Tirzepatida se lleva el titular de esta edición: una cohorte estadounidense de casi 53.000 pacientes publicada en BMJ la asocia a un 32 % menos de eventos cardiovasculares mayores (MACE) en diabetes tipo 2 con enfermedad aterosclerótica establecida. Alrededor de ese hallazgo, la semana del 2 al 9 de agosto de 2026 dejó otras quince novedades con cifras: metaanálisis que desmontan mecanismos que dábamos por buenos, una cohorte sueca de iSGLT2 en enfermedad renal crónica, y una semana regulatoria prácticamente en blanco. Aquí está todo, con el enlace a la fuente primaria y una línea honesta sobre qué cambia —y qué no— en su consulta.
Qué es el Radar cardiometabólico
El Radar cardiometabólico es el barrido semanal de MedicinaCardiometabolica.com: revisamos lo publicado en los últimos siete días en las revistas de alto impacto (NEJM, Lancet, JAMA, BMJ, Annals, Circulation, EHJ, JACC, Diabetes Care, Diabetologia, CJASN, Hypertension) y en las agencias regulatorias (FDA, EMA), y le traemos solo lo que tiene traslación clínica. Esta edición cubre del 2 al 9 de agosto de 2026. Cada cifra proviene del resumen original del estudio; cuando un dato no está disponible, lo decimos.
Si se perdió la entrega anterior, puede repasar el Radar cardiometabólico del 2 de agosto sobre semaglutida genérica.
Lo práctico de la semana en 4 viñetas
- Tirzepatida en prevención secundaria: señal observacional fuerte (HR 0,68; NNT 70 a un año), pero es una cohorte de reclamaciones, no un ensayo. El ensayo aleatorizado sigue pendiente.
- Tome la presión de pie en el primer minuto, no solo a los tres: la hipotensión ortostática inicial fue la que se asoció a síntomas (OR 2,34) y a caídas (razón de tasas 1,45) en mayores de 80 años.
- Enfriar más tiempo no sirve: en ICECAP, 6 horas de hipotermia a 33 °C bastaron; prolongarla hasta 72 h no mejoró el pronóstico neurológico.
- En IC con FE levemente reducida o preservada, el beneficio no viene de bajar la presión: la metarregresión no encontró relación entre la magnitud del descenso de PA y el efecto sobre eventos.
Diabetes y obesidad
La novedad de mayor peso clínico es la asociación entre tirzepatida y menos MACE en diabetes tipo 2 con enfermedad cardiovascular establecida. Junto a ella, dos trabajos ponen orden en el uso de la monitorización continua de glucosa y una revisión cuestiona el cribado sistemático de fibrosis hepática en diabetes.
Tirzepatida y 32 % menos MACE en diabetes tipo 2 con ECV
Cohorte poblacional con emulación de ensayo objetivo sobre dos bases de reclamaciones de EE. UU. (mayo 2022–mayo 2025), en mayores de 40 años con diabetes tipo 2 y enfermedad aterosclerótica establecida: n = 52.971 (tirzepatida 35.353 vs. sitagliptina 17.618 como comparador «placebo-proxy»), con emparejamiento por puntaje de propensión. A un año, MACE 2,9 % vs. 4,4 %: HR 0,68 (IC 95 % 0,58–0,80), NNT 70. Infarto de miocardio HR 0,67 (0,52–0,87), NNT 130. Ictus isquémico sin diferencia: HR 0,91 (0,64–1,28). Mortalidad por cualquier causa HR 0,55 (0,42–0,72), NNT 122.
Qué cambia en consulta: refuerza la elección de tirzepatida cuando ya está indicada, pero la reducción del 45 % en mortalidad total es implausiblemente grande para un efecto puramente ateroesclerótico y delata confusión residual por indicación. Es asociación, no causalidad: no adelante el resultado del ensayo aleatorizado.
BMJ, 5 de agosto de 2026. Ver estudio.
