IcoSema se lleva el titular de esta edición: en el ensayo fase 3b COMBINE 4, la combinación semanal de insulina icodec y semaglutida bajó 0,88 puntos porcentuales más de HbA1c que la insulina glargina U100, con 4,61 kg menos de peso y casi la mitad de hipoglucemias clínicamente significativas. Alrededor de ese resultado, la semana del 9 al 16 de agosto de 2026 dejó otras catorce novedades con cifras: un tamizaje de Chagas con inteligencia artificial en Brasil, fibratos que frenan la caída del filtrado glomerular en enfermedad renal crónica, y una semana regulatoria otra vez casi en blanco. Aquí está todo, con enlace a la fuente primaria y una línea honesta sobre qué cambia —y qué no— en su consulta.
Qué es el Radar cardiometabólico
El Radar cardiometabólico es el barrido semanal de MedicinaCardiometabolica.com: revisamos lo publicado en los últimos siete días en las revistas de alto impacto (NEJM, Lancet, JAMA, BMJ, Annals, Circulation, EHJ, JACC, Diabetes Care, Diabetologia, The Lancet Diabetes & Endocrinology, JASN/CJASN, Hypertension) y en las agencias regulatorias (FDA, EMA), y le traemos solo lo que tiene traslación clínica. Esta edición cubre del 9 al 16 de agosto de 2026 y reúne 15 novedades. Cada cifra proviene del resumen original del estudio; cuando un dato no está en el resumen, lo decimos en lugar de rellenarlo.
Si se perdió la entrega anterior, puede repasar el Radar cardiometabólico del 9 de agosto sobre tirzepatida y MACE.
Lo práctico de la semana en 4 viñetas
- Si va a iniciar insulina basal en diabetes tipo 2, la combinación semanal ya no es teórica: IcoSema fue superior a glargina U100 en HbA1c y peso, con menos hipoglucemia. Falta el dato que importa —eventos cardiovasculares— y el precio.
- Perder ≥5 % del peso en los primeros años de la intolerancia a la glucosa se paga en años de vida: 34 años después, en Da Qing, la muerte cardiovascular cayó a la mitad (HR 0,56) y la mediana de tiempo hasta la muerte cardiovascular se retrasó 6,5 años.
- La resistencia a la insulina precede a la disfunción diastólica: cada desviación estándar de insulina en ayunas se asoció a un 65 % más de progresión de disfunción diastólica, incluso ajustando por IMC y NT-proBNP.
- En fibrilación auricular con estenosis mitral, los DOAC siguen sin ser la respuesta fácil: en una emulación de ensayo objetivo en Taiwán aumentaron el ictus isquémico a un año (RR 1,22). La warfarina conserva su sitio.
Diabetes y obesidad
La semana estuvo dominada por la diabetes: dos ensayos fase 3 de Novo Nordisk, un ensayo aleatorizado negativo sobre monitorización continua de glucosa, y dos cohortes de largo plazo que refuerzan un mensaje viejo —el peso y el metabolismo de la mujer embarazada predicen el corazón de dentro de una década—. Es la sección que más se conecta con lo que ya cubrimos en diabetes tipo 2: qué cambió con los Standards of Care ADA 2026.
COMBINE 4: IcoSema supera a glargina U100 en HbA1c, peso e hipoglucemia
Ensayo fase 3b aleatorizado, abierto, treat-to-target, de 40 semanas en 97 centros de nueve países. Adultos con diabetes tipo 2 y HbA1c ≥8,0 % en tratamiento oral, asignados 1:1 a IcoSema (insulina icodec + semaglutida, semanal) o glargina U100 diaria: 243 vs. 242 pacientes (n = 485; 59 % varones; mediana de edad 58 años). Desde una HbA1c basal de 9,57 % y 9,50 %, el descenso a la semana 40 fue −3,32 vs. −2,44 puntos porcentuales: diferencia estimada −0,88 pp (IC 95 % −1,12 a −0,63), p < 0,001. El peso bajó 0,79 kg con IcoSema y subió 3,81 kg con glargina: diferencia −4,61 kg (IC 95 % −5,46 a −3,75), p < 0,001. La tasa combinada de hipoglucemia clínicamente significativa (<54 mg/dl) o grave fue 0,29 vs. 0,59 episodios por persona-año: razón de tasas 0,56 (IC 95 % 0,32–0,97), p = 0,04. Los trastornos gastrointestinales fueron los efectos adversos más frecuentes con IcoSema.
