Mazdutida 18% de Peso: Radar Cardiometabólico 23 Ago 2026

Mazdutida, un agonista dual de los receptores de glucagón y GLP-1, redujo el peso corporal un 18,1 % a las 32 semanas en su primer ensayo fase 2 realizado en Estados Unidos. Ese es el titular de esta edición del Radar cardiometabólico, la serie semanal en la que revisamos lo publicado en revistas de alto impacto y agencias regulatorias y le traemos, ya filtradas y con las cifras verificadas contra el abstract original, las novedades que de verdad importan en consulta. Esta edición cubre del 16 al 23 de agosto de 2026 e incluye 15 ítems de diabetes y obesidad, hipertensión, lípidos, insuficiencia cardíaca, riñón y regulatorio.

Lo práctico de esta semana

Cuatro cosas de esta semana cambian —o deberían cambiar— algo que usted hace el lunes. El resto es interesante, pero todavía no es práctica.

  • Revise si su paciente reinició el iSGLT2 al alta. En 106.098 nuevos usuarios, la hospitalización multiplicó por 1,83 el riesgo de abandonar el fármaco (IC 95 % 1,79–1,87). Se suspende en urgencias por miedo a la cetoacidosis y nadie lo reanuda.
  • Deje de tranquilizar al joven con presión diastólica alta. En adultos de 18 a 39 años, la hipertensión diastólica aislada se asoció a un 36 % más de enfermedad cardiovascular aterosclerótica (HR 1,36; IC 95 % 1,11–1,68) y a un 69 % más de insuficiencia cardíaca.
  • No espere al siguiente infarto para tocar la estatina. En 1.033.703 pacientes con enfermedad aterosclerótica, el LDL se estanca por encima de 80 mg/dL y solo se intensifica cuando ocurre un evento nuevo (OR 2,77; IC 95 % 2,34–3,27).
  • En enfermedad arterial periférica, bajar el LDL también salva la pierna. El ácido bempedoico redujo un 36 % los eventos adversos mayores de extremidad (HR 0,64; IC 95 % 0,44–0,93) en el subgrupo de CLEAR Outcomes.

Panorama de la semana en una tabla

Estos son los 15 ítems seleccionados, con su cifra principal y una respuesta honesta a la única pregunta que importa: ¿cambia lo que hago el lunes? La respuesta más frecuente esta semana es «no todavía», y conviene decirlo.

Tabla 1. Panorama del Radar cardiometabólico del 16 al 23 de agosto de 2026: área, fuente, cifra principal y si modifica la conducta en consulta.
ÁreaEstudio y revistaCifra principal¿Cambia la consulta?
ObesidadMazdutida fase 2 · Lancet Diabetes Endocrinol−18,1 % de peso a 32 semanas (16 mg)No todavía
ObesidadMetaanálisis duales GLP-1/glucagón · Diabetes Care−7,44 % de peso (IC 95 % −9,44 a −5,43)No todavía
DiabetesACHIEVE-J orforglipron · Lancet Diabetes Endocrinol85 % con algún evento adverso; 14 % de abandono con 36 mgNo todavía
Obesidad / hígadoTirzepatida vs semaglutida · ObesityHR 1,04 (IC 95 % 0,88–1,23) para desenlaces hepáticos mayoresNo (empate)
DiabetesDiscontinuación de iSGLT2 · Diabetes Obes MetabHR 1,83 (IC 95 % 1,79–1,87) tras hospitalizar
HipertensiónHTA diastólica aislada en jóvenes · HypertensionHR 1,36 (IC 95 % 1,11–1,68) para ECVA
HipertensiónMeta-regresión de 101 ECA · HypertensionPAS media <125 mmHg ≈ 80 % controladosProgramas, no pacientes
LípidosCLEAR Outcomes en EAP · CirculationHR 0,64 (IC 95 % 0,44–0,93) para eventos de extremidad (refuerza)
InflamaciónSELECT y hsCRP · Circulation−37,8 % de hsCRP a 104 semanasNo
LípidoscvMOBIUS-2 · JACC AdvancesOR 2,77 (IC 95 % 2,34–3,27) de intensificar solo tras evento
Insuficiencia cardíacaFINEARTS-HF y HTA resistente · Eur J Heart Fail12,9 % con hipertensión resistente aparente; beneficio consistenteSí (tranquiliza)
Insuficiencia cardíacaASPREE y NT-proBNP · Ann Intern Med+7,4 % de riesgo absoluto de ECV a 8 añosNo todavía
RiñónHUNT y secreción tubular · CJASN27 % más mortalidad CV por DE (IC 95 % 1,03–1,56)No
PerioperatorioITACS · BMJ+1,0 día vivo y en casa (IC 95,4 % 0,0–2,1)Sí (marginal)
RegulatorioFDA, EMA y ESC 2026Cero aprobaciones cardiometabólicas en la ventanaNo

