Reflujo hepatoyugular: técnica y rendimiento diagnóstico

El reflujo hepatoyugular es la maniobra que convierte una presión venosa yugular ambigua en un dato accionable. Se trata de comprimir el abdomen durante diez segundos y observar si la columna venosa asciende y se mantiene elevada, lo que traduce una reserva venosa agotada y presiones de llenado elevadas. Es gratuita, dura menos de un minuto y sigue siendo uno de los pocos gestos de cabecera que modifica de verdad la probabilidad de insuficiencia cardíaca en un paciente con disnea o edema. El problema es que se enseña mal: la mitad de los falsos positivos nacen de una maniobra de Valsalva involuntaria. Aquí van la técnica correcta, el criterio de positividad y las razones de verosimilitud publicadas.

Puntos clave

  • Criterio de positividad: ascenso sostenido de la presión venosa yugular mayor de 3 cm que se mantiene durante toda la compresión y cae de forma brusca al soltar. Un ascenso transitorio de 1 a 3 cm es fisiológico.
  • Dosis de la maniobra: presión firme de 20 a 35 mmHg sobre el abdomen durante 10 a 15 segundos; diez segundos bastan si el paciente no hace apnea ni Valsalva.
  • Rendimiento para insuficiencia cardíaca en el paciente con disnea aguda en urgencias: LR+ 6,4 (IC 95 % 0,81-51,0) y LR- 0,79 (IC 95 % 0,62-1,0), con sensibilidad 0,24 y especificidad 0,96. El intervalo es amplísimo porque procede de un único estudio de 51 pacientes.
  • Correlato hemodinámico: para una presión capilar pulmonar mayor de 15 mmHg, sensibilidad 0,55 y especificidad 0,83; para un ascenso de la presión auricular derecha mayor de 9 mmHg, sensibilidad 1,0 y especificidad 0,85.
  • Sumado a la inspección simple: la ingurgitación yugular en reposo detecta una presión capilar pulmonar de 18 mmHg o más con sensibilidad del 57 %; añadir la maniobra sube la sensibilidad al 81 % a costa de bajar la especificidad al 80 %.
  • Valor pronóstico: un reflujo hepatoyugular todavía positivo al alta tras descompensación se asoció a mayor mortalidad a 6 meses, con OR 2,17 (IC 95 % 1,19-3,95; p = 0,012) en el análisis del ensayo ESCAPE.
  • Concordancia: el hallazgo clínico coincidió con el registro hemodinámico con kappa 0,74, una concordancia sustancial poco habitual entre los signos del examen físico.

¿Por qué se produce el reflujo hepatoyugular?

La compresión abdominal desplaza sangre del lecho esplácnico hacia el tórax, un volumen de entre 200 y 500 mL. El corazón derecho sano acomoda esa precarga extra en uno o dos latidos y la columna yugular vuelve a su nivel basal. Cuando el ventrículo derecho está sobrecargado o poco distensible, ese volumen no se acomoda, la presión auricular derecha sube y se mantiene alta mientras dure la compresión.

Lo interesante es que el signo no informa solo del corazón derecho. En cohortes con cateterismo derecho, el reflujo positivo se correlacionó con la presión auricular derecha, con la presión arterial pulmonar y también con la presión capilar pulmonar, es decir, con las presiones de llenado izquierdas. Por eso funciona como marcador de congestión global y no como un signo exclusivo de falla derecha. La otra lectura fisiopatológica, igual de útil, es la de reserva venosa: el sistema venoso esplácnico actúa como reservorio, y un reflujo positivo indica que ese reservorio ya está reclutado y no queda margen para acomodar volumen. Es exactamente el paciente al que una carga de suero fisiológico le sienta mal. Conviene diferenciarlo del signo de Kussmaul y su diagnóstico diferencial: aquel es un fenómeno inspiratorio espontáneo y apunta a limitación al llenado; este es una respuesta provocada y mide reserva.

Una precisión terminológica que importa: Ewy propuso llamarlo prueba abdominoyugular porque no es necesario comprimir el hígado ni existe reflujo alguno de sangre hepática. Comprimir el mesogastrio funciona igual y duele menos. Ambos nombres conviven en la literatura, pero el gesto es el mismo.

Técnica de exploración del reflujo hepatoyugular paso a paso

Se coloca al paciente a 30-45 grados, se identifica el menisco del pulso venoso yugular interno derecho y se aplica presión abdominal firme y sostenida de 20 a 35 mmHg durante 10 a 15 segundos, mientras el paciente respira con normalidad por la boca. Es positivo si la columna asciende más de 3 cm y se mantiene elevada durante toda la compresión.

1. Fije primero la línea de base

Sin una medición basal fiable la maniobra no sirve. Ajuste el ángulo de la cama hasta que el menisco quede visible entre la clavícula y el ángulo mandibular, ilumine de forma tangencial y anote la altura en centímetros sobre el ángulo esternal. Si necesita repasar el procedimiento completo, está detallado en la entrada sobre la presión venosa yugular y su técnica correcta de medición.