Qué cambia en consulta: es el resultado con más potencial de cambiar una decisión frecuente —cómo iniciar insulina en el paciente muy descontrolado—, pero todavía no cambia nada, por dos razones. Primera: los desenlaces son subrogados (HbA1c, peso, hipoglucemia), no eventos cardiovasculares. Segunda: nada de esto importa si el producto no llega a nuestros formularios a un precio soportable. Vale la pena conocerlo y esperarlo.
The Lancet Diabetes & Endocrinology, 13 de agosto de 2026. Ver ensayo.
STEP 12: semaglutida 2,4 mg con los umbrales asiáticos de IMC
Ensayo fase 3b aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo en 19 centros de China continental y Taiwán. Adultos con IMC de 24 a <28 kg/m² más una comorbilidad relacionada con el peso, o IMC de 28 a <30 kg/m² —es decir, personas que con los umbrales occidentales ni siquiera calificarían—, aleatorizados 2:1 a semaglutida 2,4 mg semanal o placebo durante 44 semanas: 161 vs. 81 pacientes (n = 242; 50,0 % mujeres; 19,4 % con diabetes tipo 2). Pérdida de peso −12,1 % (EE 0,6) vs. −2,2 % (0,8): diferencia −9,9 puntos porcentuales (IC 95 % −11,8 a −8,0), p < 0,0001. Alcanzaron ≥5 % de pérdida el 80,5 % vs. 24,4 %: OR 14,8 (IC 95 % 7,4–29,6), p < 0,0001. Efectos adversos en 87,6 % vs. 75,3 %, sobre todo gastrointestinales.
Qué cambia en consulta: nada en la indicación, pero sí en el marco mental. La magnitud del efecto se mantiene en una población con IMC más bajo, lo que respalda el argumento de que los umbrales de IMC importados no sirven igual en todas las etnias. En Latinoamérica no tenemos umbrales propios validados, pero el debate es el mismo y la circunferencia abdominal sigue siendo el dato que más aporta en la consulta real.
The Lancet Diabetes & Endocrinology, 10 de agosto de 2026. Ver ensayo.
Da Qing a 34 años: perder ≥5 % del peso en prediabetes se paga en años de vida
Seguimiento a 34 años del Da Qing Diabetes Prevention Study. 540 adultos con intolerancia a la glucosa clasificados según el cambio de peso durante los 6 años del ensayo de estilo de vida: sin pérdida (n = 200), pérdida <5 % (n = 163) y pérdida ≥5 % (n = 177). Frente a quienes no perdieron peso, el grupo de ≥5 % tuvo menos muerte cardiovascular (HR 0,56; IC 95 % 0,35–0,89), menos eventos cardiovasculares (HR 0,71; 0,52–0,99), menos hospitalización por insuficiencia cardíaca (HR 0,48; 0,26–0,88) y menos muerte por cualquier causa (HR 0,67; 0,48–0,95), ajustando por edad, sexo, peso basal y otras covariables. La mediana de tiempo hasta la muerte por cualquier causa se retrasó 2,1 años y hasta la muerte cardiovascular, 6,5 años.
Qué cambia en consulta: refuerza algo que decimos sin cifras y ahora podemos decir con ellas. Estos son desenlaces duros —muerte, eventos, hospitalización— con 34 años de seguimiento, un horizonte que ningún ensayo farmacológico de obesidad tiene hoy. Es una asociación dentro de un ensayo, no un efecto aleatorizado del peso, pero es el mejor argumento disponible para insistir en los primeros años tras diagnosticar prediabetes.
Diabetes Care, 10 de agosto de 2026. Ver estudio.
Subtipos de diabetes gestacional y salud cardiometabólica 10-14 años después
Análisis del estudio prospectivo HAPO Follow-Up en 4.693 mujeres, clasificadas por el subtipo fisiopatológico de diabetes gestacional: insulinodeficiente (3,0 %), insulinorresistente (9,0 %), defecto mixto (1,6 %) y no clasificable (0,7 %). Frente a las mujeres sin diabetes gestacional, todos los subtipos salvo el no clasificable se asociaron a más prediabetes o diabetes 10-14 años tras el parto, con razones de riesgo ajustadas de 2,14 a 2,88, y también a más síndrome metabólico y mayor riesgo cardiovascular predicho. Solo el subtipo insulinorresistente se asoció a dislipidemia. El resumen publicado reporta el rango de razones de riesgo, sin intervalos de confianza individuales.
Qué cambia en consulta: poco en el algoritmo, mucho en la conversación. No hace falta subtipificar la diabetes gestacional para actuar: casi todas las mujeres que la tuvieron duplican o triplican el riesgo de disglucemia una década después, y el cribado posparto sigue siendo la intervención con mejor rendimiento y peor cumplimiento en nuestra región.
