Universidad César Vallejo · Facultad de Ciencias de la Salud · Programa de Enfermería
Medidas de frecuencia, de morbilidad y de mortalidad
Cómo está marcado este material
Las mismas tres etiquetas de las sesiones anteriores. Esta semana además cada fórmula viene con numerador, denominador, multiplicador, interpretación y un ejemplo resuelto.
Qué vas a lograr esta semana
SílaboResultado de aprendizaje de la unidad
Analiza los fundamentos teóricos y maneja adecuadamente las principales aplicaciones para determinar indicadores del proceso salud-enfermedad en poblaciones.
ComplementoObjetivos concretos de esta sesión
- Distinguir razón, proporción, porcentaje, probabilidad, riesgo y tasa por la relación entre su numerador y su denominador.
- Calcular e interpretar prevalencia, incidencia acumulada y tasa de incidencia, y explicar cuándo corresponde cada una.
- Aplicar la relación entre prevalencia, incidencia y duración de la enfermedad.
- Calcular tasa de ataque y tasa de ataque secundario en la investigación de un brote.
- Calcular e interpretar tasa de mortalidad general, mortalidad infantil, razón de mortalidad materna y letalidad.
- Explicar por qué la distribución proporcional no mide riesgo y por qué las tasas crudas pueden engañar al comparar poblaciones.
Un control de lectura sobre este material. Las preguntas se parecen mucho a las de la sección 24: si puedes resolver esas sin mirar, estás preparado.
Introducción: contar no basta
En 2019 el CDC Perú registró 302 muertes maternas. En 2022 registró 291, en 2023 fueron 264 y en 2024 bajaron a 243. Cualquiera diría que el país mejoró año tras año, y probablemente es cierto. Pero hay un problema: en esos mismos años también cayó el número de nacimientos.
Si nacen menos niños, hay menos embarazos, y por lo tanto menos mujeres expuestas al riesgo de morir por causas maternas. Las muertes pueden bajar sin que el riesgo haya cambiado en absoluto. Para saber si realmente mejoramos no basta con contar muertes: hay que dividirlas entre algo.
Esa división es el tema de esta semana. Y el «entre algo», es decir el denominador, es donde se equivoca casi todo el mundo.
Muertes maternas notificadas en el Perú: 302 en 2019, 439 en 2020, 493 en 2021, 291 en 2022, 264 en 2023 y 243 en 2024. Especialistas peruanos han advertido que el descenso reciente ocurrió en un contexto de caída de los nacimientos, por lo que el simple conteo resulta insuficiente para interpretarlo.
Fuentes: CDC Perú – MINSA, citado por la Mesa de Concertación para la Lucha contra la Pobreza, reporte anual de salud materna y neonatal 2024, publicado en 2025; editorial de la Revista Peruana de Ginecología y Obstetricia, 2024.Valores absolutos y relativos
Sílabo
Toda observación epidemiológica parte de conocer la frecuencia del evento, sea en forma de morbilidad, mortalidad, letalidad o discapacidad. Esa frecuencia se expresa de dos maneras.
- Valores absolutos. El número crudo de casos, muertes o eventos. Son imprescindibles para planificar: saber que en una comunidad hay 700 personas con lepra es la información que se necesita para calcular medicamentos, personal y visitas domiciliarias. Pero no sirven para comparar lugares ni momentos.
- Valores relativos. Resultan de comparar dos números entre sí. Son los que permiten comparar realidades distintas, porque ponen a las poblaciones en la misma escala.
Los valores absolutos responden cuánto. Los relativos responden cuán frecuente o cuán probable. Para asignar recursos se usan los primeros; para comparar y para hablar de riesgo, los segundos. Un informe serio suele necesitar los dos.
El recuento de nacidos vivos en una comunidad durante un año permite estimar cuántos menores de un año habrá que vacunar. La estimación mejora si se le resta el número de defunciones en menores de un año del mismo periodo. Es aritmética simple con valores absolutos, y es exactamente como se programa el requerimiento de biológicos en un establecimiento de salud.
Razón
Sílabo
En una razón, el numerador y el denominador corresponden a dos grupos distintos: el numerador no está incluido en el denominador. Muestra el tamaño relativo de una cosa respecto de otra.