2. Explique la maniobra y pida respiración por la boca

Este es el paso que decide el resultado. Advierta al paciente que va a presionar el abdomen, que puede resultar incómodo pero no doloroso, y pídale que respire con normalidad con la boca abierta. Si aguanta la respiración o puja, se genera un Valsalva que eleva la columna venosa por sí solo y produce un falso positivo. Vigile la boca tanto como el cuello durante la maniobra.

3. Aplique la presión correcta, en el sitio correcto

Con la palma extendida sobre el mesogastrio o el hipocondrio derecho, aplique una presión firme y constante, no intermitente, de 20 a 35 mmHg. Para calibrar la fuerza sin adivinar, puede usar un manguito de presión arterial doblado sobre el epigastrio e insuflado a esa cifra, que es como se estandarizó la maniobra en los estudios hemodinámicos. Mantenga 10 a 15 segundos: por debajo de 10 segundos aparecen falsos negativos.

4. Observe durante la compresión y al soltar

La clave está en el adjetivo sostenido. Un ascenso inicial que retrocede en dos o tres latidos es la respuesta normal. La respuesta patológica es un ascenso mayor de 3 cm que persiste durante toda la compresión y que cae de forma abrupta, unos 4 cm, en cuanto retira la mano. Esa caída final es la mejor confirmación de que estaba observando la vena y no un artefacto de tejidos blandos.

5. Cuándo no hacerla

Evite la maniobra ante abdomen agudo o doloroso, hepatomegalia dolorosa, aneurisma de aorta abdominal conocido, cirugía abdominal reciente, embarazo avanzado o ascitis a tensión sintomática. En estos casos, la alternativa razonable es valorar la vena cava inferior con ecografía a pie de cama si dispone de equipo.

Interpretación de los hallazgos y rendimiento diagnóstico

El reflujo hepatoyugular es un signo de alta especificidad y sensibilidad modesta: confirma congestión, pero su ausencia no la descarta. Conviene leerlo siempre junto a la altura basal de la columna venosa y al tercer ruido, porque los tres comparten el mismo sustrato hemodinámico y sus razones de verosimilitud se potencian.

HallazgoSignificadoLR+LR-Comentario
Reflujo abdominoyugular positivoInsuficiencia cardíaca como causa de disnea aguda en urgencias6,4 (0,81-51,0)0,79 (0,62-1,0)Revisión sistemática de la serie Rational Clinical Examination; un solo estudio de 51 pacientes, de ahí el intervalo enorme
Reflujo hepatoyugular positivoPresión capilar pulmonar mayor de 15 mmHg3,2*0,54*Sensibilidad 0,55 y especificidad 0,83 en 65 pacientes sin insuficiencia cardíaca manifiesta
Reflujo hepatoyugular positivoAscenso de la presión auricular derecha mayor de 9 mmHg6,7*Cercano a 0*Sensibilidad 1,0 y especificidad 0,85: en esta diana concreta sí descarta
Ingurgitación yugular en reposoPresión capilar pulmonar de 18 mmHg o más8,1*0,46*Sensibilidad 57 % y especificidad 93 % en insuficiencia cardíaca crónica avanzada
Ingurgitación en reposo o reflujo induciblePresión capilar pulmonar de 18 mmHg o más4,1*0,24*La maniobra rescata sensibilidad (81 %) a costa de especificidad (80 %)
Tercer ruido (S3)Insuficiencia cardíaca en disnea aguda11 (4,9-25,0)0,88 (0,83-0,94)El signo con mejor LR+ del examen cardiovascular; combínelo con el reflujo

Los valores marcados con asterisco son razones de verosimilitud calculadas a partir de la sensibilidad y la especificidad publicadas en cada estudio, no LR agrupadas de un metaanálisis; úselas como orden de magnitud. La lectura práctica es esta: en un paciente con disnea y probabilidad pretest intermedia, un reflujo claramente positivo empuja la probabilidad postest por encima del 80 % y justifica iniciar descongestión mientras llegan el péptido natriurético o el ecocardiograma. Un reflujo negativo, en cambio, apenas mueve la aguja y nunca debe usarse como argumento para no tratar.

Errores frecuentes

  • Permitir el Valsalva. Es el error número uno. Si el paciente aguanta la respiración, la columna sube siempre y el signo pierde todo su valor.
  • Comprimir poco tiempo. Tres o cuatro segundos no bastan; la respuesta normal y la patológica solo se separan a partir del décimo segundo.
  • Comprimir con fuerza variable o de forma intermitente. La presión debe ser constante; los empujones repetidos generan oscilaciones que se confunden con ascenso sostenido.
  • No medir la columna basal. Sin cifra de partida es imposible saber si el ascenso superó los 3 cm.
  • Interpretar la yugular externa en lugar de la interna cuando el cuello es corto o hay obesidad. Ante la duda, use la caída brusca al soltar como control interno.
  • Darlo por negativo en EPOC avanzada o ventilación mecánica con PEEP alta, donde la dinámica venosa está alterada y el signo pierde fiabilidad.