Diabetes y obesidad

La semana estuvo dominada por los agonistas duales de GLP-1 y glucagón: un ensayo fase 2 de mazdutida en Estados Unidos y un metaanálisis de 16 ensayos que ordena lo que se sabe de toda la clase. Ambos son excelentes noticias para el peso y, por ahora, silencio absoluto sobre desenlaces cardiovasculares duros.

Mazdutida: −18,1 % de peso en fase 2, pero es fase 2

Ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo en 24 centros de EE. UU.; 179 adultos con obesidad o sobrepeso sin diabetes tipo 2 (edad media 47,7 años; 66 % mujeres), asignados a mazdutida subcutánea semanal 3–6 mg, 10 mg o 16 mg, o placebo, durante 48 semanas.
A las 32 semanas el cambio porcentual medio de peso (mínimos cuadrados) fue −7,3 % (EE 0,9) con 3–6 mg, −15,6 % (0,7) con 10 mg y −18,1 % (1,0) con 16 mg, frente a −0,9 % (0,8) con placebo; las diferencias estimadas frente a placebo fueron de −6,5 % a −17,2 % (p<0,0001 en todas). La suspensión por eventos adversos —casi toda gastrointestinal— llegó al 20 % con 16 mg.
Qué cambia en consulta: nada todavía. Es fase 2, con 179 pacientes, un desenlace subrogado (peso) y sin un solo dato cardiovascular; la magnitud es prometedora, la tolerancia de la dosis alta no.
Lancet Diabetes & Endocrinology, 21 de agosto de 2026 — abstract en PubMed.

Toda la clase dual GLP-1/glucagón, en un metaanálisis

Metaanálisis de efectos aleatorios de 16 ensayos aleatorizados y 6.611 participantes (47,3 % varones) con tratamiento de al menos 12 semanas, buscado hasta el 21 de junio de 2026.
Frente a placebo, los duales redujeron el peso −7,44 % (IC 95 % −9,44 a −5,43) y −7,27 kg (IC 95 % −9,28 a −5,27), con mejoría en todos los factores de riesgo cardiometabólico. Frente a agonistas selectivos de GLP-1, la única ventaja significativa fue una mayor reducción de triglicéridos: −0,28 mmol/L (IC 95 % −0,50 a −0,06).
Qué cambia en consulta: nada. Es una síntesis de factores de riesgo, no de eventos; la propia conclusión de los autores pide estudios de desenlaces a gran escala.
Diabetes Care, 21 de agosto de 2026 — abstract en PubMed.

ACHIEVE-J: seguridad a 52 semanas del orforglipron oral

Fase 3 abierta en 40 centros de Japón; 401 adultos con diabetes tipo 2 asignados 1:1:1 a orforglipron oral 3, 12 o 36 mg durante 52 semanas, con la seguridad como desenlace primario. Completaron 352 (88 %).
Tuvieron al menos un evento adverso emergente 339 participantes (85 %; IC 95 % 80,7–87,8), más con 36 mg (88 %) que con 3 mg (81 %). La suspensión por evento adverso fue del 14 % (IC 95 % 9,3–21,1) con 36 mg frente al 5 % (2,6–10,5) con 3 mg, sobre todo por síntomas gastrointestinales. Hubo hipoglucemia de nivel 2 (<54 mg/dL) en el 2 % de los grupos de 12 y 36 mg y ninguna hipoglucemia grave.
Qué cambia en consulta: nada aún en Latinoamérica, donde el fármaco no está disponible. Sirve para anticipar el gradiente de tolerancia por dosis cuando llegue.
Lancet Diabetes & Endocrinology, 17 de agosto de 2026 — abstract en PubMed.

