelor en monoterapia en quienes hayan tolerado DAPT inicial.
    • En pacientes que requieren anticoagulación crónica (ej. FA), suspender aspirina tras 1–4 semanas y mantener ACO + P2Y12 (preferible clopidogrel).
  • De-escalamiento: Puede considerarse pasar de un inhibidor potente (ticagrelor/prasugrel) a clopidogrel después de 1 mes del PCI, ya sea guiado por pruebas de función plaquetaria o genotipo, o de forma no guiada en casos seleccionados.

11.2. Revaloración de lípidos tras el alta

  • Se recomienda realizar un perfil lipídico en ayunas a las 4–8 semanas de iniciado o modificado el tratamiento.
  • Se recomienda estatinas de alta intensidad para todos los pacientes con SCA, con la opción de asociar ezetimibe desde el inicio en pacientes de muy alto riesgo o con LDL elevado.
  • Si el LDL-C se mantiene ≥70 mg/dL pese a estatinas en dosis máxima, se debe añadir un no estatina (ezetimibe, inhibidores de PCSK9, inclisirán o ácido bempedoico).
  • En pacientes de muy alto riesgo con LDL-C entre 55–70 mg/dL, puede intensificarse aún más el tratamiento.
  • No se recomienda reducir la intensidad si el LDL-C desciende por debajo de 40 mg/dL, ya que no se ha demostrado un aumento de eventos adversos.

11.3. Inhibidores de SGLT2 y agonistas de GLP-1 en prevención secundaria

  • Inhibidores de SGLT2: Reducen hospitalizaciones por insuficiencia cardiaca y presentan beneficio CV incluso en pacientes con y sin diabetes.
  • Agonistas de GLP-1: Han demostrado reducir MACE en pacientes con diabetes tipo 2 y enfermedad cardiovascular aterosclerótica estable; también aportan beneficios en la pérdida de peso.
  • Evidencia post-SCA temprana: Actualmente no hay estudios definitivos que respalden iniciar GLP-1 RA inmediatamente tras el evento agudo, pero podrían ser útiles en prevención secundaria a largo plazo.
  • Recomendación de suspender SGLT2i antes de cirugía programada:
    • Canagliflozina, dapagliflozina, empagliflozina: suspender ≥3 días antes.
    • Ertugliflozina: suspender ≥4 días antes.

11.4. Uso crónico de colchicina

  • Clase 2b: Puede ser razonable el uso de colchicina a dosis bajas (0.5 mg/día) en pacientes con SCA, para reducir el riesgo de MACE a largo plazo.
  • Evidencia:
    • Ensayos como COLCOT mostraron reducción significativa de eventos CV mayores.
    • Ensayo COPS en pacientes hospitalizados con SCA mostró tendencia a reducir eventos, pero con un aumento en muertes no CV, por lo que se necesita más investigación.
  • Se recomienda discutir individualmente el balance riesgo–beneficio antes de indicar colchicina de forma crónica.

11.5. Inmunización

  • Vacunación anual contra influenza para todos los pacientes con SCA.
  • Vacunación contra neumococo en pacientes de 65 años o más, o con comorbilidades que lo indiquen.
  • Se recomienda la vacunación contra COVID-19 según las directrices de salud pública vigentes.

Mensajes clave de la sección de alta y prevención secundaria

  1. La continuidad del tratamiento tras el alta es fundamental para prevenir recurrencias y mejorar la supervivencia.
  2. La DAPT por al menos 12 meses sigue siendo el estándar, con ajustes posibles según el riesgo hemorrágico o necesidad de anticoagulación.
  3. La optimización del perfil lipídico debe ser un objetivo temprano y proactivo, con intensificación farmacológica si persisten LDL altos.
  4. El uso de SGLT2i y GLP-1 RA se incorpora como recomendación para pacientes con diabetes, insuficiencia cardiaca o alto riesgo CV, aunque falta evidencia sólida en el período inmediato post-SCA.
  5. La colchicina en dosis bajas puede ser considerada como estrategia antiinflamatoria adicional, aunque requiere cautela por seguridad.
  6. La rehabilitación cardíaca y la educación del paciente son esenciales, incluyendo opciones domiciliarias cuando la asistencia presencial no es viable.
  7. Las vacunas contra influenza y neumococo deben formar parte de la atención rutinaria, al igual que la inmunización contra COVID-19.

Dr. Jorge Rojas, Médico Internista

Certificado en Salud Cardiometabólica – CMHC (USA)

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