Programa de Cardiología · R1 · Día 21 de 1 095 · Bloque: Semiología: pulsos y presión venosa
La presión arterial es la cifra que más decisiones terapéuticas mueve en la medicina adulta y, paradójicamente, la que peor se mide. Un brazalete chico en un brazo obeso, un paciente que acaba de subir tres pisos y conversa mientras el técnico infla, un brazo colgando a un lado de la camilla: cada uno de esos detalles suma entre 5 y 20 mmHg. Suficiente para diagnosticar hipertensión donde no la hay, o para subir una dosis que luego tumba al paciente en la ducha. Hoy vemos la técnica completa, con los números que justifican cada paso.
Lo esencial
- Paciente sentado, espalda apoyada, pies en el piso, piernas sin cruzar, brazo desnudo apoyado a la altura del corazón, vejiga vacía, cinco minutos de reposo y nadie hablando.
- El brazalete se elige midiendo la circunferencia del brazo: la cámara debe cubrir alrededor del 80 % de esa circunferencia. Un brazalete regular en quien necesita uno extragrande sobrestimó la sistólica en casi 20 mmHg en un ensayo aleatorizado.
- Nunca una sola lectura: al menos dos, separadas 1 a 2 minutos, promediadas, y en al menos dos visitas antes de rotular hipertensión.
- En la primera consulta se mide en ambos brazos y se usa el de mayor valor. Una diferencia sistólica mayor de 10 mmHg entre brazos es un marcador de riesgo y obliga a pensar en enfermedad arterial.
- La medición fuera del consultorio (monitoreo domiciliario o ambulatorio de 24 horas) confirma el diagnóstico y desenmascara la hipertensión de bata blanca y la enmascarada.
- Para la guía AHA/ACC 2025 la hipertensión empieza en 130/80 mmHg; para la ESC 2024 el umbral diagnóstico sigue en 140/90 mmHg en consultorio. La técnica es la misma con cualquiera de las dos.
Por qué la técnica importa tanto
Entre 120 y 140 mmHg de sistólica se juegan los umbrales de casi todas las guías. En ese rango, un error sistemático de 10 mmHg cambia la categoría de un paciente, y el error de medición en la práctica real suele ser de esa magnitud o mayor. Los errores, además, casi siempre van en la misma dirección: hacia arriba. Hablar, no reposar, tener la vejiga llena, sentarse sin respaldo o con las piernas cruzadas elevan la presión. El único error frecuente que la baja es usar un brazalete demasiado grande, y es raro en adultos.
La consecuencia práctica es doble. Por un lado, sobrediagnóstico y sobretratamiento, con hipotensión ortostática, caídas y abandono del tratamiento. Por otro, inercia terapéutica: cuando el médico sabe que la cifra del triaje no es confiable, tiende a ignorarla también cuando es real. Medir bien no es un purismo académico; es lo que permite que las metas de 120 a 129 mmHg de sistólica que hoy proponen las guías tengan sentido.
El equipo
Tensiómetro validado
Las guías actuales prefieren los dispositivos oscilométricos automáticos de brazo validados según protocolos internacionales (la norma universal ISO 81060-2). Hay listados públicos de equipos validados, como validatebp.org en Estados Unidos y STRIDE BP a nivel internacional. Muchos tensiómetros que se venden en farmacias de la región no aparecen en ninguno de esos listados; antes de recomendar uno a un paciente, vale la pena revisar.
El esfigmomanómetro de mercurio está en retirada por el Convenio de Minamata, y en muchos establecimientos del primer nivel lo que queda es el aneroide. El aneroide funciona bien si se calibra periódicamente contra un equipo de referencia; uno que se cayó al piso, que no marca cero en reposo o que tiene la válvula con fuga no debería usarse. Los equipos de muñeca y de dedo no se recomiendan para el diagnóstico en consultorio.