Tirzepatida frente a semaglutida: empate en el hígado

Emulación retrospectiva de ensayo diana en la red global TriNetX, con nuevos usuarios de tirzepatida o semaglutida inyectable emparejados por puntaje de propensión; seguimiento mediano de unos 17 meses. Nótese que el número exacto de pacientes no consta en el abstract.
El compuesto de cirrosis, descompensación y hepatocarcinoma ocurrió a razón de 4,05 frente a 4,04 por 1.000 personas-año: HR 1,04 (IC 95 % 0,88–1,23). En quienes tenían MASLD, HR 1,03 (IC 95 % 0,75–1,42); en el análisis «as treated», HR 0,98 (0,80–1,21). Tirzepatida sí logró mayor reducción de IMC (diferencia media ≈1,1 kg/m²; p<0,001).
Qué cambia en consulta: no elija entre ambos por el hígado. Y recuerde que 17 meses es poco tiempo para ver cirrosis, y que esto es observacional: la conclusión razonable es «no se detectó diferencia», no «son equivalentes». Complementa lo que vimos con tirzepatida y reducción de MACE hace dos semanas.
Obesity, 19 de agosto de 2026 — abstract en PubMed.

El iSGLT2 que se suspende en el hospital y nunca vuelve

Cohorte retrospectiva de nuevos usuarios con datos poblacionales enlazados de Nueva Gales del Sur (Australia): 106.098 adultos de 40 años o más que iniciaron un iSGLT2 entre 2016 y 2020 (mediana 63 años; 61 % varones), con una cohorte paralela de iDPP-4 como comparador.
El 35,1 % se hospitalizó durante el seguimiento. La discontinuación fue de 56,4 por 100 personas-año durante el período de hospitalización (ingreso más 90 días tras el alta) frente a 37,6 por 100 personas-año en el resto del seguimiento: HR ajustado 1,83 (IC 95 % 1,79–1,87). Con iDPP-4, que no tienen la misma alerta de cetoacidosis intrahospitalaria, el HR fue 1,55 (IC 95 % 1,51–1,58).
Qué cambia en consulta: sí, y es el hallazgo más accionable de la semana. Que el comparador sin riesgo de cetoacidosis también se pierda sugiere que buena parte del problema es inercia de la transición hospital-casa, no farmacología. Ponga el reinicio del iSGLT2 en la lista de verificación del alta, igual que hacemos al iniciar iSGLT2 en insuficiencia cardíaca aguda antes del alta.
Diabetes, Obesity and Metabolism, 17 de agosto de 2026 — abstract en PubMed.

Hipertensión

Dos trabajos de Hypertension publicados el mismo día tocan las dos puntas del problema: a quién tratar (el joven con diastólica alta, que resulta no ser benigno) y con qué meta poblacional trabajar (una presión sistólica media por debajo de 125 mmHg).

