Manejo de la Hipertensión Arterial y los Trastornos Cardio-Renales y Metabólicos

Avalado por:

Sociedad Latinoamericana de Hipertensión (LASH)

Liga Iberoamericana de Hipertensión

Liga Mundial de Hipertensión (WHL)

Fuente científica original Autores: Coca A, Sánchez R, Molina de Salazar DI, Peñaherrera E, Alcocer L, Barbosa E, Grassi G, López-Jaramillo P, Lurbe E, Redón J, Parati G, Whelton PK, Mancia G, et al. Título: 2026 Latin American consensus for the management of patients with hypertension and cardio-renal and metabolic disturbances. Revista: Journal of Hypertension. 2026; 44:000–000. DOI: 10.1097/HJH.0000000000004290   ·   © 2026 Wolters Kluwer Health.

Elaborado y editado por

Dr. Jorge Rojas Rodríguez

MedicinaCardiometabolica.com

Contenido

Cómo usar este manual                                                                                                                        3

1. Introducción y magnitud del problema                                                                                              4

2. Epidemiología en América Latina                                                                                                     5

3. Sobrepeso y obesidad en el paciente hipertenso                                                                            6

4. Prediabetes y diabetes tipo 2: definición y diagnóstico                                                                    8

5. Diagnóstico, clasificación y objetivos de presión arterial                                                                 9

6. Determinantes socioeconómicos, étnicos y geográficos                                                               10

7. Hipertensión, obesidad y DM2 en niños y adolescentes                                                               11

8. Plan estratégico frente a la mala nutrición y el subtratamiento                                                      12

9. Tratamiento de la hipertensión en diabetes y obesidad                                                                 13

10. Prevención de ictus y demencia                                                                                                   15

11. Puntos clave para recordar                                                                                                           16

Cómo usar este manual

Este manual práctico sintetiza el Consenso Latinoamericano 2026 sobre el manejo de pacientes con hipertensión arterial (HTA) y trastornos cardio-renales y metabólicos, elaborado por expertos de América Latina, Estados Unidos y Europa y avalado por la LASH, la Liga Iberoamericana de Hipertensión y la Liga Mundial de Hipertensión. Su objetivo es ofrecer al profesional de la salud una herramienta de consulta rápida, rigurosa y aplicable a la práctica clínica diaria en la región.

A lo largo del documento se utilizan recuadros de mensaje clave (en rojo) para destacar las recomendaciones de mayor impacto práctico, y recuadros informativos (en azul) para agrupar criterios diagnósticos, esquemas terapéuticos y listas operativas.

Sistema de graduación de las recomendaciones (modelo LASH 2024)
Clase I: acuerdo general de que la intervención es beneficiosa; el beneficio supera al riesgo. Debe implementarse.
Clase II: evidencia conflictiva o incertidumbre en el balance beneficio/riesgo. Puede implementarse.
Clase III: la intervención no es beneficiosa o el riesgo supera al beneficio. No debe implementarse.

Nivel A: ECA con desenlaces cardiovasculares o sus metaanálisis (evidencia fuerte).
Nivel B: ECA con medidas subrogadas (PA, daño de órgano) o estudios observacionales con desenlaces CV (evidencia moderada).
Nivel C: estudios observacionales con limitaciones u opinión de expertos (evidencia débil).

Nota de alcance: las recomendaciones se basan en datos poblacionales promedio y no son invariablemente prescriptivas para cada paciente individual. Las decisiones diagnósticas y terapéuticas deben personalizarse según el paciente, el sistema de salud del país y el contexto clínico.

1. Introducción y magnitud del problema

La hipertensión arterial es el principal factor de riesgo de enfermedad cardiovascular (ECV) en América Latina (LATAM), donde afecta a entre el 20 y el 40% de la población adulta y es responsable de más de dos millones de muertes anuales por ECV, de las cuales aproximadamente un millón ocurre antes de los 70 años. La población latinoamericana es un mosaico de grupos étnicos cuyas combinaciones genéticas, conductuales y socioeconómicas configuran un riesgo elevado de desarrollar HTA, diabetes tipo 2 (DM2) y síndrome metabólico.