Monitorización continua de glucosa fuera de la diabetes tipo 1: menos es más
Revisión de la serie Less Is More sobre revisiones sistemáticas, metaanálisis de ensayos y guías, en adultos no gestantes. En diabetes tipo 2, la MCG se asocia a una reducción media modesta pero consistente de la HbA1c, de aproximadamente 0,3 %, frente a glucometría capilar o cuidado habitual. La evidencia en diabetes tipo 2 sin fármacos hipoglucemiantes, prediabetes y obesidad es limitada.
Qué cambia en consulta: indique la MCG frente a un problema clínico concreto (hipoglucemias, variabilidad, ajuste de insulina), no como intervención por defecto ni como gadget de bienestar. Es un desenlace subrogado: no hay datos de complicaciones duras.
JAMA Internal Medicine, 3 de agosto de 2026. Ver revisión.
Las métricas de MCG predicen hipoglucemia grave con independencia de la HbA1c
Análisis agrupado de 10 estudios en diabetes tipo 1, n = 1.550, con MCG basal de 14 días y mediana de seguimiento de 16 semanas: 65 episodios de hipoglucemia grave y 163 de cetoacidosis. Más tiempo por debajo de rango (<70 y <54 mg/dl), mayor DE, mayor %CV y más episodios hipoglucémicos predijeron hipoglucemia grave con independencia de la HbA1c: HR 1,52 (IC 95 % 1,29–1,79) por 1 DE. Para cetoacidosis, el tiempo en rango se mantuvo significativo tras ajustar por HbA1c: HR 0,76 (0,60–0,97) por 1 DE.
Qué cambia en consulta: deje de mirar solo la HbA1c en el paciente con MCG. El tiempo por debajo de rango y el %CV aportan información de riesgo que la HbA1c no captura, y son accionables en la misma visita.
Diabetes Care, 6 de agosto de 2026. Ver estudio.
¿Estamos sobreestimando la fibrosis hepática avanzada en diabetes tipo 2?
Revisión de acceso abierto que reanaliza los estudios de prevalencia en los que se apoyan las recomendaciones de cribado sistemático desde 2023. La mayoría de personas con diabetes tipo 2 desarrolla MASLD, pero menos del 2 % sufre desenlaces hepáticos mayores en 10 años. El reanálisis sugiere que la carga de fibrosis avanzada estaría por debajo del 5–10 %, no en el 20–40 % citado habitualmente. Los tests no invasivos actuales derivarían al 30–50 % de los pacientes a pruebas de segunda línea, con alta tasa de falsos positivos y perdiendo más de un tercio de los casos reales.
Qué cambia en consulta: nada todavía en términos de guía, pero sí en expectativas: interprete un FIB-4 elevado como una señal de baja especificidad en esta población y explique al paciente que la mayoría de los positivos no tendrá fibrosis avanzada.
Diabetologia, 6 de agosto de 2026. Ver revisión.
Hipertensión
La aportación de la semana es de técnica, no de fármacos: en muy ancianos, la caída de presión que importa es la del primer minuto de bipedestación, precisamente la que casi nunca medimos.
Hipotensión ortostática inicial, síntomas y caídas (estudio ARIC)
En la visita 10 del estudio ARIC se tomaron 3 lecturas en decúbito y 6 de pie (a los 0, 1, 2, 3, 4 y 5 minutos) en 863 participantes de 83,7 años de edad media. La hipotensión ortostática inicial (inmediatamente al ponerse de pie) estuvo presente en el 41,3 %. Se asoció con síntomas ortostáticos: OR 2,34 (IC 95 % 1,42–3,86); la ortostática precoz (dentro de 3 minutos), OR 1,82 (1,11–2,98). Quienes tenían hipotensión inicial cayeron más: razón de tasas 1,45 (IC 95 % 1,02–2,06). Los pacientes con antihipertensivos tuvieron más probabilidad de todos los tipos de hipotensión ortostática, estuviera la presión controlada o no.