La hipertensión diastólica aislada del joven no es benigna

Cohorte agrupada de 4 cohortes estadounidenses con 23.957 adultos sin enfermedad cardiovascular basal (edad media 44,5 años; 42,5 % de 18 a 39 años; 45,1 % varones), con umbrales de 130/80 mmHg. Ocurrieron 2.320 eventos ateroscleróticos y 1.243 de insuficiencia cardíaca en una mediana de 17,2 años.
En los adultos jóvenes, los HR ajustados de enfermedad cardiovascular aterosclerótica frente a normotensión fueron 1,36 (IC 95 % 1,11–1,68) para la hipertensión diastólica aislada, 1,54 (1,02–2,32) para la sistólica aislada y 1,84 (1,46–2,32) para la sisto-diastólica. Para insuficiencia cardíaca: 1,69 (1,24–2,31), 1,92 (1,09–3,40) y 1,69 (1,17–2,43), respectivamente. Además, 36,5 % de los jóvenes con hipertensión diastólica aislada progresó a hipertensión sisto-diastólica.
Qué cambia en consulta: sí. Es observacional, así que no demuestra que tratar cambie el pronóstico, pero desarma el reflejo de «es solo la diastólica, es joven, no pasa nada»: es un marcador precoz de riesgo y un precursor de fenotipos peores.
Hypertension, 17 de agosto de 2026 — abstract en PubMed.

Qué presión media hace falta para que la mayoría esté controlada

Revisión sistemática y meta-regresión de 101 ensayos aleatorizados: 65 individuales (57.201 participantes) y 36 por conglomerados (28.154 participantes), relacionando la presión media al final del seguimiento con la proporción de participantes controlados (<140/90 mmHg).
Una presión sistólica media de 120, 125, 130 y 135 mmHg correspondió a control en 85 %, 75 %, 65 % y 55 % de los participantes en los ensayos individuales, y 87 %, 77 %, 67 % y 57 % en los de conglomerados. Cada 1 mmHg menos de sistólica media se asoció a aproximadamente 2 % más de control (pseudo-R² 78 % y 76 %). Los autores concluyen que una sistólica media por debajo de 125 mmHg se asocia a control en cerca del 80 %.
Qué cambia en consulta: nada frente al paciente individual —es una relación entre promedios de estudio, con la falacia ecológica de por medio, y no evalúa seguridad de metas bajas—. Sirve, y bastante, para fijar el objetivo de un programa de control de hipertensión.
Hypertension, 17 de agosto de 2026 — abstract en PubMed.

Lípidos e inflamación

La lección de la semana en lípidos no es un fármaco nuevo: es que seguimos tratando el LDL por reacción y no por objetivo. Un registro de más de un millón de pacientes lo documenta, y un análisis de CLEAR Outcomes recuerda que en enfermedad arterial periférica lo que está en juego también es la extremidad.

Ácido bempedoico y eventos de extremidad en enfermedad arterial periférica

Análisis del ensayo CLEAR Outcomes, que aleatorizó a 13.970 pacientes intolerantes a estatinas a ácido bempedoico 180 mg o placebo. Tenían enfermedad arterial periférica al inicio 1.624 (edad media 63,9 ± 9,9 años; 56,3 % mujeres); dos especialistas en medicina vascular adjudicaron los eventos de extremidad de forma ciega.
En el brazo placebo con enfermedad periférica, 69 pacientes (8,3 %) tuvieron un evento adverso mayor de extremidad en una mediana de 40,6 meses, con una tasa de eventos recurrentes del 4,0 % anual. El ácido bempedoico redujo un 36 % el primer evento de extremidad (HR 0,64; IC 95 % 0,44–0,93; P=0,018) y un 45 % los eventos totales (RR 0,55; IC 95 % 0,35–0,85; P=0,007). El compuesto total de MACE-4 o evento de extremidad también bajó en este subgrupo (RR 0,71; IC 95 % 0,54–0,95).
Qué cambia en consulta: refuerza —no inaugura— la idea de que bajar el LDL en enfermedad arterial periférica protege la pierna, no solo el corazón. Con la salvedad honesta de que es un subgrupo con pocos eventos e intervalos amplios. Lo mismo aplica al arsenal creciente que revisamos en el radar del PCSK9 oral.
Circulation, 18 de agosto de 2026 — abstract en PubMed.