Las disparidades socioeconómicas —reconocidas como un factor de riesgo cardiovascular (FRCV)— afectan especialmente a grupos de bajos ingresos y baja educación, incluyendo poblaciones afrodescendientes, mestizas y aborígenes. La prevalencia de sobrepeso y obesidad se ha incrementado durante las últimas cuatro décadas, alcanzando cifras del 10–20% en la infancia, del 30–40% en la adolescencia y del 60–70% en adultos.

El beneficio cardiovascular óptimo de los tratamientos antihipertensivo, antidiabético y antiobesidad solo se logra cuando el tratamiento se inicia poco después de la detección de los factores de riesgo y cuando los objetivos se alcanzan durante los primeros meses y se mantienen a largo plazo. Persisten amplias “brechas entre la evidencia y la práctica”, que generan una atención ineficiente e inequitativa.

Mensajes clave de la sección
La HTA es el FRCV más importante de la región y causa más de 2 millones de muertes cardiovasculares al año en LATAM.
Las tasas de conocimiento, tratamiento y control de los FRCV son extremadamente bajas, sobre todo en pacientes con trastornos metabólicos.
Identificar las barreras a nivel del paciente, del profesional y del sistema de salud es el primer paso para intervenciones efectivas.

2. Epidemiología de los trastornos cardio-renales y metabólicos en América Latina

La prevalencia de hipertensión en los países de la región oscila ampliamente, entre el 18 y el 62%, acompañada de bajas tasas de conocimiento, tratamiento y control. Entre las mujeres con HTA, el 72% conocía su condición, el 64% recibía tratamiento y solo el 35% de las tratadas estaba controlada (<140/90 mmHg); en los hombres, las cifras eran aún menores (57%, 47% y 23% respectivamente). Datos recientes de Perú muestran una mejoría progresiva del conocimiento (de 49,2% en 2019 a 55,4% en 2023) y del control entre tratados (de 28,3% a 33%).

Diabetes tipo 2 en América Latina

La DM2 es un problema mayor de salud pública. Doce países de la región superan la prevalencia media mundial (8,3%), con México y Brasil a la cabeza. La diabetes es responsable del 12,3% de las muertes en adultos de la región, el 58% de ellas en menores de 60 años, mientras que el gasto sanitario destinado a su diagnóstico y manejo es bajo (13% del gasto total en salud).

PaísPrevalencia IDF (%)Muertes/año (20–79 a)Personas con diabetes no diagnosticada
Argentina6,215.545629.800
Brasil8,7108.5875.734.300
Chile9,37.103258.100
Colombia8,117.037957.300
Cuba10,77.060321.700
México14,885.9314.504.100
Perú5,67.129452.300
Puerto Rico15,4124.000
Venezuela6,610.241469.900

Tabla 1. Prevalencia de DM2 en países seleccionados de América Latina (selección representativa; fuente IDF). Adaptado de Coca et al., 2026.

Obesidad, enfermedad renal crónica e interrelación cardio-renal-metabólica

El sobrepeso está presente en el 57% de los adultos y la obesidad en el 19%, siendo más frecuente en mujeres (24%) que en hombres (14,6%). El estudio PURE mostró que el 70% de la fracción atribuible poblacional para ECV se relaciona con factores cardiometabólicos, de estilo de vida y ambientales; la PA elevada fue el FRCV individual más importante (FAP 22%). La prevalencia de enfermedad renal crónica (ERC) se estima en 10,5% y ha aumentado de forma notable en las últimas tres décadas.

La insuficiencia cardíaca es cuatro veces más frecuente en pacientes con DM2 que sin diabetes, y el 50% de los pacientes con insuficiencia cardíaca tienen ERC. La fuerte interacción entre DM2, ECV y ERC ha llevado a unificar el término enfermedad cardiometabólica-renal (CMRD).

Mensajes clave de la sección
La prevalencia de HTA en LATAM varía entre 18% y 62%, con control deficiente, especialmente en hombres.
México y Brasil concentran la mayor carga de DM2 de la región.
El concepto de CMRD integra la estrecha relación entre diabetes, enfermedad cardiovascular y enfermedad renal crónica.

3. Definición y características clínicas del sobrepeso y la obesidad en el paciente hipertenso

El sobrepeso y la obesidad constituyen una condición patológica multifactorial caracterizada por una acumulación anormal de grasa corporal. En la práctica clínica se evalúan mediante el índice de masa corporal (IMC) y la circunferencia de cintura, que estima la grasa abdominal y permite distinguir entre adiposidad central (mayor riesgo) y periférica (menor riesgo).