Qué cambia en consulta: sí cambia algo, y es gratis. Mida la presión inmediatamente al incorporarse y dentro de los 3 minutos, no solo a los 3–5, en todo anciano frágil o polimedicado. Repase también la técnica correcta de toma de presión arterial, porque el error de método sigue siendo la primera causa de cifras equivocadas.
Hypertension (AHA), 5 de agosto de 2026. Ver estudio.
Lípidos
Semana floja en lipidología, y conviene decirlo con franqueza. Journal of Clinical Lipidology publicó dos trabajos de interés clínico directo, pero ninguno de los dos tiene resumen accesible en las bases abiertas, de modo que no podemos darle cifras verificadas y preferimos no inventarlas.
- Evolocumab frente a ezetimiba añadidos a estatina, para regresión de placa coronaria y reducción de LDL pequeñas y densas en pacientes de riesgo ultraalto. Desenlace subrogado (imagen), no eventos. Referencia (7 de agosto de 2026).
- Estatina de intensidad moderada + ezetimiba frente a estatina de alta intensidad tras angioplastia: revisión sistemática y metaanálisis centrado en eficacia y en riesgo de diabetes incidente. Referencia (4 de agosto de 2026).
Qué cambia en consulta: nada esta semana. La noticia lipidológica que sí mueve la práctica sigue siendo la aprobación del primer inhibidor oral de PCSK9 en julio, y las opiniones positivas del CHMP sobre obicetrapib y lerodalcibep; ambas quedan fuera de esta ventana de siete días.
Insuficiencia cardíaca
Dos trabajos incómodos, en el buen sentido: uno desmonta el mecanismo que atribuíamos al beneficio farmacológico en fracción de eyección preservada, y otro pone en duda que añadir desfibrilador a la resincronización salve vidas en miocardiopatía no isquémica.
El beneficio en IC-FEp no se explica por bajar la presión arterial
Metaanálisis de 18 ensayos aleatorizados, n = 39.452, en insuficiencia cardíaca con fracción de eyección levemente reducida o preservada, comparando fármacos que bajan la presión frente a placebo o cuidado habitual. El compuesto de muerte cardiovascular y hospitalización por IC se redujo: RR 0,86 (IC 95 % 0,83–0,89). El beneficio se concentró en iSGLT2, antagonistas del receptor mineralocorticoide, ARNI y agonistas del receptor de GLP-1. La metarregresión no halló correlación entre la magnitud del descenso de presión y el efecto sobre eventos.
Qué cambia en consulta: conceptualmente, mucho; en la prescripción, poco. Refuerza que la elección de fármaco en IC-FEp debe guiarse por la clase con evidencia de eventos, no por cuánto baja la presión —coherente con el esquema de IC con FE preservada del ACC 2026.
Heart, 3 de agosto de 2026. Ver metaanálisis.
DECIDE-CRT: ¿aporta el desfibrilador algo al resincronizador en miocardiopatía no isquémica?
Cohorte nacional del sistema de Veteranos de EE. UU. (170 hospitales, 2006–2020) con ponderación por puntaje de propensión: 3.965 pacientes con indicación de prevención primaria y miocardiopatía no isquémica (CRT-D n = 3.158; CRT-P n = 807), mediana de seguimiento 5,2 años. Mortalidad 9,46 vs. 9,21 por 100 personas-año (CRT-P vs. CRT-D); HR ajustado 0,90 (IC 95 % 0,71–1,13; p = 0,34). Sin diferencia en hospitalización por IC (HR 1,27; 0,86–1,87). Los portadores de CRT-D tuvieron más recambios de generador e infecciones del dispositivo.
Qué cambia en consulta: nada todavía. Es observacional y los propios autores piden un ensayo aleatorizado. Pero es un argumento más para conversar con el paciente no isquémico sobre el balance entre beneficio incierto y complicaciones ciertas del dispositivo.
