—Doctor, el potasio del señor de la cama 14 salió en 2.1. Está con las piernas pesadas y el electro ya tiene onda U.
—¿Ya le pusiste la reposición?
—Sí, dos ampollas de cloruro de potasio en 100 de dextrosa, pasando rápido por la vía periférica. A chorro, para subirlo antes de que se haga de noche y se complique más.
—¿A chorro… por periférica?
—Sí doctor, así se recupera más rápido. Total, es solo potasio.
Son las siete de la noche en medicina interna y el cambio de turno está por empezar. El paciente de la cama 14, un hombre de 68 años con diarrea de cuatro días por uso excesivo de laxantes, tiene un potasio de 2.1 mEq/L y una debilidad muscular que ya le dificulta caminar al baño. El interno, con la presión de dejar «resuelto» el caso antes de irse, calcula la dosis, la diluye en un volumen pequeño y pide que se pase en quince minutos por la única vía que tiene el paciente: una periférica en el antebrazo, sin bomba de infusión, a goteo libre. La lógica es simple y parece razonable: el potasio está bajo, el paciente está sintomático, hay que corregirlo ya. Nadie en la sala se detiene a preguntar qué tan rápido es demasiado rápido.
🔎 La observación
Reponer potasio rápido cuando el número asusta —y un 2.1 con debilidad muscular y cambios en el electrocardiograma asusta— es un reflejo casi universal en guardia. La urgencia es real: la hipopotasemia severa puede producir arritmias graves, parálisis muscular ascendente e incluso paro cardiorrespiratorio. El error no está en querer corregirla rápido; está en confundir «urgente» con «sin diluir, sin bomba y sin monitoreo», y en tratar al cloruro de potasio como si fuera un suero cualquiera que se puede pasar «a chorro» por una vía periférica para ganar minutos. Esa misma sal que se necesita para salvar al paciente es, mal administrada, una de las causas evitables de paro cardiaco intrahospitalario mejor documentadas en la literatura de seguridad del paciente.
La confusión suele nacer de una premisa falsa: que como el potasio bajo es peligroso, subirlo rápido no puede ser peor que dejarlo bajo. En realidad, un bolo de cloruro de potasio concentrado —incluso diluido en un volumen pequeño y pasado en minutos— puede elevar la concentración de potasio en el plasma que rodea al corazón mucho más rápido de lo que el organismo puede redistribuirlo, y producir exactamente la misma cascada de arritmias malignas que se buscaba evitar, solo que en sentido inverso y con menos margen de reacción.
📚 La evidencia
El cloruro de potasio para inyección en su forma concentrada figura en la Lista de Medicamentos de Alto Riesgo del Institute for Safe Medication Practices (ISMP List of High-Alert Medications in Acute Care Settings, actualizada en enero de 2024) como uno de los «electrolitos concentrados» que, por su estrecho margen de seguridad, requiere doble verificación, restricción de acceso fuera de farmacia y prohibición explícita de administración en bolo. No es una precaución teórica: en junio de 2021, el boletín ISMP Medication Safety Alert! (Acute Care Edition, vol. 26, n.º 11) documentó que la administración de cloruro de potasio concentrado por vía intravenosa directa —muchas veces durante códigos de emergencia, cuando el equipo actúa bajo presión de tiempo y confunde el vial de reposición con otro fármaco de bolo— seguía causando paros cardiacos y muertes evitables años después de que el error fuera identificado por primera vez, y que la solución no era «tener más cuidado», sino rediseñar el proceso: sacar el KCl concentrado de los carros de código y de las áreas de acceso rápido, y hacer estructuralmente imposible administrarlo sin diluir.
La razón fisiológica está bien descrita en la literatura de fisiología clínica: la elevación aguda del potasio extracelular altera el potencial de membrana del miocardio y puede producir, en cuestión de minutos, ondas T picudas, ensanchamiento del QRS, bloqueos y fibrilación ventricular (Sur M, Mohiuddin SS. Potassium. StatPearls, actualizado el 5 de octubre de 2024). Por eso las guías de infusión establecen límites concretos: por vía central, hasta 40 mEq/hora, y solo con monitoreo electrocardiográfico continuo; por vía periférica, la velocidad habitual es de 10 a 20 mEq/hora, y solo de forma excepcional —potasio menor a 2 mEq/L, paciente monitorizado— se llega a 40 mEq/hora. Ninguna de esas guías contempla el bolo directo. El protocolo de manejo de cloruro de potasio endovenoso del Hospital El Tesoro (Iquique, Chile), representativo de los protocolos usados en la región, lo dice sin rodeos: «Nunca administrar el potasio intravenoso sin diluir, ya que puede ser letal para el paciente». Toda reposición debe ir diluida a una concentración máxima definida (40 mEq/L recomendado, 60 mEq/L como tope en periférica) y pasar en un tiempo mínimo calculado, nunca en bolo.
🩺 El aterrizaje clínico
En la práctica de sala y guardia, esto se traduce en reglas simples pero no negociables. El cloruro de potasio nunca se administra sin diluir ni en bolo directo, sin importar cuán bajo esté el valor o cuán sintomático esté el paciente: la urgencia clínica se resuelve con una infusión monitorizada y calculada, no con una jeringa pasada rápido. Por vía periférica, la velocidad no debería superar 10 mEq/hora en la mayoría de los casos, con un máximo excepcional de 20 a 40 mEq/hora reservado para hipopotasemia severa sintomática, y siempre con el paciente conectado a monitor y, si es posible, con bomba de infusión —no a goteo libre calculado «a ojo»—. Cuando se necesita reponer más rápido que eso, el camino no es acelerar la periférica: es conseguir un acceso central y electrocardiograma continuo. Vale la pena instalar en el equipo la misma pregunta que se hace con cualquier medicamento de alto riesgo antes de indicarlo por teléfono o de madrugada: ¿esta dosis, por esta vía, a esta velocidad, es una que yo firmaría con mi nombre si algo sale mal? Si la respuesta es dudosa, se diluye más y se pasa más lento.
💡 La perla
El potasio no se repone según la urgencia del médico, sino según la velocidad que el corazón del paciente puede tolerar sin arritmiar.
📚 Referencias
- Institute for Safe Medication Practices (ISMP). ISMP List of High-Alert Medications in Acute Care Settings. Horsham, PA: ISMP; actualizada enero de 2024.
- Institute for Safe Medication Practices (ISMP). Administration of Concentrated Potassium Chloride Injection During a Code — Still Deadly! ISMP Medication Safety Alert! Acute Care. 3 de junio de 2021;26(11):1-5.
- Sur M, Mohiuddin SS. Potassium. StatPearls [Internet]. Treasure Island (FL): StatPearls Publishing; actualizado el 5 de octubre de 2024.
- Hospital El Tesoro, Servicio de Farmacia. Recomendaciones de uso de cloruro de potasio endovenoso. Iquique, Chile.
💬 Conclusión
La próxima vez que alguien pida «pasarlo a chorro para subirlo rápido», que la pregunta no sea cuánto falta para normalizar el número, sino cuánto tolera el corazón mientras se corrige. A veces curar bien es, simplemente, ir más despacio de lo que la urgencia del momento pide.
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Este contenido tiene fines educativos para personal de salud y no sustituye el juicio clínico individualizado ni las guías institucionales vigentes en cada centro.
Dr. Jorge Enrique Rojas Rodríguez — MedicinaCardiometabolica.com
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