Rango de valores: de cero a infinito. No tiene tope.
Ejemplo: se notificaron 7 476 casos de infección por VIH, de los cuales 5 978 fueron en hombres y 1 498 en mujeres.
Interpretación: por cada caso en una mujer se notificaron cuatro casos en hombres.
Leer esa razón como «los hombres tienen cuatro veces más riesgo». No se puede afirmar eso, porque no sabemos cuántos hombres y cuántas mujeres había en la población. La razón describe cómo se reparten los casos, no el riesgo de enfermar.
Proporción y porcentaje
Sílabo
En una proporción, el numerador está incluido en el denominador. Es una parte del todo expresada como fracción decimal, y por eso su valor va siempre de 0 a 1.
El porcentaje es una proporción multiplicada por 100. Toma valores de 0 a 100 y se expresa con el signo %.
Interpretación: ocho de cada diez casos notificados de VIH correspondieron a hombres.
Para distinguir razón de proporción basta una pregunta: ¿los del numerador están contados también en el denominador? Si están, es proporción. Si no, es razón. Con los mismos datos del VIH obtuvimos una razón de 4 y una proporción de 0,80. Mismos números, dos medidas distintas.
Probabilidad y riesgo
Sílabo
La probabilidad es una medida de ocurrencia de un hecho incierto: el número de veces que se espera que ocurra un evento entre todos los eventos posibles. Su valor va de 0, que significa que nunca ocurre, a 1, que significa que ocurre siempre. Un valor de 0,25 indica que puede ocurrir en una de cada cuatro ocasiones, es decir 25 %.
El riesgo es la probabilidad de que ocurra un efecto, adverso o beneficioso, en una población definida y en un tiempo determinado. Como toda probabilidad va de 0 a 1, aunque suele expresarse multiplicado por una constante, por ejemplo por mil o por cien mil.
Decir que «el riesgo de infarto es 5 %» no significa nada si no se aclara en cuánto tiempo. No es lo mismo 5 % en un año que 5 % en diez años. Un riesgo sin periodo de tiempo es una cifra incompleta, y en la práctica clínica es de los errores más frecuentes al comunicar riesgo a un paciente.
Tasa
Sílabo
La tasa es la medida clásica de la epidemiología. Mide la frecuencia con que ocurre un fenómeno en una población definida y en un tiempo específico. Tiene tres componentes y los tres son obligatorios:
- Un numerador: el número de individuos que experimentan el evento de interés, sea muerte, enfermedad, nacimiento o ingreso hospitalario.
- Un denominador: el número total de individuos expuestos o en riesgo de presentar el evento. Son las personas que, si les ocurre el evento, pasarían al numerador.
- Un periodo de tiempo: durante el cual se observa la frecuencia del evento.
Multiplicador: 100, 1 000, 10 000 o 100 000, según la convención del indicador o lo que permita expresar el resultado en números enteros.
Rango: de cero a infinito cuando se expresa en tiempo-persona.
El cálculo correcto exige precisar quién va en el denominador. Es evidente que los varones no deben incluirse en el denominador al calcular la frecuencia de cáncer de ovario. Menos evidente, pero igual de importante: el denominador de la incidencia de gonorrea debería ser la población sexualmente activa, no la población total.
La tasa combina en una sola expresión las tres dimensiones del análisis epidemiológico de la sesión 1: tiempo, lugar y persona. Aplicada correctamente, no solo mide frecuencia sino riesgo, y por eso permite comparar poblaciones, subgrupos o periodos.
Llamar «tasa» a cualquier cosa expresada por mil o por cien mil. La multiplicación por una constante no convierte a nada en tasa. Lo que la define es que el denominador sea la población en riesgo y que haya un periodo de tiempo. Por eso, como veremos, la «tasa de prevalencia» y la «tasa de letalidad» son nombres de uso común pero técnicamente imprecisos.
