Riesgo Relativo vs. Riesgo Absoluto: el Truco del 44%

En noviembre de 2008, la prensa médica y general anunció que una estatina reducía infartos e ictus un 44% en personas sanas. La cifra era real y salía de un ensayo grande, bien hecho y detenido antes de tiempo por su propio comité de seguridad. Y aun así, para el paciente promedio de ese estudio el beneficio concreto era mucho más pequeño de lo que ese número sugería. Esa distancia entre el «44%» del titular y lo que de verdad le pasa a un paciente es exactamente la diferencia entre riesgo relativo y riesgo absoluto: el recurso estadístico que la industria —y a veces nosotros mismos— usamos para que un efecto modesto parezca enorme. Este post, parte de la serie Medicina Basada en Evidencia, te enseña a leer esa diferencia en cualquier ensayo en menos de un minuto.

Puntos clave (TL;DR)

  • La reducción relativa del riesgo (RRR) y la reducción absoluta del riesgo (RAR) salen de los mismos datos y cuentan dos historias distintas: la relativa casi siempre suena más impresionante.
  • En el ensayo JUPITER, el «44% menos» era la RRR (hazard ratio 0,56). En cifras absolutas, los eventos pasaron de 1,36 a 0,77 por 100 personas-año: una diferencia de solo 0,59 por 100 personas-año.
  • El número necesario a tratar (NNT) traduce el beneficio a pacientes: en JUPITER, 95 personas tratadas 2 años para evitar un evento.
  • La industria y las notas de prensa reportan la RRR; la decisión clínica necesita la RAR y el NNT.
  • La RRR no cambia con el riesgo basal del paciente; la RAR sí. Por eso un mismo fármaco rinde mucho en alto riesgo y casi nada en bajo riesgo, aunque el «porcentaje» sea idéntico.
  • Regla de lectura: si un estudio solo te da el porcentaje relativo, busca las tasas crudas de cada grupo y calcula tú el NNT antes de creerte el titular.

El caso: el «44%» de JUPITER

El ensayo JUPITER (Ridker y cols., New England Journal of Medicine, 2008) aleatorizó a 17.802 adultos sin enfermedad cardiovascular conocida, con LDL relativamente bajo pero proteína C reactiva ultrasensible elevada, a recibir rosuvastatina 20 mg o placebo. El desenlace primario era compuesto: infarto no fatal, ictus no fatal, revascularización, hospitalización por angina inestable o muerte cardiovascular.

El resultado fue contundente y la prensa lo repitió sin matices: la rosuvastatina redujo el desenlace primario con un hazard ratio de 0,56 (IC 95% 0,46–0,69; p<0,00001). De ahí sale el famoso titular: 1 − 0,56 = 0,44, es decir, una reducción del 44%. El estudio se detuvo precozmente, tras una mediana de seguimiento de solo 1,9 años, porque el beneficio ya parecía claro.

Ahora mira los mismos datos en cifras absolutas. La tasa de eventos fue de 1,36 por 100 personas-año en el grupo placebo y 0,77 en el grupo rosuvastatina (251 frente a 142 eventos). La diferencia absoluta es de 0,59 eventos por 100 personas-año. Dicho de otro modo: en un año, de cada 100 pacientes tratados, el fármaco evitó el evento a algo más de medio paciente. Los propios autores calcularon un NNT de 95 personas durante 2 años (y de 31 durante 4 años) para evitar un evento del desenlace primario. El «44%» y el «hay que tratar a 95 durante dos años» describen el mismo resultado. Solo uno de los dos vende titulares.

El concepto: una misma cifra, dos relatos

El riesgo relativo compara la probabilidad de un evento entre dos grupos; el riesgo absoluto mide cuánto baja de verdad esa probabilidad en puntos porcentuales. La RRR exagera porque ignora el riesgo de partida; la RAR y el NNT lo respetan. Son la misma evidencia expresada en dos escalas, y solo la absoluta te dice qué esperar en tu consulta.

Reducción relativa del riesgo (RRR)

Es la proporción en que el tratamiento baja el riesgo respecto al control: RRR = 1 − RR (o 1 − HR cuando se trabaja con hazard ratios). En JUPITER, 1 − 0,56 = 0,44. Su rasgo peligroso es que no depende del riesgo basal: una estatina puede dar «44%» tanto en un paciente de altísimo riesgo como en uno de riesgo mínimo, aunque el impacto real sea abismalmente distinto.