SELECT: la semaglutida baja la hsCRP antes de bajar el peso

Subestudio preespecificado de SELECT, el ensayo de 17.604 pacientes con enfermedad cardiovascular aterosclerótica y sobrepeso u obesidad pero sin diabetes, con un seguimiento medio de 39,8 meses.
La hsCRP basal fue similar en ambos brazos (media geométrica 1,96 mg/L con semaglutida y 1,91 mg/L con placebo) y resultó pronóstica: el riesgo de MACE aumentó a través de las categorías <2, 2–<10 y ≥10 mg/L, incluidas asociaciones significativas con muerte cardiovascular y por cualquier causa. La semaglutida redujo la hsCRP un 37,8 % a las 104 semanas y redujo el MACE en todos los subgrupos de hsCRP. La caída fue evidente ya a las 4 y 8 semanas, es decir, antes de la pérdida ponderal mayor, y ocurrió incluso en quienes no perdieron peso; fue independiente del LDL, del uso de estatina y del criterio cardiovascular de entrada.
Qué cambia en consulta: nada en la prescripción. No mida hsCRP para decidir si indica semaglutida ni para seguir la respuesta: la hsCRP es un subrogado y el propio texto habla de una contribución parcial del componente antiinflamatorio, no de un mecanismo demostrado.
Circulation, 18 de agosto de 2026 — abstract en PubMed.

cvMOBIUS-2: el LDL que se estanca en 1.033.703 pacientes

Registro retrospectivo que agrupa historias clínicas electrónicas de 17 sistemas de salud de Estados Unidos: 1.033.703 adultos con enfermedad cardiovascular aterosclerótica y LDL-C basal ≥70 mg/dL (mediana 67,9 años; 49,2 % mujeres), con seguimiento mediano de 2,2 años (RIC 1,1–3,8).
El LDL siguió un patrón de «caída y meseta»: tras el descenso inicial, la media se estancó bien por encima de 80 mg/dL durante todo el resto del seguimiento. Un evento aterosclerótico recurrente se asoció con fuerza tanto a alcanzar LDL <70 mg/dL (OR 2,18; IC 95 % 1,98–2,40) como a intensificar el tratamiento (OR 2,77; IC 95 % 2,34–3,27). La enfermedad arterial periférica, en cambio, se asoció a menor probabilidad de llegar a meta (OR 0,70; IC 95 % 0,68–0,72) y de intensificar (OR 0,73; IC 95 % 0,70–0,75).
Qué cambia en consulta: sí. El mensaje se junta con el ítem anterior de forma incómoda: el paciente con enfermedad arterial periférica es a la vez el que más se beneficia de bajar el LDL y el que menos intensificamos. Con este tamaño muestral cualquier diferencia resulta significativa, así que lea las magnitudes, no las p.
JACC: Advances, 21 de agosto de 2026 — abstract en PubMed.

Insuficiencia cardíaca

La pregunta que resuelve esta semana FINEARTS-HF es sencilla y útil: ¿funciona la finerenona en el paciente con insuficiencia cardíaca cuya presión no se controla con tres fármacos? La respuesta es que sí, con el mismo beneficio y la misma seguridad que en el resto.

FINEARTS-HF: finerenona con hipertensión resistente aparente

Análisis preespecificado de FINEARTS-HF en 6.001 participantes con insuficiencia cardíaca con fracción de eyección levemente reducida o preservada, clasificados por presión basal. Se definió hipertensión resistente aparente como PA ≥140/90 mmHg (≥130/80 si diabetes) pese a tres o más antihipertensivos incluido un diurético.
Tenían presión controlada 3.471 (57,8 %), hipertensión no resistente 1.754 (29,2 %) y hipertensión resistente aparente 776 (12,9 %), es decir, 1 de cada 8. Entre el inicio y los 36 meses, la finerenona redujo la sistólica de forma similar en las tres categorías (P interacción = 0,59). Las tasas de muerte cardiovascular más eventos totales de insuficiencia cardíaca fueron de 17,0, 16,0 y 13,8 por 100 personas-año respectivamente (P comparación = 0,12). El beneficio relativo fue consistente sobre el desenlace primario (P interacción = 0,32) y sobre el estado de salud (P interacción = 0,22), y la seguridad no se modificó por la categoría.
Qué cambia en consulta: sí, en el sentido de retirar una excusa. Ya no hay motivo para posponer la finerenona en el paciente con insuficiencia cardíaca y presión difícil de controlar; conviene recordar que un análisis de subgrupos no está potenciado para detectar interacciones.
European Journal of Heart Failure, 17 de agosto de 2026 — abstract en PubMed.