Box 1 · Categorías de peso según IMC (poblaciones occidentales)
Bajo peso: IMC < 18,5 kg/m²
Peso saludable: IMC 18,5–24,9 kg/m²
Sobrepeso: IMC 25,0–29,9 kg/m²
Obesidad: IMC 30,0–39,9 kg/m²
Obesidad grave: IMC ≥ 40,0 kg/m²

La relación entre IMC y PA es prácticamente lineal: el riesgo de hipertensión aumenta un 20–30% por cada 5% de incremento del peso corporal. Mantener un IMC < 25 kg/m² constituye una prevención primaria efectiva de la hipertensión.

Fisiopatología de la hipertensión en la obesidad

Box 2 · Mecanismos fisiopatológicos en la hipertensión inducida por obesidad
Alteraciones hemodinámicas: sobrecarga de volumen, aumento del gasto cardíaco y de la resistencia periférica total.
Activación neurohumoral: mayor reabsorción renal de sodio, activación del sistema renina-angiotensina y sobreactividad neuroadrenérgica.
Alteraciones metabólicas: resistencia a la insulina, hiperleptinemia y citoquinas proinflamatorias (TNF-α, IL-6).
Anomalías vasculares estructurales y funcionales: disfunción endotelial, estrés oxidativo y aumento del grosor de la pared.

Tratamiento de la obesidad en el paciente hipertenso

Las intervenciones no farmacológicas son la base del tratamiento. El ejercicio aeróbico regular reduce la PAS en 2–4 mmHg en normotensos y 5–8 mmHg en hipertensos; las dietas DASH o mediterránea reducen la PA y el peso. Los metaanálisis sugieren una reducción de ~1 mmHg de PAS por cada kilogramo de pérdida de peso.

Box 3 · Estrategias de tratamiento del paciente con obesidad
No farmacológicas: ejercicio aeróbico y de resistencia, dieta mediterránea o DASH, reducción de sodio y aumento de potasio, reducción del alcohol.
Farmacológicas: agonistas GLP-1 preferentes (semaglutida, tirzepatida); segunda línea (fentermina, orlistat, fentermina-topiramato, naltrexona-bupropión, liraglutida).
Cirugía bariátrica: modula hormonas intestinales, reduce la resistencia a la insulina, mejora el control glucémico y el perfil lipídico, reduce la PA ambulatoria de 24 h y disminuye el peso corporal en ~25%.

En pacientes que fracasan con medidas no farmacológicas se recomiendan agonistas del receptor GLP-1 (semaglutida, tirzepatida), que reducen las comorbilidades relacionadas con la obesidad y la PA; la semaglutida ha demostrado reducir la progresión de la ERC y la mortalidad cardiovascular global. La cirugía bariátrica es una alternativa eficaz en la obesidad grave, con remisión de la HTA y mejoría metabólica sostenida.

Mensajes clave de la sección
El riesgo de HTA aumenta 20–30% por cada 5% de aumento de peso; mantener IMC < 25 kg/m² es prevención primaria.
La obesidad abdominal (central) conlleva mayor riesgo cardiometabólico que la periférica.
Los agonistas GLP-1 son la opción farmacológica preferente; la cirugía bariátrica logra remisión de HTA en obesidad grave.

4. Definición y diagnóstico de prediabetes y diabetes tipo 2

La prediabetes y la DM2 se caracterizan por niveles elevados de glucosa resultantes de grados variables de resistencia a la insulina y deterioro de su secreción. La prediabetes señala un riesgo aumentado de progresión a DM2 y de ECV. La ADA recomienda el cribado universal cada 3 años en adultos de 35 años o más, independientemente de los factores de riesgo.

CondiciónPrueba diagnósticaCriterio
PrediabetesGlucosa plasmática en ayunas (GPA)100–125 mg/dl (5,6–6,9 mmol/l)
 PTOG 2 h140–199 mg/dl (7,8–11,0 mmol/l)
 HbA1c5,7–6,4%
Diabetes tipo 2Glucosa plasmática en ayunas (GPA)≥ 126 mg/dl (7,0 mmol/l)
 PTOG 2 h≥ 200 mg/dl (11,1 mmol/l)
 HbA1c≥ 6,5%
 Glucosa al azar (con síntomas)≥ 200 mg/dl (11,1 mmol/l)

Tabla 2. Criterios para el diagnóstico de diabetes y prediabetes en individuos no embarazados. Datos de la ADA.