Circulation: Heart Failure, 7 de agosto de 2026. Ver estudio.
Arritmias y anticoagulación
Uno de cada cuatro pacientes anticoagulados por fibrilación auricular sangra de forma clínicamente relevante fuera del cráneo, y el infarto con fracción de eyección «no tan mala» esconde más muerte súbita de la que asumimos.
COMBINE-AF: el sangrado extracraneal es mucho más frecuente de lo que se reporta
Análisis agrupado de 5 ensayos pivotales de anticoagulación oral en fibrilación auricular: n = 73.737. Hubo 10.634 sangrados extracraneales clínicamente relevantes (criterios ISTH): incidencia acumulada 26 %; 7,6 por 100 personas-año. De ellos, 3.188 fueron mayores (7 %; 2,1/100 personas-año) y 7.446 no mayores pero clínicamente relevantes (19 %; 5,2/100 personas-año). El sangrado digestivo supuso el 26 % del total y el 49 % de los sangrados mayores. Las covariables basales explicaron solo el 66–69 % de la fracción atribuible poblacional.
Qué cambia en consulta: el consentimiento informado. Hablar de «riesgo de sangrado mayor del 2 % anual» subestima lo que el paciente va a experimentar; y las escalas de riesgo explican dos tercios del problema, no todo. Útil también al decidir reinicios: vea nuestro caso sobre cuándo reanudar la anticoagulación en FA tras hemorragia cerebral.
Circulation, 4 de agosto de 2026. Ver análisis.
Muerte súbita post-infarto con FEVI 36–50 %: la zona gris tiene un NNT de 19
Metaanálisis de efectos aleatorios (Medline, Embase, Cochrane; 7.435 registros cribados) con 5 estudios y 9.345 pacientes post-infarto con FEVI 36–50 %, sin estratificación adicional ni intervención. Tasa anual agrupada de muerte súbita cardíaca: 1,74 % (IC 95 % 1,02–2,95), frente a 6,34 % con FEVI ≤35 % (p = 0,03) y 0,55 % con FEVI >50 % (p = 0,02). En modelado exploratorio, aplicando el efecto del MADIT-II (HR 0,33; 0,20–0,53) y una vida útil de 5 años del dispositivo, el NNT del DAI en prevención primaria fue 19. Heterogeneidad muy alta: I² = 89,9 % para muerte súbita e I² = 96,8 % para mortalidad total.
Qué cambia en consulta: nada en la indicación —el NNT de 19 procede de un modelo, no de un ensayo, y la heterogeneidad es enorme—. Pero justifica no dar de alta del seguimiento al paciente con FEVI 40 % asumiendo que su riesgo arrítmico es despreciable.
Heart, 3 de agosto de 2026. Ver metaanálisis.
Riñón
Los inhibidores de SGLT2 reproducen en la práctica nefrológica real buena parte de lo que mostraron los ensayos, aunque con la reserva habitual de todo diseño observacional.
iSGLT2 en enfermedad renal crónica: cohorte nacional sueca
Cohorte nacional sueca de adultos con ERC en seguimiento por nefrología, n = 32.856. El uso de iSGLT2 se asoció a menor riesgo de MACE: OR 0,80 (IC 95 % 0,71–0,91) y de inicio de terapia de reemplazo renal: OR 0,67 (0,52–0,85). No hubo asociación con mortalidad por todas las causas (0,95; 0,79–1,15) ni con el compuesto de insuficiencia cardíaca (0,87; 0,65–1,16), aunque el análisis restringido a nuevos usuarios sí mostró menor riesgo de IC (0,61; 0,38–0,98).
Qué cambia en consulta: nada en la indicación, que ya está establecida. Sirve para responder al paciente que pregunta si «esto funciona fuera de los ensayos»: en la práctica nefrológica sueca, sí, para MACE y diálisis.
CJASN, 6 de agosto de 2026. Ver estudio.