Diabetes Care, 12 de agosto de 2026. Ver estudio.
Monitorización continua intermitente en diabetes tipo 2: ensayo negativo
Ensayo aleatorizado abierto y multicéntrico en 180 adultos con diabetes tipo 2 y HbA1c >7,0 %, asignados 1:1 a una intervención comunitaria de estilo de vida guiada por monitorización continua intermitente (FreeStyle Libre 2 en el basal, tras el mes 3 y en el mes 6, con asesoría personalizada y ejercicio supervisado) o a cuidado comunitario habitual, con 12 meses de seguimiento. En el análisis primario (171 participantes), la diferencia de HbA1c al mes 3 fue −0,09 puntos porcentuales (IC 95 % −0,38 a 0,21; p = 0,573). Sin diferencias a los 6 ni a los 12 meses, ni beneficio consistente en desenlaces secundarios. Ningún subgrupo basal se benefició más.
Qué cambia en consulta: nada, y ese es justamente el valor del estudio. Poner un sensor cada tanto sobre un programa educativo no mejora la HbA1c frente al cuidado habitual. La monitorización continua rinde cuando responde a un problema clínico concreto —hipoglucemia inadvertida, variabilidad, ajuste de insulina—, no como intervención motivacional genérica. En sistemas donde el sensor sale del bolsillo del paciente, este dato es especialmente relevante.
Diabetes, Obesity and Metabolism, 12 de agosto de 2026. Ver ensayo.
Hipertensión
Semana vacía en hipertensión pura: ni Hypertension (AHA) ni Journal of Hypertension indexaron artículos entre el 9 y el 16 de agosto. Lo único con lectura hipertensiva es un análisis post hoc del SPRINT que llega desde una revista de diabetes, y conviene leerlo con pinzas.
SPRINT post hoc: ¿a quién protege la cognición el control intensivo de la presión?
Análisis post hoc del SPRINT en 8.162 participantes (edad media 67,8 años; 35,2 % mujeres), agrupados en terciles según un perfil cardiometabólico-renal construido con glucosa en ayunas, colesterol no-HDL, TFGe, cociente albúmina/creatinina y antecedente de enfermedad cardiovascular. En el tercil de perfil favorable, el tratamiento intensivo de la presión se asoció a menos deterioro cognitivo leve: HR ajustado 0,64 (IC 95 % 0,48–0,86), con la mayor diferencia absoluta de riesgo del estudio (−3,05 %; IC 95 % −4,85 a −1,24) y una interacción significativa en la escala de riesgo absoluto (p = 0,039). No hubo interacción para demencia probable ni para eventos adversos.
Qué cambia en consulta: nada todavía, y los propios autores lo etiquetan como exploratorio. Es tentador leerlo como «bajar la presión protege el cerebro solo en el paciente metabólicamente sano», pero es un análisis de subgrupos con un desenlace secundario y una definición de perfil construida a posteriori. Si le sirve de algo, es como recordatorio de que en hipertensión resistente 2026 la meta sigue siendo la misma para todos.
Diabetes, Obesity and Metabolism, 12 de agosto de 2026. Ver análisis.
Lípidos
Otra semana floja en lipidología —Journal of Clinical Lipidology y Atherosclerosis no indexaron nada en la ventana—, pero llegó la primera síntesis con GRADE de los inhibidores orales de PCSK9, la clase que más rápido se está moviendo desde que hablamos de ella en lipidología 2026 y el manejo del colesterol según la NLA.
Inhibidores orales de PCSK9: −49,5 mg/dl de LDL, pero solo desenlaces subrogados
Revisión sistemática y metaanálisis (PRISMA; PROSPERO CRD420261303350) de 5 ensayos aleatorizados con 4.268 pacientes con hipercolesterolemia, comparando inhibidores orales de PCSK9 frente a placebo. El LDL bajó −49,49 mg/dl (IC 95 % −54,81 a −44,18; p < 0,00001) y los triglicéridos −11,65 mg/dl (IC 95 % −15,53 a −7,78; p < 0,00001), con reducciones también significativas de colesterol no-HDL, apolipoproteína B, lipoproteína(a) y colesterol total, y efecto dosis-dependiente. Sin diferencias en mortalidad ni en eventos adversos globales; la suspensión por efectos adversos fue menor con el fármaco. Los propios autores subrayan que la evidencia procede de ensayos cortos con desenlaces lipídicos subrogados.