Box 4 · Principales factores de riesgo de prediabetes
Antecedentes familiares de diabetes
Edad avanzada
Sobrepeso u obesidad
Inactividad física
Antecedente de diabetes mellitus gestacional
Mensajes clave de la sección
DM2: GPA ≥ 126 mg/dl, PTOG 2 h ≥ 200 mg/dl o HbA1c ≥ 6,5%.
Prediabetes: GPA 100–125 mg/dl, PTOG 2 h 140–199 mg/dl o HbA1c 5,7–6,4%.
Cribado universal cada 3 años desde los 35 años; la identificación precoz permite prevenir o retrasar complicaciones.

5. Definición, diagnóstico y clasificación de la hipertensión: objetivos de PA en obesidad y DM2

La PA es un parámetro altamente variable; su confirmación requiere al menos dos mediciones en dos visitas, complementadas con monitorización fuera de consulta. Este consenso mantiene el umbral diagnóstico de ≥ 140/90 mmHg, en línea con las guías ESH 2023 y LASH 2024, frente a los umbrales más bajos (≥ 130/80 mmHg) adoptados por la ESC y la AHA/ACC.

CategoríaPAS (mmHg)PAD (mmHg)
Óptima< 120< 80
Normal120–12980–84
Normal-alta130–13985–89
HTA grado 1140–15990–99
HTA grado 2160–179100–109
HTA grado 3≥ 180≥ 110
HTA sistólica aislada≥ 140< 90

Tabla 3. Clasificación de la HTA por PA de consulta (ESH 2023 / LASH 2024).

Estadios de la hipertensión y medición fuera de consulta

Además de la categoría por PA de consulta, se distinguen tres estadios según la presencia de daño de órgano mediado por hipertensión (HMOD) y/o enfermedad cardíaca, cerebral o renal establecida (Estadio 1: sin HMOD; Estadio 2: HMOD, ERC grado 3 o diabetes; Estadio 3: ECV establecida o ERC grado 4). La MAPA de 24 h y la automedición domiciliaria (AMPA) son herramientas clave; la AMPA, más accesible y económica, es de amplio uso en la región.

Objetivos de presión arterial

El ensayo BPROAD (12.821 adultos chinos con HTA y DM2) demostró que el tratamiento intensivo (PAS < 120 mmHg) redujo el desenlace primario combinado cardiovascular (HR 0,79; IC 95% 0,69–0,90; p < 0,001) frente al objetivo < 140 mmHg.

PoblaciónObjetivo de PA
Adultos hipertensos en general, incluida obesidad (18–79 años)< 130/80 mmHg
Mayores de 80 años y pacientes frágiles< 140/90 mmHg (individualizado)
HTA con diabetes, ERC o ECV< 130/80 mmHg

Tabla 4. Objetivos de PA recomendados en pacientes obesos con hipertensión. Datos de LASH 2024 / ESH 2023.

Mensajes clave de la sección
Este consenso mantiene el umbral diagnóstico de HTA en ≥ 140/90 mmHg (consulta).
Objetivo general de PA: < 130/80 mmHg para la mayoría, si se tolera; individualizar en ancianos o frágiles.
La MAPA es esencial para detectar fenotipos como la hipertensión enmascarada y nocturna, frecuentes en obesidad y diabetes.

6. Determinantes socioeconómicos, étnicos, nutricionales y geográficos

Los determinantes sociales de la salud configuran la distribución desigual de la HTA, la obesidad y la DM2. El menor nivel socioeconómico, los orígenes étnicos minoritarios (particularmente afrodescendientes), los entornos nutricionales adversos y ciertas características geográficas se asocian de forma consistente con mayor riesgo, incluso tras ajustar por factores clínicos y conductuales clásicos.

América Latina es una de las regiones del mundo con mayor índice de Gini (media de 45,5), reflejo de una marcada inequidad económica. La educación limitada y la residencia en zonas de alta pobreza se asocian con mayor prevalencia y aparición más temprana de estas enfermedades. Los adultos afrodescendientes duplican la prevalencia de hipertensión respecto a los caucásicos y presentan un riesgo 1,49 veces mayor de HTA no controlada.