Razón, proporción y tasa: la tabla que resuelve todo
Complemento
Si solo puedes quedarte con una tabla de esta sesión, que sea esta.
| Medida | ¿El numerador está en el denominador? | ¿Incluye tiempo? | Rango | Ejemplo típico |
|---|---|---|---|---|
| Razón | No | No necesariamente | 0 a ∞ | Razón de sexos; razón de mortalidad materna |
| Proporción | Sí | No | 0 a 1 | Prevalencia; letalidad; mortalidad proporcional |
| Tasa | Sí | Sí, obligatoriamente | 0 a ∞ en tiempo-persona | Tasa de incidencia; tasa de mortalidad |
Prevalencia
Sílabo
La prevalencia mide el número total de casos existentes, llamados casos prevalentes, de una enfermedad en una población, sin distinguir si son casos nuevos o antiguos. Puede medirse en un momento dado, prevalencia de punto, o a lo largo de un periodo, prevalencia de periodo.
Numerador: todos los casos presentes, nuevos y antiguos.
Denominador: la población total en el mismo lugar y momento.
Qué mide: la magnitud o carga de la enfermedad. Es la foto.
El ejemplo que enseña por qué hace falta el denominador
En un área geográfica de un país latinoamericano se contaron 60 casos de tuberculosis en 2005. Un nuevo recuento en 2010 encontró 80 casos. ¿Empeoró la situación?
Antes de responder, la bibliografía propone cuatro explicaciones posibles para ese aumento: que las medidas de control fueron inadecuadas; que una búsqueda activa o un cambio en la definición de caso permitió detectar casos antes desconocidos; que factores socioeconómicos como el desempleo o la desnutrición aumentaron la enfermedad; o que simplemente aumentó la población.
| Año | Casos | Población | Proporción | Por 10 000 habitantes |
|---|---|---|---|---|
| 2005 | 60 | 30 000 | 0,0020 | 20 |
| 2010 | 80 | 50 000 | 0,0016 | 16 |
Los casos aumentaron de 60 a 80, pero la población creció de 30 000 a 50 000. La prevalencia en realidad bajó, de 20 a 16 casos por cada 10 000 habitantes. El número absoluto subió y el riesgo relativo bajó. Es exactamente la misma trampa de las muertes maternas de la sección 2.
Hablar de «tasa de prevalencia». Aunque el término es de uso común, debe evitarse: la prevalencia no es una tasa, porque no es una medida dinámica, no considera el inicio ni la duración de la enfermedad, y su denominador no es necesariamente la población en riesgo. Lo correcto es «prevalencia» o «proporción de prevalencia».
La prevalencia es la medida que se usa para planificar servicios, porque dice cuánta gente necesita atención ahora. La prevalencia de anemia que calcularon en el trabajo práctico de la sesión 3 es exactamente eso: el dato que justifica cuánto suplemento de hierro pedir.
Incidencia acumulada
Sílabo
La incidencia mide el número de casos nuevos, llamados casos incidentes, que surgen de una población en riesgo durante un periodo determinado. Es un indicador de la rapidez de cambio del proceso salud-enfermedad y de la eficacia de las acciones de control.
La incidencia acumulada es la proporción de una población cerrada en riesgo que desarrolla la enfermedad durante un intervalo específico. Es un estimador del riesgo absoluto de padecer la enfermedad.
Numerador: solo los casos NUEVOS aparecidos durante el periodo.
Denominador: la población en riesgo al comienzo del periodo, es decir, quienes todavía no tienen la enfermedad y podrían desarrollarla.
Ejemplo: la incidencia de gastroenteritis en una provincia, durante diciembre de un año dado, fue de 20 por mil en niños de 5 a 10 años. Por cada mil niños de ese grupo que empezaron sanos el mes, veinte enfermaron.
La incidencia acumulada asume que todos los individuos estuvieron efectivamente en riesgo durante todo el periodo observado. Eso rara vez ocurre: en el momento en que una persona enferma deja de estar en riesgo, porque pasa del denominador al numerador. Y otras personas se mudan, mueren por otra causa o se pierden del seguimiento. Para corregir eso existe la tasa de incidencia.
Tasa de incidencia
Sílabo
La tasa de incidencia, también llamada densidad de incidencia o fuerza de morbilidad, es la velocidad con que ocurre un evento en la población. Su denominador no son personas sino tiempo-persona: la suma del tiempo que cada individuo estuvo efectivamente en riesgo y bajo observación.
Unidad: casos por años-persona, meses-persona o días-persona.