Qué cambia en consulta: nada en el algoritmo. Un descenso de casi 50 mg/dl de LDL con una pastilla es clínicamente atractivo y encaja con lo que sabemos de la relación LDL-eventos, pero ningún ensayo de esta clase ha reportado todavía desenlaces cardiovasculares duros. Guarde el entusiasmo para cuando se publique el primero.
Diabetes, Obesity and Metabolism, 10 de agosto de 2026. Ver metaanálisis.
Insuficiencia cardíaca
Dos trabajos de naturaleza muy distinta: uno señala una ventana terapéutica antes de que la diabetes exista, y otro documenta con resonancia lo que ya sabíamos clínicamente del vutrisirán en la amiloidosis cardíaca.
La resistencia a la insulina precede a la disfunción diastólica
Cohorte comunitaria de Olmsted County: 1.191 participantes (mediana de edad 58,7 años) con ecocardiograma basal y a los 4 años, más desenlaces secundarios en 2.030 participantes seguidos una mediana de 10,97 años para insuficiencia cardíaca y 18,1 años para mortalidad. La disfunción diastólica progresó en el 7,5 %. Por cada desviación estándar de insulina en ayunas log-transformada, la progresión aumentó 65 %: OR 1,65 (IC 95 % 1,33–2,07; p < 0,001), ajustando por edad, creatinina y NT-proBNP; el HOMA-IR dio OR 1,66 (1,34–2,08; p < 0,001). La insulina elevada también predijo mortalidad total (HR 1,11; IC 95 % 1,02–1,21 por DE) y cardiovascular (HR 1,16; 1,02–1,33), incluso tras considerar el IMC.
Qué cambia en consulta: nada en la prescripción —no hay tratamiento probado para la disfunción diastólica preclínica—, pero sí en cómo interpreta el hallazgo ecocardiográfico incidental. La rigidez miocárdica empieza antes de la hiperglucemia, no después, y eso convierte al paciente con resistencia a la insulina y disfunción diastólica grado I en un candidato natural a intervención metabólica, no en un hallazgo «sin importancia».
Circulation: Heart Failure, 10 de agosto de 2026. Ver estudio.
Vutrisirán y regresión del amiloide medida por resonancia (HELIOS-B)
Análisis post hoc retrospectivo de las resonancias cardíacas de los participantes británicos del ensayo HELIOS-B, en un solo centro (National Amyloidosis Centre). 43 pacientes con miocardiopatía amiloide por transtiretina (edad media 75,0 años; 95,3 % varones; 21 vutrisirán, 22 placebo; ninguno con tafamidis de base) tuvieron resonancia basal, y 39, 26 y 17 la repitieron a 1, 2 y 3 años. Con vutrisirán mejoraron la FEVI (diferencia de medias 19,18 %; IC 95 % 11,76–26,60; p < 0,001), la fracción de eyección del ventrículo derecho (16,28 %; 9,58–22,97; p < 0,001) y los volúmenes latido, y bajaron la masa del ventrículo izquierdo (−23,58 g; −38,78 a −8,39; p = 0,002) y el volumen extracelular (−6,56 %; −10,10 a −3,01; p < 0,001), el marcador de carga amiloide. A 36 meses hubo regresión del amiloide en 2 de 9 pacientes (22 %) con vutrisirán y en ninguno con placebo; progresaron 5 de 8 (63 %) con placebo frente a 1 de 9 (11 %).
Qué cambia en consulta: nada en la indicación, que ya está establecida por el ensayo principal, y hay que leerlo con cautela: es post hoc, de un solo centro, con 43 pacientes y solo 17 llegando a los 3 años. Su valor es mecanístico: aporta evidencia de imagen de que el depósito amiloide puede reducirse, no solo estabilizarse. Una magnitud de efecto de 19 puntos de FEVI en una serie tan pequeña pide humildad antes de extrapolar.
JAMA Cardiology, 12 de agosto de 2026. Ver análisis.
Riñón
Dos emulaciones de ensayo objetivo, la técnica estadística de moda para exprimir registros: una reabre la discusión sobre la modalidad de diálisis y otra encuentra un beneficio renal inesperado en un fármaco viejo y barato. Si le interesa la nefrología clínica, complementa lo que revisamos en síndrome nefrótico 2026: las 10 claves del ERA.