Reducción absoluta del riesgo (RAR)

Es la resta cruda entre el riesgo del grupo control y el del grupo tratado: RAR = riesgo(control) − riesgo(tratamiento). En JUPITER, usando las tasas por 100 personas-año: 1,36 − 0,77 = 0,59 por 100 personas-año. La RAR sí depende del riesgo basal, y por eso es la cifra honesta: en un paciente de bajo riesgo, ese 0,59 se encoge; en uno de alto riesgo, crece.

Número necesario a tratar (NNT)

Es el inverso de la RAR: NNT = 1 / RAR, redondeado al entero superior. Es la cifra que tu paciente entiende de verdad, porque la convierte en personas: «hay que tratar a X durante Y años para evitar un evento». Siempre va atada a un horizonte temporal; un NNT sin plazo no significa nada. Su gemelo oscuro es el NNH (número necesario para dañar), el mismo cálculo aplicado a los efectos adversos.

El error típico

El error clásico es tomar la RRR de un ensayo hecho en pacientes de alto riesgo y aplicarla, mentalmente, a un paciente de bajo riesgo como si el «44%» fuera una propiedad fija del fármaco. No lo es. El porcentaje relativo viaja intacto entre poblaciones; el beneficio absoluto, no.

Un ejemplo concreto. Imagina dos pacientes y un fármaco con una RRR constante del 44%. El primero tiene un riesgo a 10 años del 20%: el tratamiento lo baja a 11,2%, una RAR de 8,8 puntos y un NNT de ~11. El segundo tiene un riesgo del 2%: el mismo 44% lo baja a 1,12%, una RAR de 0,88 puntos y un NNT de ~114. Mismo porcentaje, mismo fármaco, mismo «44%»… y diez veces más pacientes tratados para el mismo rédito en el segundo caso. Quien solo mira la RRR no ve esta diferencia, y ahí es donde se sobretrata al paciente de bajo riesgo.

El segundo error, más sutil, es dejar que el titular haga el trabajo que te corresponde a ti. «Reduce los eventos un 44%» es verdad y es inútil para decidir: sin saber el riesgo basal de tu paciente, no puedes traducir ese 44% en nada. La nota de prensa se queda con la cifra que impresiona; el clínico necesita la que decide.

Cómo hacerlo bien

Para no caer en la trampa, sigue siempre el mismo procedimiento al leer un resultado, paso a paso:

  1. Localiza las tasas crudas de cada grupo. No el porcentaje de reducción, sino cuántos eventos hubo en el brazo de tratamiento y cuántos en el control (número y denominador, o tasa por 100 personas-año).
  2. Calcula la RAR restando: riesgo del control menos riesgo del tratamiento. Es la cifra que la mayoría de los abstracts esconde.
  3. Convierte a NNT con 1/RAR y anota el horizonte temporal del estudio. «NNT 95 a 2 años» es informativo; «NNT 95» a secas, no.
  4. Compara el riesgo basal del ensayo con el de tu paciente. Si tu paciente tiene menos riesgo que la población estudiada, su RAR real será menor y su NNT mayor que los del ensayo.
  5. Pon el NNT junto al NNH y al costo. Un NNT de 11 con un NNH de 100 es una decisión fácil; un NNT de 114 con el mismo NNH, muy distinta.

Esta disciplina es lo que convierte un dato de ensayo en una decisión para este paciente. Si quieres repasar por qué un ensayo aleatorizado como JUPITER ofrece estimaciones fiables del efecto, revisa el post de esta serie sobre el ensayo clínico aleatorizado y qué te compra la aleatorización.

Cómo detectarlo al leer

Al abrir un paper o una nota de prensa, estas señales delatan el truco del riesgo relativo en segundos: el resumen solo da porcentajes de reducción sin tasas crudas, no aparece por ningún lado el NNT ni el horizonte temporal, y las cifras de beneficio se expresan en relativo mientras las de daño se expresan en absoluto (o al revés). Esa asimetría es la huella clásica del marketing.

Qué buscar, en concreto:

  • Beneficios en relativo, daños en absoluto. Si la eficacia se vende como «−44%» pero los efectos adversos aparecen como «solo 0,3% más», te están midiendo con dos varas.
  • Ausencia de tasas basales. Un abstract que nunca te dice cuántos eventos hubo en cada grupo te está obligando a confiar en el porcentaje.
  • Desenlaces compuestos + RRR. Un «44%» sobre un compuesto puede estar impulsado por el componente más blando (p. ej., revascularización) y no por mortalidad. Lo veremos a fondo en la semana 18 de esta serie.
  • Detención precoz. Los ensayos detenidos antes de tiempo, como JUPITER, tienden a exagerar el tamaño del efecto; conviene mirar la RAR con todavía más escepticismo.