Cuándo se usa: sobre todo en investigación con cohortes, donde se puede medir con exactitud el tiempo de cada participante.
Un ejemplo que hace visible la diferencia
Seis profesionales de enfermería son seguidos durante un máximo de dos años para registrar accidentes con material punzocortante.
| Persona | Tiempo en riesgo (años) | Qué ocurrió |
|---|---|---|
| A | 2,0 | Completó el seguimiento sin accidente |
| B | 1,5 | Tuvo un accidente a los 18 meses |
| C | 2,0 | Completó el seguimiento sin accidente |
| D | 0,5 | Tuvo un accidente a los 6 meses |
| E | 1,0 | Fue trasladado a otro hospital al año |
| F | 2,0 | Completó el seguimiento sin accidente |
| Total | 9,0 años-persona | 2 casos nuevos |
Si se hubiera calculado de manera ingenua la incidencia acumulada, 2 casos entre 6 personas, el resultado sería 33,3 %. Esa cifra sobreestima el riesgo, porque cuenta a la persona E como si hubiera estado en riesgo los dos años completos, y a B y D como si hubieran seguido en riesgo después de su accidente.
En los servicios de salud casi nunca se conoce el tiempo exacto de cada persona. Por eso, en la práctica, se usa la incidencia acumulada, y cuando se quiere aproximar la tasa de incidencia se toma como denominador la población a mitad de periodo, que funciona como estimación del tiempo-persona promedio. Es así como se calculan las tasas anuales que publica el MINSA.
Cómo se relacionan prevalencia e incidencia
Sílabo
La prevalencia mide cuántas personas tienen la enfermedad en un momento dado: su magnitud. La incidencia mide cuántos casos nuevos aparecen en un periodo: su velocidad. La imagen clásica para entenderlo es una tina.
- Si aumenta la incidencia y las salidas no cambian, aumenta la prevalencia.
- Si más gente se cura o muere y la incidencia no cambia, la prevalencia disminuye.
- Si aparece una prueba que detecta la enfermedad en fase subclínica, aumentan la incidencia, la duración conocida de la enfermedad y la prevalencia.
- Si aparece un medicamento que evita la muerte pero no cura, la prevalencia aumenta.
La prevalencia es aproximadamente el producto de la incidencia por la duración media de la enfermedad.
Ejemplo: una enfermedad con incidencia de 100 casos por 100 000 habitantes al año y una duración media de seis meses, es decir 0,5 años, tendrá en equilibrio una prevalencia aproximada de 100 × 0,5 = 50 casos por 100 000 habitantes.
Ese último punto de la lista es contraintuitivo y muy importante. El tratamiento antirretroviral del VIH, la insulina en la diabetes o la diálisis en la enfermedad renal crónica hacen que las personas vivan muchos más años con la enfermedad. La prevalencia sube. Y eso no es un fracaso del sistema: es su éxito. Por eso nunca se evalúa un programa de control solo con la prevalencia.
Tasa de ataque y tasa de ataque secundario
Sílabo
En la investigación de brotes y epidemias se usan dos medidas especiales.
La tasa de ataque es la incidencia acumulada calculada en un brote. Se expresa usualmente como porcentaje y el tiempo va implícito, porque la mayoría de los casos ocurre en horas, días o semanas según la enfermedad.
Ejemplo de la bibliografía: 96 personas fueron expuestas a Pseudomonas aeruginosa por equipo quirúrgico contaminado, y 26 enfermaron. TA = 26 ÷ 96 × 100 = 27,1 %.
Ejemplo del curso: en el caso del almuerzo del Día del Logro de la sesión 2, enfermaron 41 de las 96 personas que comieron. TA = 41 ÷ 96 × 100 = 42,7 %.
La tasa de ataque secundario mide la contagiosidad de una enfermedad de transmisión persona a persona. Cuenta los casos que aparecen, dentro del periodo de incubación, entre los contactos susceptibles expuestos a un caso primario o índice.
Detalle obligatorio: el caso primario se excluye tanto del numerador como del denominador.
Ejemplo: en cinco hogares con un caso índice de sarampión había 18 contactos susceptibles. Dentro del periodo de incubación aparecieron 6 casos secundarios. TAS = 6 ÷ 18 × 100 = 33,3 %.