Hemodiafiltración frente a hemodiálisis de alto flujo: 28 % menos mortalidad
Emulación de ensayo objetivo con el registro multinacional EuCliD en ocho países europeos, en adultos en diálisis tres veces por semana entre 2014 y 2019, con seguimiento desde el día 91 y ponderación por probabilidad inversa. De 19.539 pacientes elegibles se generó una pseudopoblación de 19.758 (8.641 hemodiafiltración; 11.117 hemodiálisis de alto flujo); hubo 4.282 muertes en una mediana de 16 meses (RIC 6-32). La hemodiafiltración posdilucional de alto volumen se asoció a menor mortalidad total: HR 0,72 (IC 95 % 0,67–0,77). A dos años, la incidencia acumulada ponderada de muerte fue 20,6 % vs. 22,3 %: una reducción absoluta de 1,7 puntos porcentuales. El beneficio relativo fue mayor en quienes ya tenían enfermedad cardiovascular (p de interacción <0,001).
Qué cambia en consulta: poco para el clínico no nefrólogo, pero es una cifra útil para la discusión de política sanitaria en la región. Nótese la brecha entre el 28 % de reducción relativa y los 1,7 puntos porcentuales absolutos a dos años: es el mismo dato contado de dos maneras muy distintas, y solo la segunda sirve para calcular si conviene invertir en convertir una unidad de diálisis. Además es observacional, con toda la confusión por indicación que eso arrastra —los pacientes más estables reciben más volumen convectivo—.
JASN, 13 de agosto de 2026. Ver estudio.
Fibratos y pendiente de filtrado glomerular en enfermedad renal crónica
Emulación de ensayo objetivo sobre una cohorte nacional de 3.562.882 veteranos estadounidenses, identificando a quienes iniciaban tratamiento hipolipemiante de novo tras un diagnóstico incidente de enfermedad renal crónica no dependiente de diálisis: 68.073 pacientes (62.866 estatina, 3.202 fibrato, 2.005 niacina). Frente a la estatina, los iniciadores de fibrato tuvieron una caída más lenta del filtrado: diferencia en la pendiente a 10 años de 0,26 ml/min/1,73 m²/año (IC 95 % 0,11–0,40; p < 0,001). La niacina no mostró diferencia significativa. El riesgo de eventos renales adversos mayores no difirió: fibrato HR 0,94 (IC 95 % 0,88–1,01; p = 0,09); niacina HR 0,96 (0,89–1,04; p = 0,31), con una mediana de seguimiento de 3,69 años.
Qué cambia en consulta: nada. Y conviene decirlo con claridad, porque la conclusión de los autores («efecto renoprotector de los fibratos») corre por delante de sus propios datos: el desenlace duro —eventos renales mayores— fue neutro; lo que mejoró fue la pendiente de un marcador. Y 0,26 ml/min/1,73 m² al año es una diferencia pequeña, dentro del ruido de medición del filtrado en la práctica. No cambie una estatina por un fibrato con esta base.
CJASN, 11 de agosto de 2026. Ver estudio.
Riesgo cardiovascular y prevención
La pieza de la semana con más relevancia directa para Latinoamérica no viene de un fármaco, sino de un electrocardiograma leído por una red neuronal en el interior de Minas Gerais.
Tamizaje oportunista de Chagas con ECG e inteligencia artificial en Brasil
Estudio prospectivo de precisión diagnóstica dentro de la Red de Telesalud de Minas Gerais, en 107 municipios de zonas endémicas e hiperendémicas, entre octubre de 2023 y septiembre de 2024. Se aplicó un modelo de ECG con inteligencia artificial enriquecido con tres preguntas epidemiológicas a adultos que se realizaban un teleelectrocardiograma de rutina. De 75.779 ECG elegibles, el modelo estuvo disponible en 59.154 y resultó positivo en 6.812 (11,5 %); se invitó a serología a 7.804 y la completaron 3.509. La enfermedad de Chagas se confirmó en el 36,8 % de los positivos y el 9,3 % de los negativos; la prevalencia ponderada fue del 12,2 %. Rendimiento: sensibilidad 34,3 %, especificidad 91,6 %, razón de momios diagnóstica 5,69 y AUC 77,6 %, superior tanto al modelo de preguntas epidemiológicas solas (70,0 %) como al ECG con IA solo (64,5 %), p < 0,001.
Qué cambia en consulta: todavía nada en el algoritmo, pero es la novedad de la semana que más se parece a nuestra realidad. Léala con la sensibilidad en la mano: 34,3 % significa que dos de cada tres infectados pasan desapercibidos, así que no sirve para descartar. Su valor está en el otro lado: en una red de telecardiología ya existente, sin costo adicional por paciente, identificó a muchas personas infectadas que nadie iba a buscar. Como tamizaje oportunista sobre infraestructura instalada, es una idea exportable a México, Bolivia, Colombia o Argentina.