Los estudios prospectivos CESCAS (Cono Sur) y PURE confirmaron a la hipertensión y a la obesidad abdominal como los principales contribuyentes a la ECV incidente y a la mortalidad. En PURE, las mayores fracciones atribuibles poblacionales para ECV incidente fueron HTA (18,7%), obesidad abdominal (15,4%) y tabaquismo (13,5%). El bajo nivel educativo multiplicó el riesgo de eventos cardiovasculares mayores, sobre todo en países de bajos ingresos.

Mensajes clave de la sección
Los determinantes sociales explican gran parte de las inequidades en HTA, obesidad y DM2 en la región.
Las poblaciones afrodescendientes presentan el doble de prevalencia de HTA y peor control.
El consumo de alimentos ultraprocesados, sodio y grasas saturadas es un determinante nutricional central del riesgo cardiometabólico.

7. Hipertensión, obesidad y diabetes tipo 2 en niños y adolescentes

La prevalencia global de obesidad en niños de 5–19 años aumentó del 3% en 2000 al 9,4% en 2024 (188 millones de niños). La hipertensión infantil se asocia estrechamente con la obesidad: en países desarrollados puede alcanzar el 39% en niños con obesidad frente al 2–10% en aquellos con peso saludable. La HTA en la infancia es un problema con consecuencias a lo largo de la vida, con afectación de órganos diana como hipertrofia ventricular izquierda y deterioro cognitivo sutil.

Diagnóstico de hipertensión en pediatría

El diagnóstico se basa en la PA de consulta; como la PA aumenta con la edad y el tamaño corporal, no es posible usar un único umbral para todas las edades. Se recomienda la MAPA de 24 h siempre que sea posible.

CategoríaEdad 0–15 años (percentiles PAS/PAD)Edad ≥ 16 años (valores PAS/PAD)
Normal< P90< 130/85 mmHg
Normal-altaP90 a < P95130–139/85–89 mmHg
Hipertensión≥ P95≥ 140/90 mmHg
HTA estadio 1P95 a P99 + 5 mmHg140–159/90–99 mmHg
HTA estadio 2> P99 + 5 mmHg160–179/100–109 mmHg

Tabla 5. Clasificación de las categorías de PA en niños y adolescentes (guías ESH).

Tratamiento en niños y adolescentes

La decisión de iniciar tratamiento antihipertensivo no debe basarse solo en las cifras de PA, sino considerar el HMOD y las comorbilidades. Se prefieren fármacos con efecto metabólico neutro como IECA y ARA-II; los diuréticos y betabloqueantes son menos preferibles por sus efectos sobre el metabolismo de glucosa y lípidos. Se inicia con monoterapia a dosis baja y, si no hay respuesta en 4–8 semanas, se asciende a dosis plena; el siguiente paso es un calcioantagonista dihidropiridínico.

En diabetes pediátrica, cerca del 90% de los casos en niños son DM1, tratada con insulinoterapia, automonitorización y educación en estilo de vida. La DM2 en adolescentes se asocia a obesidad e insulinorresistencia; la metformina es el agente hipoglucemiante de elección, con objetivo de HbA1c < 7%.

Mensajes clave de la sección
La hipertensión infantil se vincula estrechamente con la obesidad y tiene consecuencias a lo largo de la vida.
En HTA pediátrica relacionada con obesidad se prefieren IECA y ARA-II por su neutralidad metabólica.
La metformina es el hipoglucemiante de elección en la DM2 del adolescente; la mejor prevención de la DM2 es evitar la obesidad en los primeros años de vida.

8. Plan estratégico frente a la mala nutrición y el subtratamiento de la hipertensión

El deficiente control de la HTA en LATAM refleja dos fallos entrelazados: la falta de información nutricional correcta sobre alimentos ricos en sodio y ultraprocesados (UPF) —mediante afirmaciones de “halo saludable”, etiquetas poco intuitivas y publicidad dirigida— y el tratamiento insuficiente en atención primaria, marcado por el uso excesivo de monoterapia, la inercia terapéutica, las consultas breves y el desabastecimiento periódico de medicamentos.