La tasa de ataque secundario sirve para evaluar si funcionan las medidas de control de un brote. Si después de iniciar el bloqueo vacunal en los contactos la TAS cae, la intervención está funcionando. Es la medida que conecta directamente con el caso de sarampión de la sesión 2.
Tasa de mortalidad general y específicas
Sílabo
La tasa de mortalidad es un estimador del riesgo absoluto de morir.
Numerador: todas las defunciones ocurridas en el lugar y año.
Denominador: la población total estimada a mitad de ese año.
Multiplicador habitual: 1 000 o 100 000 habitantes.
Las tasas pueden calcularse para toda la población de un país o restringirse a una comunidad, institución o muestra. Cuando se calculan para grupos definidos por sexo, edad o causa, se llaman tasas específicas: tasa de mortalidad en mujeres, en mayores de 60 años, o por cáncer.
En la sesión 1 vimos que la tasa de mortalidad general del Perú pasó de 404 por 100 000 habitantes en 2019 a 490 por 100 000 en 2025, y la mortalidad por cáncer, que es una tasa específica por causa, de 96 a 119 por 100 000.
Fuente: Instituto Peruano de Economía, 2026, con datos del SINADEF.Mortalidad infantil
Sílabo
Numerador: muertes de niños que no cumplieron su primer año.
Denominador: nacidos vivos del mismo lugar y año, no la población menor de un año.
Ejemplo: en un distrito se registraron 1 250 nacidos vivos y 20 defunciones de menores de un año. TMI = 20 ÷ 1 250 × 1 000 = 16 por mil nacidos vivos.
La mortalidad infantil es considerada un indicador que sintetiza las condiciones de salud, nivel económico y social de una población, y por eso los científicos sociales la usan como medida del desarrollo social en su conjunto.
Las estimaciones del INEI a partir del Censo 2017 ubicaron la tasa de mortalidad infantil del Perú en 12,8 por mil nacidos vivos, por debajo del promedio latinoamericano. Pero el promedio esconde desigualdades importantes: la ENDES 2017-2018 registró tasas de 28 por mil en la Selva y 23 por mil en la Sierra.
Distintas instituciones publican cifras distintas para el mismo país, entre aproximadamente 10 y 15 por mil, porque usan métodos distintos: directos a partir de la historia de nacimientos de la ENDES, indirectos a partir del censo, o modelos internacionales. Es la misma lección de la sesión 1 con la fecundidad: antes de citar una cifra, identifica el método y la fuente.
Fuentes: INEI, Perú: Mortalidad infantil y sus diferenciales, estimaciones con base en el Censo 2017; INEI, ENDES 2017-2018, capítulo 7.Razón de mortalidad materna
Sílabo
Numerador: muertes de mujeres durante el embarazo o dentro de los 42 días siguientes a su terminación, por causas relacionadas con el embarazo o agravadas por él.
Denominador: nacidos vivos del mismo lugar y año.
Ejemplo: en una provincia hubo 3 muertes maternas y 4 800 nacidos vivos. RMM = 3 ÷ 4 800 × 100 000 = 62,5 por 100 000 nacidos vivos.
Aplica la prueba del denominador de la sección 5. Las mujeres fallecidas del numerador no están incluidas en el denominador, que son nacidos vivos, es decir, bebés. Numerador y denominador pertenecen a grupos distintos. Por eso es una razón, y por eso el término correcto es «razón de mortalidad materna» y no «tasa». Se usa nacidos vivos porque es el dato disponible con mejor calidad y funciona como aproximación del número de embarazos.
Según el CDC Perú, la RMM descendió de 101,9 por 100 000 nacidos vivos en 2002 a 55,9 en 2019. Durante la pandemia subió a 80,9 en 2020 y a 87,4 en 2021, y desde 2022 retomó la tendencia descendente.
La desigualdad territorial es marcada. Según la OPS, en 2025 la región Loreto concentraba el 25 % de las muertes maternas absolutas del país.