Circulation, 11 de agosto de 2026 (PMID 42576808; el DOI todavía no resuelve en Crossref al cierre de esta edición, así que enlazamos el registro de PubMed). Ver registro en PubMed.
A igual aterosclerosis coronaria subclínica, la mujer infarta menos
Cohorte poblacional danesa de personas asintomáticas mayores de 40 años sometidas a angiotomografía coronaria: 5.710 mujeres (57 %) y 4.293 varones (43 %), con una mediana de seguimiento de 6,0 años (RIC 3,9-9,5). De los 40 a los más de 80 años, las mujeres tuvieron menos aterosclerosis coronaria subclínica que los varones (p de interacción por género <0,0001), tanto con factores de riesgo como sin ellos. En presencia de aterosclerosis subclínica obstructiva frente a su ausencia, el HR ajustado de infarto fue 4,1 (IC 95 % 1,5–11) en mujeres y 12 (4,6–34) en varones (p de interacción 0,24). Para muerte o infarto: 1,9 (1,3–2,9) y 2,7 (1,9–3,9), p = 0,30. Para revascularización clínicamente indicada: 23 (5,2–106) y 34 (11–106), p = 0,35.
Qué cambia en consulta: nada de inmediato. Fíjese en que ninguna interacción por género alcanzó significación: los intervalos de confianza de las mujeres son anchísimos (1,5 a 11) porque hubo pocos eventos, y el título del estudio es más categórico que sus datos. Lo que sí sostiene el trabajo es que la placa obstructiva multiplica el riesgo en ambos sexos, y eso ya lo sabíamos.
European Heart Journal, 12 de agosto de 2026. Ver estudio.
Medicina interna adyacente
Dos aportes que el internista puede usar mañana: una advertencia sobre anticoagulación en valvulopatía reumática —enfermedad todavía frecuente en Latinoamérica— y la primera guía europea de sarcopenia que menciona explícitamente a los agonistas de GLP-1.
Fibrilación auricular con estenosis mitral: los DOAC no son intercambiables con la warfarina
Emulación de ensayo objetivo con datos poblacionales de seguros de Taiwán, en pacientes con fibrilación auricular y estenosis mitral que iniciaron DOAC o warfarina entre 2011 y 2021. Al año, frente a la warfarina, los DOAC se asociaron a más ictus isquémico: diferencia de riesgo 4,97 puntos porcentuales (IC 95 % 1,27–8,57); RR 1,22 (IC 95 % 1,05–1,41), y a más ictus compuesto: DR 5,56 pp (1,77–8,97); RR 1,23 (1,07–1,42). En cambio hubo menos infarto de miocardio: DR −1,61 pp (−3,17 a −0,03); RR 0,61 (0,37–0,99). El rivaroxabán aumentó el ictus isquémico tanto a corto como a largo plazo. No hubo diferencias en sangrado ni en mortalidad total. Limitaciones declaradas: tamaño muestral limitado, sin información sobre la severidad de la estenosis ni sobre el INR.
Qué cambia en consulta: refuerza una conducta que las guías ya recomiendan y que en la práctica se relaja. En estenosis mitral de origen reumático —que en nuestra región sigue viéndose— la warfarina continúa siendo el anticoagulante de elección, y este trabajo sugiere que sustituirla por comodidad tiene un costo medible en ictus. Es observacional, pero apunta en la dirección de lo ya recomendado, que es cuando la evidencia observacional pesa más.
Annals of Internal Medicine, 11 de agosto de 2026. Ver estudio.
Guía EFIM de sarcopenia: la primera que advierte sobre los GLP-1
La European Federation of Internal Medicine publicó una guía adaptada con 37 recomendaciones para identificar y manejar la sarcopenia en el paciente con multimorbilidad. Los puntos operativos: el primer paso es medir fuerza muscular —dinamometría de mano o prueba de levantarse de la silla—, no masa muscular; se recomienda búsqueda activa de casos en mayores de 65 años y en pacientes más jóvenes con multimorbilidad y factores de riesgo; y la intervención debe ser multimodal e individualizada, combinando ejercicio y nutrición. Incluye una alerta explícita sobre la sarcopenia inducida por corticoides y por los agonistas de GLP-1/GIP.
Qué cambia en consulta: sí cambia algo, y es barato. Si prescribe semaglutida o tirzepatida a un paciente mayor, mida la fuerza de prehensión o cronometre cinco levantadas de la silla antes de empezar y a los 3-6 meses, y acompañe siempre con proteína y ejercicio de resistencia. La pérdida de masa magra con estos fármacos ha dejado de ser una nota al pie para entrar en una guía de sociedad.