Box 8 · Acciones para mejorar el control de la hipertensión
Política y regulación: etiquetado frontal de advertencia (FoPL) con umbrales de sodio, restricción de publicidad de alimentos con alto contenido de sodio y políticas fiscales sobre bebidas azucaradas y UPF.
Educación y contramensaje: campañas comunitarias de alfabetización alimentaria y guion estandarizado de estilo de vida de 10 minutos en cada inicio e intensificación.
Reforma de la práctica clínica: iniciar terapia dual (ARA-II/CCB o ARA-II/tiazida) preferentemente en combinación de dosis fija (CDF); reevaluar a las 4–6 semanas; usar AMPA/MAPA para guiar la intensificación.
Consideraciones de sexo y género: atención a mujeres en la mediana edad y posmenopausia; consejo preconcepcional y anticonceptivo al iniciar IECA/ARA-II.
Vigilancia y rendición de cuentas: auditorías de sodio semestrales y tableros mensuales de indicadores clave (KPI).

Con una implementación disciplinada y rendición de cuentas clara, la región puede estrechar la brecha de control en un plazo de 2 años, atenuar la influencia de los ultraprocesados y prevenir ictus, insuficiencia cardíaca y muertes prematuras evitables.

Mensajes clave de la sección
El subtratamiento (monoterapia, inercia, desabastecimiento) y el entorno alimentario obesogénico son los dos motores del mal control.
La terapia dual con combinación de dosis fija y la titulación liderada por enfermería/farmacia pueden mejorar el control en 2 años.
Las políticas de etiquetado frontal, fiscales y de restricción de marketing son palancas poblacionales clave.

9. Tratamiento de la hipertensión en pacientes con diabetes y obesidad

La HTA y la DM2 coexisten con frecuencia y su asociación multiplica el riesgo cardiovascular por 2–4 veces. Todas las guías recientes recomiendan iniciar el tratamiento farmacológico con dos fármacos en combinación en un solo comprimido: un bloqueante del SRA (IECA o ARA-II) asociado a un calcioantagonista (CCB) o a un diurético tiazídico/similar (clortalidona, indapamida). Esta estrategia simplifica la posología, mejora la adherencia y tiene una relación coste-beneficio favorable.

Modificaciones del estilo de vida

Las modificaciones del estilo de vida son centrales y complementan al tratamiento farmacológico; pueden reducir la PA entre 5 y 20 mmHg. Deben adaptarse a la cultura latinoamericana, con uso de dietas locales, frutas y granos.

Recomendación (estilo de vida)ClaseNivel
Limitar sodio a < 3 g/día (< 7 g de sal) y adoptar patrón DASH/mediterráneo rico en potasio. Reducción esperada de PA ~5–14 mmHg.IA
IMC objetivo < 25 kg/m² y cintura < 94 cm (H) / < 84 cm (M). Cada 10 kg de pérdida puede bajar la PA ~5–20 mmHg.IA
Actividad física 150–300 min/sem de ejercicio aeróbico moderado más resistencia 2–3 veces/sem (PA −4 a −9 mmHg).IB
Reducir el alcohol a ≤ 1–2 bebidas/día con días libres (PA −2 a −4 mmHg).IB
Cese de todo producto de tabaco y/o vapeo.IA
Higiene del sueño en pacientes con SAOS, frecuente en el síndrome metabólico.IA

Tabla 6. Cambios de estilo de vida recomendados en pacientes con HTA y DM2 (Figura 6 del consenso).

Tratamiento farmacológico y estrategia escalonada

Esquema terapéutico escalonado (estrategia LASH 2024)
Paso 1: ARA-II o IECA + CCB o diurético tiazídico/similar, a dosis baja en combinación de dosis fija (control ~60%).

Paso 2: aumentar a dosis plena de la combinación doble si no se alcanza el objetivo (control ~90%).

Paso 3: triple combinación ARA-II o IECA + CCB + diurético tiazídico/similar a dosis plena.

Hipertensión resistente aparente: investigar resistencia verdadera y añadir un antagonista del receptor mineralocorticoide (espironolactona) como cuarto fármaco si eGFR ≥ 30 ml/min/1,73 m².

Los betabloqueantes pueden usarse en cualquier paso ante indicaciones clínicas específicas.