Fuentes: CDC Perú – MINSA, citado por la Mesa de Concertación para la Lucha contra la Pobreza, balance anual de salud materna y neonatal, 2025; OPS/OMS, nota de prensa del 7 de octubre de 2025.Letalidad no es mortalidad
Sílabo
A veces se sospecha que una enfermedad está causando un número inusual de muertes, y lo que interesa es saber cuántos de los enfermos mueren. Eso es la letalidad, y es particularmente útil para evaluar la severidad de una epidemia.
Nota sobre el nombre: se le suele llamar «tasa de letalidad», pero técnicamente es una proporción, porque su denominador son los enfermos y no la población en riesgo.
La diferencia con la mortalidad está toda en el denominador: la mortalidad se calcula sobre la población total, sana o enferma; la letalidad, solo sobre los enfermos.
| Medida | Numerador | Denominador | Resultado | Qué responde |
|---|---|---|---|---|
| Mortalidad por tifoidea | 6 muertes | 30 000 habitantes | 2 por 10 000 habitantes | ¿Qué riesgo tiene cualquier habitante de morir por tifoidea? |
| Letalidad de la tifoidea | 6 muertes | 200 enfermos | 3 % | ¿Qué tan grave es la tifoidea para quien ya la tiene? |
Decir que una enfermedad «es muy mortal» cuando se quiere decir que es muy letal. El ébola tiene una letalidad altísima y una mortalidad poblacional baja, porque enferma a poca gente. La diabetes tiene una letalidad anual baja y una mortalidad poblacional alta, porque la padece muchísima gente. Son preguntas distintas y se responden con denominadores distintos.
Distribución proporcional
Sílabo
La distribución proporcional expresa la cantidad de casos o muertes según alguna característica, como sexo, edad o causa, como porcentaje del total de casos o muertes observados. Es sencilla y muy usada. Y tiene una limitación que conviene grabarse: no mide el riesgo de enfermar o morir. Solo indica cómo se reparten los casos entre las personas afectadas.
El ejemplo del tifus exantemático
Durante un brote en una comunidad andina enfermaron 38 personas: 24 hombres y 14 mujeres. Se desconoce cuántos hombres y cuántas mujeres había en la comunidad.
Con esa información se puede afirmar que «de cada diez enfermos, al menos seis fueron varones» o que «hubo 1,7 casos en varones por cada caso en mujeres». Lo que no se puede afirmar es que los varones tuvieran mayor riesgo de enfermar. Si en esa comunidad los hombres fueran el 80 % de la población, por ejemplo por migración femenina, su riesgo sería incluso menor que el de las mujeres.
Cuando la OPS señala que Loreto concentra el 25 % de las muertes maternas del país, está usando una distribución proporcional. Es un dato poderoso para decidir dónde enviar recursos, porque dice dónde están los casos. Pero no dice, por sí solo, que una mujer embarazada en Loreto tenga más riesgo que una en Lima. Para eso hace falta la razón de mortalidad materna de cada región, que usa los nacidos vivos de cada una como denominador.
Fuente: OPS/OMS, nota de prensa del 7 de octubre de 2025.Mortalidad proporcional
Sílabo
Cuando la distribución proporcional se aplica a muertes, se llama mortalidad proporcional. Existen dos formas de medirla.
Para qué sirve: describir el perfil de causas de muerte y cuánto contribuye cada una a la mortalidad general de un lugar y periodo. También puede analizarse por grupos de edad y seguirse en el tiempo.
Ejemplo que ya conoces: en 2021 la COVID-19 fue el 35,7 % de las defunciones en el Perú, las enfermedades cardiovasculares el 16 % y los cánceres el 12,3 %. Eso es mortalidad proporcional.
Compara lo que se observa en un grupo con lo que se esperaría si ese grupo se comportara como una población de referencia. Un valor mayor a 1 indica que esa causa pesa más de lo esperado.
Tratar la mortalidad proporcional como si fuera una tasa. Su denominador es el total de muertes, no la población en riesgo. Si una causa grande disminuye, las demás suben en proporción aunque su riesgo no haya cambiado. Cuando la COVID-19 dejó de matar a gran escala, las demás causas «subieron» en la distribución proporcional sin que necesariamente hubiera más muertes por ellas.