European Journal of Internal Medicine, 13 de agosto de 2026. Ver guía.
Regulatorio y documentos de sociedades
La semana fue de nuevo prácticamente en blanco en materia regulatoria cardiometabólica: entre el 9 y el 16 de agosto de 2026 la FDA no aprobó ningún fármaco cardiovascular ni metabólico ni publicó alertas de seguridad en esa área, y el CHMP no se reunió en agosto (la reunión previa fue del 20 al 23 de julio y la siguiente será del 14 al 17 de septiembre). Lo que sí hubo:
- EMA — carta a profesionales sanitarios sobre ritlecitinib (Litfulo), 10 de agosto de 2026: se difundió la comunicación directa con las recomendaciones actualizadas para minimizar el riesgo de eventos cardiovasculares mayores, malignidad, tromboembolismo venoso, infecciones graves y mortalidad. Se añade una advertencia enmarcada que restringe su uso en mayores de 65 años, personas con factores de riesgo cardiovascular, fumadores o con riesgo aumentado de cáncer, salvo que no existan alternativas adecuadas. Alinea al ritlecitinib con el resto de los inhibidores JAK. Ver comunicación de la EMA.
- ACC — declaración científica sobre deterioro cognitivo y fragilidad, 10 de agosto de 2026: el American College of Cardiology propone tratar la enfermedad cardiovascular, el deterioro cognitivo y la fragilidad como manifestaciones de un mismo proceso de envejecimiento biológico (disfunción vascular, inflamación crónica, sarcopenia), y recomienda actuar sobre factores de riesgo compartidos, garantizar la evaluación y derivación adecuadas, promover ejercicio estructurado y nutrición, y limitar la polifarmacia. Los autores reconocen que la base de evidencia es limitada y fragmentada. Ver declaración.
- ESC 2026 a la vuelta de la esquina: el congreso se celebra del 28 al 31 de agosto en Múnich, con las guías de rehabilitación cardíaca, enfermedad cardiovascular y renal crónica, insuficiencia cardíaca y la quinta definición universal del infarto previstas para presentarse allí. El Radar de fin de mes será denso. Ver el congreso.
Tabla resumen de la semana
| Tema | Fuente y fecha | Cifra clave | ¿Cambia la consulta? |
|---|---|---|---|
| COMBINE 4: IcoSema vs glargina U100 | Lancet Diab Endo, 13 ago | HbA1c −0,88 pp; peso −4,61 kg | No aún: subrogados y precio |
| STEP 12: semaglutida 2,4 mg (China) | Lancet Diab Endo, 10 ago | −9,9 pp de peso; OR 14,8 para ≥5 % | Marco conceptual |
| Da Qing: pérdida de peso en prediabetes | Diabetes Care, 10 ago | Muerte CV HR 0,56 (0,35–0,89) | Sí: insistir en los primeros años |
| Subtipos de diabetes gestacional | Diabetes Care, 12 ago | RR ajustados 2,14–2,88 | Sí: cribado posparto |
| MCG intermitente en DM2 (ECA) | Diabetes Obes Metab, 12 ago | HbA1c −0,09 pp (p = 0,573) | Sí: no indicarla por defecto |
| SPRINT y deterioro cognitivo leve | Diabetes Obes Metab, 12 ago | HR 0,64 (0,48–0,86) en perfil favorable | No: exploratorio |
| Inhibidores orales de PCSK9 | Diabetes Obes Metab, 10 ago | LDL −49,49 mg/dl | No: sin desenlaces duros |
| Insulina, HOMA-IR y disfunción diastólica | Circ Heart Fail, 10 ago | OR 1,65 (1,33–2,07) por DE | Conceptual |
| Vutrisirán y volumen extracelular | JAMA Cardiol, 12 ago | VEC −6,56 % (−10,10 a −3,01) | No: post hoc, n = 43 |
| Hemodiafiltración vs hemodiálisis | JASN, 13 ago | HR 0,72; 1,7 pp absolutos a 2 años | Política sanitaria |
| Fibratos y pendiente de TFGe en ERC | CJASN, 11 ago | +0,26 ml/min/1,73 m²/año; MAKE neutro | No |
| Chagas: ECG con IA en Brasil | Circulation, 11 ago | Sensibilidad 34,3 %; AUC 77,6 % | No aún, pero exportable |
| Género y aterosclerosis subclínica | Eur Heart J, 12 ago | IM: HR 4,1 mujeres vs 12 varones | No: interacción no significativa |
| DOAC vs warfarina en FA + estenosis mitral | Ann Intern Med, 11 ago | Ictus isquémico RR 1,22 (1,05–1,41) | Sí: mantener warfarina |
| Guía EFIM de sarcopenia | Eur J Intern Med, 13 ago | 37 recomendaciones; alerta GLP-1 | Sí: medir fuerza de prehensión |
Contexto latinoamericano
Cuatro apuntes para aterrizar la semana en nuestra región:
- IcoSema no está disponible en Latinoamérica y sus dos componentes tampoco son baratos: la insulina icodec tiene registro limitado en la región y la semaglutida sigue siendo un gasto de bolsillo para la mayoría. Antes de generar expectativas, considere que el comparador real de muchos de nuestros pacientes no es glargina U100 sino insulina NPH.