En diabéticos con eGFR < 30 ml/min/1,73 m² se sustituye la tiazida por un diurético de asa. Los SGLT2i (dapagliflozina, canagliflozina, empagliflozina) inducen natriuresis, reducción de la PA y protección cardiovascular y renal, con menos alteraciones electrolíticas. Los agonistas GLP-1 mejoran el control glucémico, favorecen la pérdida de peso y aportan beneficio cardiovascular y renal. La tirzepatida (doble agonista GIP/GLP-1) superó a la semaglutida en reducción de glucemia y peso en estudios head-to-head.

Tratamiento de la HTA en la enfermedad renal crónica diabética

Recomendación (ERC diabética)ClaseNivel
Tratar hasta PA de consulta 130–139/70–79 mmHg y quizá menor (120–129/70–79 mmHg) si se tolera.IA
MAPA obligatoria para detectar HTA enmascarada y nocturna, mayores en hombres con ERC grave y diabéticos.IB
Añadir SGLT2i y semaglutida a ARA-II/IECA como nefroprotectores de primera línea, sobre todo con cociente albúmina/creatinina ≥ 30 mg/g.IA
Si hay contraindicación/intolerancia a ARA-II o IECA, su uso no es prerrequisito para iniciar SGLT2i o semaglutida.IIB
Finerenona reduce la progresión de la ERC y el riesgo de ECV, salvo en alto riesgo de hiperpotasemia.IA

Tabla 7. Manejo de la ERC en pacientes diabéticos con obesidad (Figura 8 del consenso).

Pacientes con enfermedad cardiovascular establecida e insuficiencia cardíaca

En el triángulo de alto riesgo HTA + DM2 + ECV aterosclerótica, el objetivo trasciende el control numérico de la PA hacia la reducción integral del riesgo cardio-renal. El objetivo de PA es < 130/80 mmHg, y este consenso aboga por < 120/80 mmHg si se tolera. En ICFEr (FEVI ≤ 40%) el tratamiento se basa en la cuádruple terapia: ARNI, betabloqueante, antagonista mineralocorticoide y SGLT2i, iniciada de forma rápida. En ICFEp (FEVI ≥ 50%) los SGLT2i son terapia fundamental, con finerenona si hay ERC y agonistas GLP-1 si la obesidad es comórbida.

Box 9 · La iniciativa HEARTS (OMS/OPS) para integrar el cuidado de HTA y DM2 en atención primaria
Healthy lifestyles (estilos de vida saludables)
Evidence-based protocols (protocolos basados en evidencia)
Access to medicines (acceso a medicamentos)
Risk-based management (manejo basado en el riesgo)
Team care (atención en equipo) y Systems for monitoring (sistemas de monitorización)
Seguimiento: control de adherencia, reevaluación de HMOD y de FRCV (PA < 130/80 mmHg; HbA1c < 7%).
Mensajes clave de la sección
Iniciar siempre con terapia dual en combinación de dosis fija: bloqueante del SRA + CCB o diurético tiazídico/similar.
SGLT2i y agonistas GLP-1 aportan protección cardiovascular y renal más allá del control glucémico.
En ICFEr, instaurar precozmente la cuádruple terapia; en ICFEp, los SGLT2i son terapia fundamental.
La iniciativa HEARTS (OMS/OPS) es el modelo para integrar el cuidado de HTA y DM2 en atención primaria.

10. Prevención de ictus y demencia en pacientes con HTA, obesidad y DM2

La HTA, la obesidad y la DM2 en la mediana edad aumentan el riesgo de ictus, deterioro cognitivo leve, enfermedad de Alzheimer y demencia vascular en la vejez. Su frecuente solapamiento (el 65–75% de los pacientes con DM2 tienen HTA y cerca del 80% de los hipertensos tienen sobrepeso u obesidad) eleva el riesgo cardiovascular. Casi el 50% del riesgo de demencia y el 87% del riesgo de ictus son atribuibles a estos FRCV modificables.

El control intensivo de la PA reduce el volumen de lesiones de sustancia blanca y la atrofia cerebral, y previene el ictus y la demencia. La metformina, los agonistas GLP-1 y los SGLT2i tienen un efecto protector que retrasa la progresión del deterioro cognitivo leve a la demencia.