ASPREE: el NT-proBNP que cambia en tres años

Estudio observacional dentro de ASPREE y su extensión ASPREE-XT: 8.454 participantes sin enfermedad cardiovascular previa (edad media 78,0 años al año 3; 52,9 % mujeres) con NT-proBNP medido al inicio y al tercer año, clasificados en cuatro categorías de «estrés cardíaco» (persistentemente libre, en remisión, incidente o sostenido). En una mediana de 8 años hubo 818 eventos cardiovasculares y 1.584 muertes.
Al año 8, frente a la categoría persistentemente libre, el riesgo absoluto ajustado de enfermedad cardiovascular total aumentó 7,4 % (IC 95 % 4,8–10,0) con estrés cardíaco incidente y 6,7 % (4,3–9,0) con estrés sostenido; para mortalidad total, 6,1 % (3,7–8,5) y 7,5 % (5,2–9,8). Los que remitieron tuvieron riesgos similares a los que nunca lo tuvieron.
Qué cambia en consulta: nada todavía. Es tentador leer la remisión como un objetivo terapéutico, pero nadie ha demostrado que bajar el NT-proBNP a propósito cambie el pronóstico; los autores mismos señalan el diseño observacional y una población mayoritariamente blanca.
Annals of Internal Medicine, 18 de agosto de 2026 — abstract en PubMed.

Riñón

Medimos la función renal por filtrado, pero el riñón también secreta. Un estudio noruego pregunta si esa función secretora aporta información pronóstica que la TFGe y la albuminuria no capturan. La respuesta preliminar es que sí, y la aplicación clínica hoy es ninguna.

HUNT: la secreción tubular y la mortalidad cardiovascular

Estudio de caso-cohorte dentro de HUNT-3, cohorte poblacional noruega: subcohorte aleatoria del 10 % (n = 1.246) más 141 muertes cardiovasculares ocurridas fuera de la subcohorte. El puntaje de secreción se construyó promediando los cocientes orina/plasma de 12 solutos endógenos. Edad media 51 (DE 14) años; 54,4 % mujeres; 6 % con enfermedad cardiovascular prevalente; TFGe mediana 99 (RIC 90–110) mL/min/1,73 m².
Ajustado por demografía, factores de riesgo cardiovascular, TFGe y albuminuria, cada desviación estándar menor del puntaje se asoció a un 27 % más de riesgo de mortalidad cardiovascular (IC 95 % 1,03–1,56), con resultados similares en quienes tenían o no TFGe <60 o albuminuria >30 mg/g.
Qué cambia en consulta: nada. No existe una prueba clínica de secreción tubular disponible, el intervalo de confianza roza el 1 y es una asociación en una población casi enteramente noruega. Es una hipótesis fisiopatológica interesante, no un examen para pedir.
Clinical Journal of the American Society of Nephrology, 20 de agosto de 2026 — abstract en PubMed.

Medicina interna adyacente

El ensayo ITACS responde una pregunta que el internista se hace todas las semanas en la consulta prequirúrgica: ¿sirve corregir la anemia con hierro intravenoso antes de una cirugía cardíaca? Sirve, aunque el tamaño del beneficio obliga a moderar el entusiasmo.