Por qué hay que ajustar las tasas
Sílabo Complemento
Prevalencia, incidencia y mortalidad, tomadas en conjunto, permiten describir el perfil de salud de una población, que es la base del análisis de situación de salud. Pero al comparar dos poblaciones hay una trampa: pueden diferir en características propias, como la estructura por edades, que distorsionan la comparación.
El ejemplo siguiente es didáctico, pero el fenómeno es real y el Perú es un buen escenario para él: en la sesión 1 vimos que Puno y Moquegua son las regiones más envejecidas del país.
| Grupo de edad | Distrito A: población | A: muertes | A: tasa por mil | Distrito B: población | B: muertes | B: tasa por mil |
|---|---|---|---|---|---|---|
| Menores de 60 | 6 000 | 12 | 2,0 | 9 000 | 27 | 3,0 |
| 60 y más | 4 000 | 120 | 30,0 | 1 000 | 40 | 40,0 |
| Total · tasa cruda | 10 000 | 132 | 13,2 | 10 000 | 67 | 6,7 |
Mirando solo las tasas crudas, el distrito A parece mucho peor: 13,2 contra 6,7 por mil, casi el doble. Pero mira las tasas específicas por edad: en los dos grupos de edad, el distrito B tiene mayor mortalidad. 3,0 contra 2,0 en los menores de 60; 40,0 contra 30,0 en los mayores.
¿Cómo puede ser? Porque A tiene el 40 % de su población mayor de 60 años y B solo el 10 %. A tiene más muertes porque tiene más adultos mayores, no porque su gente muera más a cada edad.
El ajuste por el método directo
La solución es aplicar las tasas específicas de cada distrito a una misma población estándar. Si usamos como estándar la suma de ambas, 15 000 menores de 60 y 5 000 de 60 y más:
Después del ajuste, la conclusión se invierte: el distrito B tiene mayor mortalidad que A. La tasa cruda decía exactamente lo contrario.
Antes de comparar tasas crudas de mortalidad entre dos poblaciones, pregúntate si tienen la misma estructura de edades. Si no la tienen, compara las tasas específicas o las tasas ajustadas. La tasa ajustada no es una tasa «real» de ningún lugar: es una herramienta para comparar de manera justa. En el análisis de situación de salud del proyecto, este es el error que más cambia conclusiones.
Ficha de fórmulas
Complemento
Todas las medidas de la sesión en una sola tabla, para repasar antes del control de lectura.
| Medida | Numerador | Denominador | Multiplicador | Tipo |
|---|---|---|---|---|
| Prevalencia | Casos existentes | Población total | 100 a 100 000 | Proporción |
| Incidencia acumulada | Casos nuevos | Población en riesgo al inicio | 100 a 100 000 | Proporción |
| Tasa de incidencia | Casos nuevos | Tiempo-persona en riesgo | Por años-persona | Tasa |
| Tasa de ataque | Casos en el brote | Personas expuestas | 100 | Proporción |
| Tasa de ataque secundario | Casos secundarios | Contactos susceptibles, sin el caso índice | 100 | Proporción |
| Tasa de mortalidad general | Defunciones totales | Población a mitad de año | 1 000 o 100 000 | Tasa |
| Tasa de mortalidad infantil | Defunciones de menores de 1 año | Nacidos vivos | 1 000 | Convencionalmente llamada tasa |
| Razón de mortalidad materna | Muertes maternas | Nacidos vivos | 100 000 | Razón |
| Letalidad | Muertes por la enfermedad | Casos de la enfermedad | 100 | Proporción |
| Mortalidad proporcional | Muertes por una causa | Total de muertes | 100 | Proporción |
Errores conceptuales frecuentes
Complemento
| Se dice | Por qué está mal |
|---|---|
| «Bajaron las muertes, entonces mejoró la situación» | Si también bajó la población en riesgo, el riesgo puede no haber cambiado. Hace falta el denominador. |
| «Tasa de prevalencia» | La prevalencia es una proporción, no una tasa: no incluye tiempo ni se calcula sobre la población en riesgo. |
| «Tasa de mortalidad materna» | Es una razón: las mujeres del numerador no están en el denominador de nacidos vivos. |
| Confundir letalidad con mortalidad | La letalidad se calcula sobre los enfermos; la mortalidad, sobre toda la población. |
| Incluir casos antiguos en la incidencia | La incidencia cuenta solo casos nuevos. Los antiguos van en la prevalencia. |
| Incluir el caso índice en la tasa de ataque secundario | El caso primario se excluye del numerador y del denominador. |
| «Si el 63 % de los enfermos son hombres, los hombres tienen más riesgo» | La distribución proporcional no mide riesgo. Hace falta saber cuántos hombres había en la población. |
| «La prevalencia de VIH subió: el programa fracasó» | Si el tratamiento prolonga la vida, la prevalencia sube. Puede ser señal de éxito. |
| Comparar tasas crudas de poblaciones con estructura de edades distinta | La diferencia puede deberse a la edad y no al riesgo. Hay que comparar tasas específicas o ajustadas. |
Puntos clave
- Los valores absolutos sirven para planificar; los relativos, para comparar y hablar de riesgo.