Recomendación (ictus y demencia)ClaseNivel
Realizar pruebas de cribado cognitivo (test del reloj o MoCA) en todo paciente con HTA, obesidad o DM2 con síntomas cognitivos.IIC
Las medidas de estilo de vida (control de peso, actividad física, dieta) reducen el riesgo de demencia.IA
El tratamiento antihipertensivo y el control de PA (< 130/80 mmHg) en la mediana edad reducen ictus y demencia.IA
La combinación de ARA-II con CCB o tiazidas es la más eficaz en la prevención de demencia.IIB
GLP-1 y SGLT2i reducen el riesgo de demencia.IIB

Tabla 8. Recomendaciones para la prevención de ictus y demencia (Figura 9 del consenso).

Mensajes clave de la sección
Casi la mitad del riesgo de demencia y la mayoría del riesgo de ictus son atribuibles a FRCV modificables.
El control de PA < 130/80 mmHg en la mediana edad —no en la vejez— reduce ictus y demencia.
El cribado cognitivo (test del reloj o MoCA) se recomienda en pacientes con síntomas; la RM cerebral no es de rutina.

11. Puntos clave para recordar

La población latinoamericana presenta un riesgo elevado de hipertensión, obesidad y diabetes tipo 2 derivado de la interacción entre genética, conducta y disparidades socioeconómicas. Los siguientes puntos sintetizan las recomendaciones esenciales del consenso para el mejor manejo de los pacientes con HTA y trastornos cardio-renales y metabólicos en la región.

Síntesis diagnóstica
Hipertensión: PA de consulta ≥ 140/90 mmHg; MAPA 24 h ≥ 130/80 mmHg o AMPA ≥ 135/85 mmHg.
Prediabetes: GPA 100–125 mg/dl, PTOG 2 h 140–199 mg/dl o HbA1c 5,7–6,4%.
Diabetes tipo 2: GPA ≥ 126 mg/dl, PTOG 2 h ≥ 200 mg/dl o HbA1c ≥ 6,5%.
El IMC, combinado con la circunferencia de cintura y el índice cintura-talla, define mejor la adiposidad y el riesgo cardiometabólico.
Síntesis terapéutica
Objetivos de PA: < 130/80 mmHg para la mayoría (si se tolera); individualizar en ancianos o frágiles.
Tratamiento de HTA en obesidad y/o DM2: cambios de estilo de vida + combinación dual en un solo comprimido (bloqueante del SRA + CCB o diurético tiazídico/similar).
Añadir SGLT2i y agonistas GLP-1 por su protección cardiovascular y renal, especialmente en ERC, ECV e insuficiencia cardíaca.
Los pacientes con HTA y trastornos metabólicos tienen mayor riesgo de ERC, enfermedad coronaria, insuficiencia cardíaca, ictus y demencia: la terapia dirigida previene la progresión y la mortalidad.
Diez mensajes para llevar a la práctica
1. La HTA es el FRCV más importante de LATAM; su control sigue siendo deficiente.
2. Confirmar el diagnóstico con mediciones repetidas y, siempre que sea posible, monitorización fuera de consulta.
3. Mantener el umbral de HTA en ≥ 140/90 mmHg y el objetivo de tratamiento en < 130/80 mmHg.
4. Evaluar conjuntamente HTA, obesidad, DM2, ERC y daño de órgano: pensar en clave cardiometabólica-renal (CMRD).
5. Iniciar el tratamiento con combinación dual en dosis fija para mejorar adherencia y control.
6. Incorporar SGLT2i y agonistas GLP-1 en diabetes, ERC, ECV e insuficiencia cardíaca.
7. La pérdida de peso, la dieta DASH/mediterránea y la actividad física son intervenciones de primera línea.
8. Personalizar objetivos y fármacos en ancianos, embarazo, población pediátrica y afrodescendientes.
9. Prevenir ictus y demencia mediante control tensional en la mediana edad y cribado cognitivo dirigido.
10. Adaptar los sistemas de salud (modelo HEARTS, combinaciones de dosis fija, etiquetado frontal) a la realidad de la región.

Fuente original

Coca A, Sánchez R, Molina de Salazar DI, et al. 2026 Latin American consensus for the management of patients with hypertension and cardio-renal and metabolic disturbances: endorsed by the Latin American Society of Hypertension, the Iberoamerican Hypertension League, and the World Hypertension League. J Hypertens. 2026;44:000–000. DOI: 10.1097/HJH.0000000000004290.

Manual práctico de síntesis con fines clínicos y educativos. Las recomendaciones deben individualizarse según el juicio clínico, el contexto del sistema de salud y las características de cada paciente.

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