El brazalete adecuado
Es el error más frecuente y el más fácil de corregir. La regla: la cámara inflable debe abarcar cerca del 80 % de la circunferencia del brazo y su ancho, al menos el 40 %. En la práctica, se mide la circunferencia en el punto medio entre el acromion y el olécranon con una cinta métrica y se elige el tamaño según el rango impreso en el propio brazalete. Las marcas no son uniformes, así que la referencia final es lo que dice cada fabricante.
| Circunferencia del brazo | Tamaño del brazalete | Cámara aproximada |
|---|---|---|
| 22 a 26 cm | Adulto pequeño | 12 × 22 cm |
| 27 a 34 cm | Adulto | 16 × 30 cm |
| 35 a 44 cm | Adulto grande | 16 × 36 cm |
| 45 a 52 cm | Adulto extragrande o de muslo | 16 × 42 cm |
El ensayo Cuff(SZ), publicado en JAMA Internal Medicine en 2023, lo cuantificó de forma limpia. Con un diseño cruzado aleatorizado, comparó la lectura con el brazalete regular frente a la lectura con el tamaño correcto. En quienes necesitaban un brazalete grande, usar el regular sobrestimó la sistólica en 4,8 mmHg; en quienes necesitaban uno extragrande, en 19,5 mmHg. En los de brazo delgado, que necesitaban uno pequeño, el regular la subestimó en 3,6 mmHg. Con la prevalencia de obesidad que tenemos en Latinoamérica, un consultorio que solo tiene el brazalete estándar está sobrediagnosticando hipertensión todos los días. Pedir brazaletes grandes a logística es una intervención de salud pública baratísima.
La técnica paso a paso
1. Preparar al paciente
- Sin cafeína, ejercicio ni tabaco en los 30 minutos previos.
- Vejiga vacía. Si viene con ganas de orinar, que vaya antes.
- Sentado en una silla con respaldo, no en el borde de la camilla con los pies colgando.
- Pies apoyados en el piso y piernas sin cruzar.
- Al menos 3 a 5 minutos de reposo en esa posición antes de la primera lectura. La guía estadounidense pide 5; la europea acepta de 3 a 5.
- Ni el paciente ni el médico hablan durante el reposo ni durante la medición. Es el momento de mirar, no de hacer la anamnesis.
2. Colocar el brazalete
- Brazo desnudo. Nada de medir sobre la manga, ni de remangar una camisa gruesa que hace de torniquete.
- Brazo apoyado sobre la mesa o sostenido, con el punto medio del brazalete a la altura de la aurícula derecha, que en el paciente sentado corresponde aproximadamente a la mitad del esternón. Un brazo colgando por debajo del corazón eleva la lectura por la columna hidrostática.
- Borde inferior del brazalete 2 a 3 cm por encima del pliegue del codo, con la marca de la cámara sobre la arteria braquial.
- Ajustado de modo que entren apenas dos dedos entre el brazalete y la piel.
3. Medir
Con equipo automático, basta iniciar la medición y no tocar al paciente. Con técnica auscultatoria, hay pasos que no se pueden saltar:
- Palpar el pulso radial e inflar hasta que desaparezca: esa es la sistólica palpatoria. Desinflar.
- Colocar la campana o el diafragma sobre la arteria braquial, sin meterlo debajo del brazalete.
- Inflar 20 a 30 mmHg por encima de la sistólica palpatoria. Este paso evita el error del gap auscultatorio, ese silencio entre la fase I y la fase II de Korotkoff que en pacientes con rigidez arterial puede hacer leer una sistólica 20 o 30 mmHg más baja que la real.
- Desinflar a 2 a 3 mmHg por segundo. Más rápido subestima la sistólica y sobrestima la diastólica.
- Sistólica: primer ruido de dos latidos consecutivos (fase I). Diastólica: desaparición de los ruidos (fase V). Si los ruidos persisten hasta cero, como en el embarazo, la anemia severa o la fiebre, se registra también el apagamiento (fase IV).
- Anotar el valor exacto, al número par más cercano, sin redondear a cero o a cinco. La preferencia por el dígito cero es un sesgo clásico: «140/90» aparece en las historias con una frecuencia que no tiene explicación fisiológica.
4. Repetir y promediar
Al menos dos lecturas separadas por 1 a 2 minutos. Si difieren en más de 10 mmHg, se toma una tercera. Se registra el promedio, no la más alta ni la última. La guía AHA/ACC pide basar el diagnóstico en el promedio de al menos dos lecturas obtenidas en al menos dos ocasiones; la ESC exige también repetir en visitas distintas antes de etiquetar, salvo cifras muy altas o daño de órgano evidente.