Tabla: el mismo resultado de JUPITER, en tres escalas

MedidaQué expresaValor en JUPITERCómo suena
Hazard ratioRiesgo relativo instantáneo tratado vs. control0,56 (IC 95% 0,46–0,69)Técnico
RRRProporción de reducción del riesgo44%Impresionante
Tasas crudasEventos por 100 personas-año0,77 vs. 1,36Modesto
RARDiferencia absoluta de riesgo0,59 por 100 personas-añoPequeño
NNTPacientes a tratar para evitar 1 evento95 a 2 años (31 a 4 años)Honesto

En una frase

El riesgo relativo te dice cuánto mejora el fármaco; solo el riesgo absoluto y el NNT te dicen cuánto mejora tu paciente: cuando un titular grite «44% menos», busca la resta y el NNT antes de recetarte el entusiasmo.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la diferencia entre riesgo relativo y riesgo absoluto?

El riesgo relativo compara la probabilidad de evento entre dos grupos como una proporción (p. ej., «44% menos»), mientras que el riesgo absoluto mide la diferencia real en puntos porcentuales entre tratados y no tratados. El relativo ignora el riesgo basal; el absoluto no, y por eso es el que guía la decisión clínica.

¿Cómo se calcula la reducción absoluta del riesgo y el NNT?

La reducción absoluta del riesgo (RAR) es la resta entre el riesgo del grupo control y el del grupo tratado. El número necesario a tratar (NNT) es su inverso: NNT = 1/RAR, redondeado al alza y siempre acompañado del horizonte temporal del estudio. Por ejemplo, una RAR de 0,01 (1%) a 5 años equivale a un NNT de 100 a 5 años.

¿Por qué la industria prefiere reportar el riesgo relativo?

Porque el riesgo relativo casi siempre produce una cifra mayor y más llamativa que el riesgo absoluto, sin mentir técnicamente. Un «44% de reducción» suena mucho mejor que «medio evento menos por cada 100 pacientes al año», aunque ambos describan exactamente el mismo resultado del ensayo.

¿El 44% de JUPITER significa que las estatinas no sirven?

No. JUPITER fue un ensayo riguroso y su beneficio relativo es real; incluso redujo la mortalidad total (HR 0,80; IC 95% 0,67–0,97). El punto no es que las estatinas no funcionen, sino que el beneficio absoluto en prevención primaria es modesto y depende del riesgo basal: hay que individualizarlo, no extrapolar el porcentaje a cualquier paciente.

¿Qué cifra debo darle al paciente en la consulta?

El riesgo absoluto y el NNT, no el porcentaje relativo. Decir «de cada 100 pacientes como usted tratados durante 5 años, evitamos un infarto en X» es comprensible y honesto. El «44%» suena espectacular pero no le permite al paciente calibrar si el beneficio compensa el tratamiento de por vida.

La serie Medicina Basada en Evidencia

Este es el post de la semana 12 de la serie anual Medicina Basada en Evidencia — 52 semanas. La semana pasada hablamos de cuasiexperimentos y series de casos: para qué sirven de verdad. La próxima semana entramos de lleno en el cálculo con «Reducción relativa y reducción absoluta del riesgo: la misma cifra, dos titulares distintos».

Referencias

  • Ridker PM, Danielson E, Fonseca FAH, et al. Rosuvastatin to prevent vascular events in men and women with elevated C-reactive protein (JUPITER). N Engl J Med. 2008;359(21):2195-2207. DOI: 10.1056/NEJMoa0807646.
  • American College of Cardiology. JUPITER — Clinical Trial Summary. Disponible en acc.org (desenlace primario HR 0,56; NNT 95 a 2 años, 31 a 4 años).

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Aviso médico: este contenido tiene fines educativos y de actualización profesional. No sustituye el juicio clínico individual ni la lectura de las guías y los ensayos originales. Las decisiones terapéuticas deben individualizarse para cada paciente.

Dr. Jorge Enrique Rojas Rodríguez — MedicinaCardiometabolica.com
Medicina Interna. Actualizado en octubre de 2026.


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