Medicina interna adyacente
Tres hallazgos de la semana que tocan directamente al internista: riesgo cardiovascular de los inhibidores de BTK, una comparación directa en EPOC y el ensayo que zanja cuánto tiempo enfriar tras un paro cardíaco.
Inhibidores de BTK y eventos isquémicos: RR 1,66
Metaanálisis de 17 ensayos fase 3 con 6.799 pacientes con neoplasias de células B (55,5 % recibió un inhibidor de BTK; ibrutinib en el 77,2 %, acalabrutinib 13,5 %, zanubrutinib 9,3 %). La exposición se asoció a más MACE isquémico no fatal: RR 1,66 (IC 95 % 1,09–2,53; p = 0,02), con heterogeneidad sustancial (I² = 70 %). Los autores advierten que se basa en notificación de eventos adversos, sin ajuste por riesgos competitivos.
Qué cambia en consulta: en onco-cardiología, refuerza la evaluación basal del riesgo cardiovascular y el control estrecho de presión arterial y fibrilación auricular en el paciente que inicia un inhibidor de BTK.
European Heart Journal, 8 de agosto de 2026. Ver metaanálisis.
Azitromicina frente a roflumilast en EPOC: NNT 15
Emulación de ensayo objetivo con datos de reclamaciones (marzo 2011–agosto 2024) en mayores de 40 años con EPOC activa que iniciaban azitromicina de mantenimiento o roflumilast: 7.550 pares emparejados por propensión. Tasa de incidencia de exacerbación moderada o grave: 1,2 por persona-año en ambos grupos. Azitromicina mostró un 17 % menos de riesgo de la primera exacerbación moderada o grave: HR 0,83 (IC 95 % 0,79–0,87), NNT 15 (IC 95 % 12–21).
Qué cambia en consulta: es un dato útil mientras llega el ensayo aleatorizado, sobre todo donde roflumilast es caro o mal tolerado. Ojo: el resumen no informa de resistencia antimicrobiana ni de QTc, que son precisamente los dos motivos por los que uno duda antes de cronificar un macrólido.
BMJ, 5 de agosto de 2026. Ver estudio.
ICECAP: seis horas de hipotermia bastan tras un paro cardíaco extrahospitalario
Ensayo aleatorizado multicéntrico con asignación adaptativa en 71 hospitales de EE. UU. (junio 2020–junio 2025), en adultos comatosos tras paro cardíaco extrahospitalario que alcanzaron <34 °C en las primeras 4 horas: n = 1.158 (883 con ritmo no desfibrilable, 275 desfibrilable), aleatorizados a duraciones de hipotermia a 33 °C de 6 a 72 horas. Desenlace principal: escala de Rankin modificada ponderada a 90 días, con modelo bayesiano duración-respuesta. En ritmo no desfibrilable, la probabilidad posterior de que 6 horas fuera la duración más corta que alcanza el máximo beneficio fue 0,51; resultado similar en ritmo desfibrilable. Sin diferencias en desenlaces secundarios ni en mortalidad entre duraciones. El ensayo se detuvo por regla preespecificada en el análisis interino.
Qué cambia en consulta: sí cambia el protocolo. Prolongar el enfriamiento más allá de 6 horas no mejora el pronóstico neurológico; libera recursos de UCI y reduce la exposición a las complicaciones de la hipotermia prolongada.
JAMA, 5 de agosto de 2026. Ver ensayo.
Regulatorio y políticas de salud
La semana fue, en la práctica, una semana en blanco en materia regulatoria cardiometabólica: ni la FDA ni la EMA emitieron aprobaciones, nuevas indicaciones ni alertas de seguridad de fármacos cardiovasculares o metabólicos entre el 2 y el 9 de agosto de 2026. Lo que sí hubo:
- EMA / PRAC (3 de agosto de 2026): se publicaron las recomendaciones sobre señales de seguridad adoptadas en la reunión de julio. Ninguna señal cardiometabólica —nada de GLP-1, iSGLT2, hipolipemiantes ni antihipertensivos—. Para medicina interna, el único punto a vigilar es la cardiotoxicidad de venlafaxina, que queda para seguimiento en los informes periódicos de seguridad. Ver recomendaciones del PRAC.