5. Ambos brazos, al menos una vez
En la primera visita se mide en los dos brazos. Desde entonces se usa el brazo con la cifra más alta. Una diferencia sistólica persistente mayor de 10 mmHg entre brazos se asocia a mayor riesgo cardiovascular y a enfermedad arterial periférica; diferencias mayores de 15 a 20 mmHg obligan a buscar estenosis de la subclavia, coartación o disección según el contexto. La diferencia hay que confirmarla con mediciones simultáneas o repetidas, porque la variabilidad entre una lectura y la siguiente puede fabricar diferencias falsas.
6. Ortostatismo cuando corresponde
En la evaluación inicial, en adultos mayores, diabéticos, pacientes con síntomas posturales o que reciben varios antihipertensivos, se mide también de pie al minuto y a los tres minutos. Una caída de 20 mmHg o más de sistólica, o de 10 mmHg o más de diastólica, dentro de los tres minutos define hipotensión ortostática. Si la frecuencia cardiaca no sube en paralelo, piensa en disautonomía (diabetes de larga evolución, Parkinson) o en betabloqueo. Esto conecta con lo que vimos ayer sobre el barorreflejo.
Cifras y errores que se usan de verdad
Las magnitudes siguientes son aproximadas y varían entre estudios, pero dan una idea de cuánto pesa cada descuido sobre la sistólica.
| Error | Efecto aproximado en la sistólica |
|---|---|
| Sin reposo previo | +10 a +20 mmHg |
| Hablar durante la medición | +10 a +15 mmHg |
| Vejiga llena | +10 a +15 mmHg |
| Brazo sin apoyo o por debajo del corazón | alrededor de +10 mmHg |
| Espalda sin respaldo | +5 a +15 mmHg |
| Piernas cruzadas o pies colgando | +2 a +8 mmHg |
| Cafeína reciente | alrededor de +5 a +8 mmHg |
| Medir sobre la ropa | de +10 a +40 mmHg, impredecible |
| Brazalete regular en quien necesita uno grande | +4,8 mmHg |
| Brazalete regular en quien necesita uno extragrande | +19,5 mmHg |
| Brazalete regular en brazo delgado | −3,6 mmHg |
Y los umbrales que hay que tener a mano para interpretar lo que mediste:
| Escenario | AHA/ACC 2025 | ESC 2024 |
|---|---|---|
| Normal o no elevada | < 120/80 mmHg | < 120/70 mmHg |
| Elevada | 120-129/< 80 mmHg | 120-139/70-89 mmHg |
| Hipertensión en consultorio | ≥ 130/80 mmHg (estadio 1: 130-139/80-89; estadio 2: ≥ 140/90) | ≥ 140/90 mmHg |
| Hipertensión por monitoreo domiciliario | ≥ 130/80 mmHg | ≥ 135/85 mmHg |
| MAPA de 24 horas | ≥ 125/75 mmHg | ≥ 130/80 mmHg |
| MAPA diurno | ≥ 130/80 mmHg | ≥ 135/85 mmHg |
| MAPA nocturno | ≥ 110/65 mmHg | ≥ 120/70 mmHg |
Situaciones especiales
Fibrilación auricular
Con un ritmo irregular, el volumen latido cambia de un ciclo a otro y la lectura oscilométrica es menos fiable. Hay que tomar más lecturas, al menos tres, y promediarlas. Con técnica auscultatoria, desinfla más despacio. Muchos equipos automáticos validados funcionan razonablemente bien en fibrilación auricular, pero no todos; si la cifra no cuadra con la clínica, austículta.
Obesidad con brazo cónico
Cuando el brazo es muy cónico o supera los 52 cm y ningún brazalete ajusta bien, una alternativa aceptada es medir en el antebrazo con un brazalete del tamaño adecuado para él, con el antebrazo a la altura del corazón, sabiendo que suele dar cifras algo más altas. Anota siempre dónde mediste.
Adultos mayores y rigidez arterial
El gap auscultatorio y la seudohipertensión por arterias calcificadas aparecen sobre todo aquí. Si un anciano tiene cifras muy altas sin daño de órgano y se marea con dosis mínimas de antihipertensivos, sospecha que estás midiendo mal o que la arteria no se colapsa. La medición ortostática es obligatoria en este grupo.