- El tamizaje de Chagas con ECG e IA es la novedad más aplicable precisamente porque no requiere un fármaco nuevo: se monta sobre redes de telecardiología que varios países ya tienen. El cuello de botella no será el algoritmo, sino la disponibilidad de benznidazol y el seguimiento serológico.
- La estenosis mitral reumática sigue siendo nuestra. El dato de los DOAC en fibrilación auricular con estenosis mitral tiene, en Latinoamérica, mucha más relevancia poblacional que en Europa o Estados Unidos.
- Medir la fuerza de prehensión cuesta lo que cuesta un dinamómetro, y la alternativa —cronometrar cinco levantadas de la silla— es gratuita. Es probablemente la intervención con mejor relación costo-beneficio de toda esta edición para el primer nivel de atención.
Preguntas frecuentes
¿Qué es IcoSema y qué mostró el ensayo COMBINE 4?
IcoSema es una combinación semanal de insulina icodec y semaglutida. En COMBINE 4, un ensayo fase 3b de 40 semanas con 485 adultos con diabetes tipo 2 y HbA1c ≥8,0 %, redujo la HbA1c 0,88 puntos porcentuales más que la insulina glargina U100 (IC 95 % −1,12 a −0,63), con 4,61 kg menos de peso y aproximadamente la mitad de hipoglucemias significativas o graves.
¿Se pueden usar anticoagulantes orales directos en fibrilación auricular con estenosis mitral?
La evidencia disponible en agosto de 2026 desaconseja sustituir la warfarina. En una emulación de ensayo objetivo publicada en Annals of Internal Medicine con datos poblacionales de Taiwán, los DOAC se asociaron a un 22 % más de ictus isquémico al año (RR 1,22; IC 95 % 1,05–1,41), sin diferencias en sangrado ni mortalidad. En estenosis mitral reumática, la warfarina sigue siendo el anticoagulante de elección.
¿Cuánto peso hay que perder en prediabetes para reducir la mortalidad?
Al menos un 5 % en los primeros años. En el seguimiento a 34 años del estudio Da Qing, publicado en Diabetes Care, quienes perdieron ≥5 % del peso durante los primeros 6 años tras diagnosticar intolerancia a la glucosa tuvieron menos muerte cardiovascular (HR 0,56; IC 95 % 0,35–0,89) y menos mortalidad total (HR 0,67; 0,48–0,95).
¿Los agonistas de GLP-1 causan sarcopenia?
La guía de sarcopenia de la European Federation of Internal Medicine, publicada en agosto de 2026, incluye por primera vez una advertencia explícita sobre la sarcopenia asociada a agonistas de GLP-1 y GIP. No cuantifica el riesgo, pero recomienda medir fuerza muscular al inicio y durante el tratamiento, y acompañar siempre con aporte proteico y ejercicio de resistencia.
¿Qué aprobaron la FDA o la EMA esta semana en cardiometabolismo?
Nada. Entre el 9 y el 16 de agosto de 2026 la FDA no aprobó fármacos cardiovasculares ni metabólicos y no emitió alertas de seguridad en esa área, y el CHMP no celebró reunión en agosto. El único documento regulatorio con lectura cardiovascular fue la comunicación de la EMA del 10 de agosto sobre ritlecitinib y su riesgo de eventos cardiovasculares mayores.
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Aviso médico. Este contenido es material de educación médica continua dirigido a profesionales de la salud. No sustituye el juicio clínico individual ni constituye una recomendación de tratamiento para ningún paciente concreto. Las dosis, indicaciones y decisiones terapéuticas deben verificarse con la ficha técnica vigente y las guías locales.
Dr. Jorge Enrique Rojas Rodríguez — Medicina Interna · MedicinaCardiometabolica.com
Actualizado en agosto de 2026.
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