- FDA — aprobaciones de la semana: oveporexton (narcolepsia tipo 1, 5 de agosto) y una vacuna antigripal de ARNm (5 de agosto). Sin relevancia cardiometabólica directa. Ver listado de la FDA.
- Retiro de contraste yodado: la FDA publicó el 31 de julio de 2026 (justo antes de esta ventana, pero vigente) el retiro de OPTIRAY (ioversol) Imaging Bulk Package 350, vial de 500 mL, por material particulado. Si trabaja en hemodinamia o tomografía, conviene revisar lotes. Ver aviso de la FDA.
- ESC 2026 en el horizonte: el congreso se celebra del 28 al 31 de agosto en Múnich, con 59 ensayos repartidos en 12 sesiones Hot Line. El próximo Radar de finales de mes será, previsiblemente, muy denso. Ver programa de Hot Lines.
El ACP pide cobertura universal del tratamiento de la obesidad
Documento de posición del American College of Physicians sobre políticas públicas frente a la obesidad del adulto. No es un estudio y no aporta desenlaces: recomienda que todos los pagadores cubran un paquete integral —prevención, tamizaje, tratamiento del estilo de vida, farmacoterapia y cirugía bariátrica—, ampliar los programas nutricionales, formar a los clínicos para reducir el estigma de peso y definir y restringir formalmente los alimentos ultraprocesados.
Qué cambia en consulta: nada de forma inmediata, pero es el documento con más peso político del año en acceso a GLP-1, y marcará el debate de cobertura que también se libra en Latinoamérica.
Annals of Internal Medicine, 4 de agosto de 2026. Ver documento de posición.
Tabla resumen de la semana
| Tema | Fuente y fecha | Cifra clave | ¿Cambia la consulta? |
|---|---|---|---|
| Tirzepatida y MACE en DM2 con ECV | BMJ, 5 ago | HR 0,68 (0,58–0,80); NNT 70 | No aún: observacional |
| MCG fuera de la DM1 | JAMA Intern Med, 3 ago | HbA1c −0,3 % en DM2 | Sí: indicar por problema, no por defecto |
| Métricas de MCG y hipoglucemia grave | Diabetes Care, 6 ago | HR 1,52 (1,29–1,79) por 1 DE de TBR | Sí: mirar TBR y %CV |
| Cribado de fibrosis en DM2 | Diabetologia, 6 ago | Fibrosis avanzada <5–10 % | No aún |
| Hipotensión ortostática inicial | Hypertension, 5 ago | OR 2,34 síntomas; RT 1,45 caídas | Sí: medir en el primer minuto |
| Bajar la PA no explica el beneficio en IC-FEp | Heart, 3 ago | RR 0,86 (0,83–0,89) | Conceptual |
| DECIDE-CRT (CRT-D vs CRT-P) | Circ Heart Fail, 7 ago | HR 0,90 (0,71–1,13) | No aún |
| COMBINE-AF: sangrado extracraneal | Circulation, 4 ago | 26 % acumulado; 7,6/100 p-año | Sí: en el consentimiento |
| Muerte súbita con FEVI 36–50 % | Heart, 3 ago | 1,74 %/año; NNT modelado 19 | No: solo seguimiento |
| iSGLT2 en ERC (Suecia) | CJASN, 6 ago | MACE OR 0,80; TRR OR 0,67 | Confirma la práctica |
| Inhibidores de BTK y MACE | Eur Heart J, 8 ago | RR 1,66 (1,09–2,53) | Sí en onco-cardiología |
| Azitromicina vs roflumilast en EPOC | BMJ, 5 ago | HR 0,83; NNT 15 | Orientativo |
| ICECAP: duración de la hipotermia | JAMA, 5 ago | 6 h óptimas (prob. 0,51) | Sí: protocolo post-paro |
Contexto latinoamericano
Tres apuntes para aterrizar la semana en nuestra región:
- Tirzepatida está registrada en varios países de la región, pero el costo de bolsillo sigue siendo la barrera dominante y rara vez está cubierta por los sistemas públicos. Un NNT de 70 a un año es atractivo en el papel; conviene calcularlo en moneda local antes de generar expectativas en la consulta.