ITACS: hierro intravenoso antes de cirugía cardíaca

Ensayo internacional, aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo en 33 hospitales de 10 países entre 2016 y 2023: 955 adultos anémicos programados para cirugía cardíaca electiva, asignados a hierro intravenoso 1.000 mg o placebo, entre 1 y 26 semanas antes de la operación.
La mediana de días vivo y en casa a los 90 días fue 81,1 (RIC 74,8–83,7) con hierro y 80,0 (69,5–83,6) con placebo: diferencia mediana ajustada de 1,0 día (IC 95,4 % 0,0 a 2,1; P=0,041). Recibieron transfusión de hematíes 262 (61,1 %) frente a 302 (68,2 %): RR 0,90 (IC 95 % 0,82–0,99; P=0,027). No hubo diferencias en complicaciones mayores ni en estancia hospitalaria.
Qué cambia en consulta: es razonable incorporarlo al manejo de sangre del paciente quirúrgico, sabiendo qué se compra: un día de diferencia cuyo intervalo de confianza toca el cero y una reducción relativa del 10 % en transfusiones. No es un ensayo de mortalidad.
BMJ, 19 de agosto de 2026 — abstract en PubMed.

Regulatorio y congresos

Semana vacía en el frente regulatorio cardiometabólico: ninguna aprobación relevante de la FDA, ninguna alerta de seguridad y ninguna opinión del CHMP. Lo importante empieza el viernes, con el arranque del congreso europeo.

FDA, EMA y la antesala del ESC 2026

La FDA no aprobó ningún fármaco cardiometabólico entre el 16 y el 23 de agosto: la única aprobación novel de la ventana fue garetosmab (19 de agosto), para fibrodisplasia osificante progresiva. Tampoco publicó ninguna comunicación de seguridad de medicamentos en esos días.
La EMA no celebró plenaria del CHMP en agosto —hubo un procedimiento escrito del 17 al 20, que no genera opiniones de nuevos medicamentos—; las últimas opiniones son de la reunión del 20 al 23 de julio y la próxima plenaria es del 14 al 17 de septiembre.
El ESC Congress 2026 se celebra del 28 al 31 de agosto en Múnich. Entre las sesiones Hot Line anunciadas con mayor rendimiento cardiometabólico previsible figuran STAREE (estatinas en mayores de 70 años sanos), LIBREXIA-ACS (milvexián tras síndrome coronario agudo), Met-HeFT (metformina en insuficiencia cardíaca con fracción reducida), SHASTA-3 y SHASTA-4 (plozasirán en hipertrigliceridemia grave), CRHCP (control de presión arterial y demencia) y ECLIPSE-CKD (sustituto de sal en enfermedad renal crónica).
Qué cambia en consulta: nada esta semana. La próxima edición del Radar será, con casi total seguridad, monográfica de Múnich.
Fuentes: FDA Novel Drug Approvals 2026 · EMA/CHMP · ESC, Hot Lines 2026.

Contexto latinoamericano

Casi nada de lo más llamativo de esta semana está al alcance del paciente latinoamericano promedio, y lo que sí lo está no cuesta casi nada. La tabla siguiente es orientativa: la disponibilidad y la cobertura varían por país y cambian rápido, así que verifique el registro sanitario y el listado de su sistema antes de prometer un tratamiento.

Tabla 2. Aplicabilidad en Latinoamérica de los fármacos que aparecen en esta edición del Radar cardiometabólico: disponibilidad orientativa, barrera principal y utilidad práctica hoy.
Fármaco o intervenciónDisponibilidad regionalBarrera principalUtilidad práctica hoy
MazdutidaNo comercializada en la regiónSin registro sanitarioNinguna; seguimiento académico
Orforglipron oralNo comercializado en la regiónSin registro sanitarioNinguna todavía
Semaglutida y tirzepatidaDisponibles en varios paísesGasto de bolsillo alto; cobertura pública escasaAlta si el paciente puede sostener el costo
Ácido bempedoicoDisponible en algunos mercadosCosto y cobertura limitadaNicho: intolerancia real a estatinas
FinerenonaDisponible en varios paísesCosto; autorización caso por casoCreciente en enfermedad renal y ahora en ICFEm/ICFEp
iSGLT2 (dapagliflozina, empagliflozina)Amplia, con genéricosPrácticamente ninguna en precioLa más alta de la lista: reinicio al alta, costo bajo
Hierro intravenoso prequirúrgicoDisponible (sacarosa y carboximaltosa férricas)Circuito de infusión ambulatoria y agenda prequirúrgicaFactible en centros con cirugía cardíaca programada

La conclusión regional de la semana es incómoda pero útil: el ítem con mayor impacto potencial en Latinoamérica no es el fármaco de 18 % de pérdida de peso, sino verificar que el iSGLT2 genérico que ya le recetamos al paciente siga en su bolsa de medicamentos después de que lo hospitalizaron.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la mazdutida y cuánto peso hace perder?