Bata blanca y enmascarada
Una cifra bien medida en el consultorio sigue siendo una foto de un momento de estrés. La hipertensión de bata blanca (alta en consultorio, normal fuera) y la enmascarada (normal en consultorio, alta fuera) solo se detectan con monitoreo domiciliario o MAPA. Para el domiciliario, el protocolo más usado es medir dos veces en la mañana y dos en la noche durante siete días, descartando el primer día, y promediar el resto. Enseñar al paciente la técnica de hoy vale tanto como recetarle el fármaco.
Perlas y errores frecuentes
- La cifra del triaje no es la cifra diagnóstica. Se tomó apurada, sin reposo y casi siempre con el brazalete único del servicio. Repítela tú, bien hecha, antes de decidir.
- Medir en la camilla con los pies colgando es la postura más habitual en las salas y la que más infla la cifra. Una silla con respaldo cambia el resultado.
- Si hablas con el paciente mientras se infla el brazalete, estás sumando 10 mmHg. Callarse un minuto es gratis.
- No mediste la circunferencia del brazo: no sabes si el brazalete es el correcto.
- Saltarse la sistólica palpatoria en la técnica auscultatoria deja abierta la trampa del gap auscultatorio.
- Una diferencia grande entre brazos sin explicación no es un dato curioso: es una pista de enfermedad arterial.
- En gestantes, en fiebre y en anemia, la fase V puede no aparecer. Registra la fase IV y dilo.
- Un tensiómetro aneroide que no marca cero sin presión está descalibrado. No lo uses hasta revisarlo.
Qué dice la guía
La guía AHA/ACC de 2025 sobre presión arterial elevada, que reemplazó a la de 2017, mantiene las categorías de 2017 (normal, elevada, estadio 1 y estadio 2) e insiste en que el diagnóstico se base en mediciones bien hechas, repetidas y confirmadas fuera del consultorio cuando sea posible. La guía ESC de 2024 introduce la categoría de presión arterial elevada (120-139/70-89 mmHg), mantiene la hipertensión en 140/90 mmHg en consultorio y da un peso central al monitoreo domiciliario y al MAPA para confirmar. Ambas detallan la técnica en términos casi idénticos a los de la declaración científica de la AHA de 2019 sobre medición de la presión arterial en humanos, que sigue siendo la revisión más completa sobre el tema.
Continúa el programa
Este tema forma parte del Programa de Cardiología, con un tema por día durante tres años. Ayer repasamos los reflejos barorreceptores y quimiorreceptores, que explican buena parte de lo que pasa con la presión en ortostatismo. Mañana, día 22, empezamos con el pulso arterial normal: características de amplitud, forma y ritmo.
Referencias
- Jones DW, Ferdinand KC, Taler SJ, Johnson HM, Shimbo D, Abdalla M, et al. 2025 AHA/ACC/AANP/AAPA/ABC/ACCP/ACPM/AGS/AMA/ASPC/NMA/PCNA/SGIM guideline for the prevention, detection, evaluation and management of high blood pressure in adults. Hypertension. 2025;82(10):e212-e316. doi:10.1161/HYP.0000000000000249. Disponible en: PubMed
- McEvoy JW, McCarthy CP, Bruno RM, Brouwers S, Canavan MD, Ceconi C, et al. 2024 ESC Guidelines for the management of elevated blood pressure and hypertension. Eur Heart J. 2024;45(38):3912-4018. doi:10.1093/eurheartj/ehae178
- Muntner P, Shimbo D, Carey RM, Charleston JB, Gaillard T, Misra S, et al. Measurement of blood pressure in humans: a scientific statement from the American Heart Association. Hypertension. 2019;73(5):e35-e66. doi:10.1161/HYP.0000000000000087
- Ishigami J, Charleston J, Miller ER 3rd, Matsushita K, Appel LJ, Brady TM. Effects of cuff size on the accuracy of blood pressure readings: the Cuff(SZ) randomized crossover trial. JAMA Intern Med. 2023;183(10):1061-8. doi:10.1001/jamainternmed.2023.3264
- Whelton S, Ebinger J, Yang E. Why is cuff size so important and other factors that affect accurate blood pressure measurement. American College of Cardiology; 2023. Disponible en: acc.org
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