- La monitorización continua de glucosa es, en la mayoría de nuestros sistemas, un gasto privado. La lectura de JAMA Internal Medicine refuerza priorizarla donde rinde —diabetes tipo 1, hipoglucemias inadvertidas, embarazo, insulinoterapia intensiva— antes que en prediabetes u obesidad sin diabetes.
- Medir la presión de pie en el primer minuto no cuesta nada y es probablemente la intervención con mejor relación costo-beneficio de toda esta edición para el primer nivel de atención.
Preguntas frecuentes
¿La tirzepatida reduce los eventos cardiovasculares?
La evidencia disponible en agosto de 2026 es observacional. Una cohorte de 52.971 pacientes con diabetes tipo 2 y enfermedad cardiovascular establecida, publicada en BMJ, encontró un 32 % menos de MACE a un año frente a sitagliptina (HR 0,68; IC 95 % 0,58–0,80; NNT 70). No es un ensayo aleatorizado, de modo que no puede afirmarse causalidad.
¿Cuándo se debe medir la presión arterial de pie?
Inmediatamente al ponerse de pie y dentro de los primeros 3 minutos. En el estudio ARIC, en personas de 83,7 años de media, la hipotensión ortostática detectada en el primer minuto fue la que se asoció a síntomas (OR 2,34) y a más caídas (razón de tasas 1,45). Medir solo a los 3–5 minutos deja fuera a muchos pacientes en riesgo.
¿Cuánto tiempo hay que mantener la hipotermia tras un paro cardíaco?
Según el ensayo ICECAP (JAMA, agosto de 2026), 6 horas a 33 °C son suficientes. En 1.158 pacientes comatosos tras paro extrahospitalario, prolongar el enfriamiento hasta 72 horas no mejoró la función neurológica a 90 días ni la mortalidad.
¿Hay que hacer cribado de fibrosis hepática a todo paciente con diabetes tipo 2?
Es una pregunta abierta. Una revisión de Diabetologia de agosto de 2026 sostiene que la prevalencia de fibrosis avanzada en diabetes tipo 2 estaría por debajo del 5–10 %, no en el 20–40 % asumido, y que las estrategias actuales derivarían al 30–50 % de los pacientes con muchos falsos positivos. Las guías todavía recomiendan el cribado; el debate está servido.
¿Qué se aprobó esta semana en la FDA o la EMA en cardiometabolismo?
Nada. Entre el 2 y el 9 de agosto de 2026 no hubo aprobaciones, nuevas indicaciones ni alertas de seguridad de fármacos cardiovasculares o metabólicos en ninguna de las dos agencias. El PRAC publicó el 3 de agosto sus recomendaciones sobre señales, sin ninguna señal cardiometabólica.
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Aviso médico. Este contenido es material de educación médica continua dirigido a profesionales de la salud. No sustituye el juicio clínico individual ni constituye una recomendación de tratamiento para ningún paciente concreto. Las dosis, indicaciones y decisiones terapéuticas deben verificarse con la ficha técnica vigente y las guías locales.
Dr. Jorge Enrique Rojas Rodríguez — Medicina Interna · MedicinaCardiometabolica.com
Actualizado en agosto de 2026.
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3 comentarios sobre “Tirzepatida y MACE: Radar Cardiometabólico 9 Ago 2026”