La mazdutida es un agonista dual de los receptores de glucagón y GLP-1 de administración subcutánea semanal. En su ensayo fase 2 estadounidense, con 179 adultos sin diabetes, redujo el peso un 18,1 % a las 32 semanas con la dosis de 16 mg, frente a 0,9 % con placebo. No está aprobada en Latinoamérica ni tiene datos de desenlaces cardiovasculares.

¿Los agonistas duales de GLP-1 y glucagón son mejores que la semaglutida?

Todavía no se puede afirmar. El metaanálisis de 16 ensayos y 6.611 participantes publicado en Diabetes Care mostró que, frente a agonistas selectivos de GLP-1, la única ventaja significativa de los duales fue una mayor reducción de triglicéridos (−0,28 mmol/L). No hay comparaciones directas en desenlaces cardiovasculares duros.

¿Hay que suspender el iSGLT2 cuando el paciente se hospitaliza?

Suele suspenderse por el riesgo de cetoacidosis euglucémica, sobre todo en cirugía y enfermedad aguda grave, pero el problema documentado esta semana es que casi nunca se reanuda: la hospitalización multiplicó por 1,83 el riesgo de discontinuación definitiva. Deje escrito en la epicrisis cuándo y quién debe reiniciarlo.

¿La hipertensión diastólica aislada en un paciente joven es benigna?

No. En 23.957 adultos seguidos una mediana de 17,2 años, los jóvenes de 18 a 39 años con hipertensión diastólica aislada tuvieron un HR de 1,36 para enfermedad aterosclerótica y de 1,69 para insuficiencia cardíaca, y el 36,5 % progresó a hipertensión sisto-diastólica. Al ser observacional, no prueba que tratarla mejore el pronóstico.

¿Sirve el ácido bempedoico en enfermedad arterial periférica?

En el subgrupo de 1.624 pacientes con enfermedad arterial periférica de CLEAR Outcomes redujo un 36 % el primer evento adverso mayor de extremidad (HR 0,64; IC 95 % 0,44–0,93) y un 45 % los eventos totales. Es un análisis de subgrupo con pocos eventos, así que apoya la estrategia de bajar el LDL más que al fármaco en particular.

Cómo se hizo este Radar

Se rastrearon los índices y los abstracts indexados entre el 16 y el 23 de agosto de 2026 en revistas de medicina general, cardiología, diabetes y metabolismo, lípidos, hipertensión y nefrología, más las páginas oficiales de la FDA, la EMA y la ESC. Cada cifra de este texto fue verificada contra el abstract de la fuente primaria y se comprobó la fecha de publicación electrónica de cada artículo: los trabajos cuyo número impreso cae en esta semana pero que se publicaron en línea antes del 16 de agosto quedaron fuera. No se accedió a contenido de pago. Cuando el abstract no reportaba una cifra, se dice explícitamente en el texto.


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La edición anterior, con COMBINE 4 y la comparación de IcoSema frente a insulina glargina, sigue disponible.


Aviso médico. Este contenido es material de educación médica continua dirigido a profesionales de la salud y resume evidencia publicada; no constituye una recomendación terapéutica individual ni sustituye el juicio clínico, las guías vigentes ni la ficha técnica aprobada en cada país. Varios de los fármacos mencionados no cuentan con registro sanitario para las indicaciones comentadas en países de Latinoamérica. Verifique siempre dosis, indicaciones y contraindicaciones antes de prescribir.

Dr. Jorge Enrique Rojas Rodríguez — Medicina Interna — MedicinaCardiometabolica.com
Actualizado en agosto de 2026.


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