- La prueba del denominador: si el numerador está incluido en el denominador, es proporción; si no, es razón.
- Una tasa exige tres cosas: numerador, población en riesgo como denominador y un periodo de tiempo.
- El riesgo siempre va acompañado de un periodo de tiempo; sin él, la cifra está incompleta.
- La prevalencia mide magnitud, es la foto; la incidencia mide velocidad, es la película.
- En equilibrio, la prevalencia es aproximadamente la incidencia por la duración: P = I × D.
- Un tratamiento que prolonga la vida sin curar aumenta la prevalencia. No siempre es mala noticia.
- La tasa de ataque es la incidencia acumulada de un brote; la tasa de ataque secundario mide contagiosidad y excluye al caso índice.
- La razón de mortalidad materna es razón porque su denominador son nacidos vivos.
- Letalidad y mortalidad comparten numerador y difieren en el denominador: enfermos o población total.
- La distribución proporcional dice dónde están los casos, no quién tiene más riesgo.
- Antes de comparar tasas crudas, mira la estructura de edades de las poblaciones.
Autoevaluación
Resuelve por escrito. El control de lectura tiene preguntas de este tipo.
- En un distrito se notificaron 120 casos de dengue en mujeres y 80 en hombres. Calcula la razón mujer : hombre y la proporción de casos en mujeres. ¿Puedes concluir que las mujeres tienen mayor riesgo? Justifica.
- Un centro de salud atiende una población de 8 000 habitantes. Al 1 de enero había 40 personas en tratamiento por tuberculosis, y durante el año se diagnosticaron 24 casos nuevos. Calcula la prevalencia al inicio del año y la incidencia acumulada del año, ambas por 10 000 habitantes. Explica por qué usaste denominadores distintos, si lo hiciste.
- Explica con tus palabras por qué la llegada del tratamiento antirretroviral aumentó la prevalencia de VIH en el Perú, usando la relación P = I × D.
- En un almuerzo, 150 personas consumieron un alimento contaminado y 45 enfermaron. En los días siguientes, en los hogares de los enfermos, 12 de 60 familiares susceptibles desarrollaron la enfermedad. Calcula la tasa de ataque y la tasa de ataque secundario. ¿Qué te dice la segunda cifra sobre el mecanismo de transmisión?
- En un distrito de 50 000 habitantes hubo 400 casos de leptospirosis y 8 defunciones en un año. Calcula la mortalidad por leptospirosis por 100 000 habitantes y la letalidad. ¿Qué pregunta responde cada una?
- En 2024 se notificaron en el Perú 243 muertes maternas, y hubo en total 382 425 partos registrados. Si usaras los partos como aproximación de los nacidos vivos, ¿qué razón de mortalidad materna obtendrías? ¿Por qué es solo una aproximación y no la cifra oficial?
- Un informe dice que «el distrito X tiene la tasa de mortalidad general más alta de la región, por lo que su situación de salud es la peor». El distrito X es el más envejecido de la región. ¿Qué le observarías al informe y qué análisis propondrías?
- Clasifica como razón, proporción o tasa: prevalencia, razón de mortalidad materna, letalidad, tasa de incidencia en años-persona, mortalidad proporcional, razón de sexos.
Bibliografía
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- Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades. Sala situacional de muerte materna. Lima: MINSA. Disponible en dge.gob.pe