Caso clínico: edema en una paciente con diabetes y enfermedad renal

Mujer de 67 años con diabetes tipo 2 de 15 años, hipertensión, obesidad grado II y enfermedad renal crónica estadio 3b. Consulta en un centro de primer nivel por edema de miembros inferiores de tres semanas y disnea al subir un piso. Recibe amlodipino 10 mg y hace dos meses se le añadió pregabalina por neuropatía. No hay ecocardiógrafo ni péptidos natriuréticos disponibles en el mismo día.

El cuello es corto y la columna venosa apenas se intuye a 45 grados. Se aplica presión mesogástrica sostenida durante 12 segundos con respiración bucal: la columna asciende unos 4 cm, se mantiene elevada toda la compresión y cae bruscamente al soltar. No hay crepitantes; sí un tercer ruido tenue en decúbito lateral izquierdo. Con edema, reflujo hepatoyugular positivo y S3, la probabilidad de congestión cardíaca supera con holgura la de un edema por calcioantagonista o por hipoalbuminuria renal, que eran los dos diferenciales de partida. Se retira el amlodipino, se inicia diurético de asa con control de creatinina y potasio a las 72 horas y se solicita ecocardiograma preferente, que confirma insuficiencia cardíaca con fracción de eyección preservada e hipertrofia ventricular izquierda. La maniobra, hecha en 40 segundos y sin tecnología, reordenó el plan completo de esa consulta.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa un reflujo hepatoyugular positivo?

Significa que el corazón derecho no puede acomodar el volumen desplazado desde el lecho esplácnico y que la reserva venosa está agotada. Traduce presiones de llenado elevadas, tanto derechas como izquierdas, y en el paciente con disnea o edema apoya con fuerza el diagnóstico de congestión por insuficiencia cardíaca.

¿Cuánto tiempo hay que comprimir el abdomen?

Entre 10 y 15 segundos de presión firme y continua de 20 a 35 mmHg. Diez segundos son suficientes si la técnica es correcta. Compresiones más breves producen falsos negativos, porque la respuesta fisiológica normal también incluye un ascenso inicial que retrocede en los primeros latidos.

¿Es lo mismo reflujo hepatoyugular que prueba abdominoyugular?

Sí, describen la misma maniobra. El término abdominoyugular se propuso por ser más exacto: no hace falta comprimir el hígado, la presión sobre el mesogastrio es igual de eficaz y mejor tolerada, y además no existe ningún reflujo real de sangre desde el hígado hacia la yugular.

¿Un reflujo hepatoyugular negativo descarta insuficiencia cardíaca?

No. Su razón de verosimilitud negativa para insuficiencia cardíaca en urgencias es 0,79, prácticamente irrelevante. Un resultado negativo apenas reduce la probabilidad postest, así que nunca debe usarse para excluir el diagnóstico ni para diferir el tratamiento en un paciente con clínica compatible.

¿Sirve el reflujo hepatoyugular en la insuficiencia tricuspídea?

Aporta información, pero de forma indirecta. En la regurgitación tricuspídea significativa la presión venosa ya está elevada y el reflujo suele ser positivo; lo que orienta al diagnóstico valvular es la onda v prominente del pulso venoso y el soplo que aumenta con la inspiración, no la maniobra en sí.

Conclusión

Mañana, en la consulta, incorpore la maniobra a todo paciente con edema, disnea o sospecha de congestión en el que la columna venosa no sea concluyente a simple vista: ángulo a 45 grados, boca abierta, palma firme sobre el mesogastrio y doce segundos mirando el cuello. Documéntelo con números, no con adjetivos: PVY basal 5 cm, asciende 4 cm sostenidos con compresión abdominal de 12 segundos, cae al soltar; reflujo hepatoyugular positivo. Y recuerde las dos reglas que evitan el 90 % de los errores de interpretación: un positivo confirma congestión y contraindica la carga de volumen alegre; un negativo no descarta nada. Para situar este signo dentro de la secuencia completa de exploración, revise la guía de examen cardiovascular con método, anatomía y evidencia, y para la decisión terapéutica posterior, las recomendaciones de la guía ESC 2026 de insuficiencia cardíaca.

Referencias

  1. Wang CS, FitzGerald JM, Schulzer M, Mak E, Ayas NT. Does this dyspneic patient in the emergency department have congestive heart failure? JAMA. 2005;294(15):1944-1956. Consultar artículo.
  2. Ewy GA. The abdominojugular test: technique and hemodynamic correlates. Ann Intern Med. 1988;109(6):456-460. Consultar artículo.
  3. Sochowski RA, Dubbin JD, Naqvi SZ. Clinical and hemodynamic assessment of the hepatojugular reflux. Am J Cardiol. 1990;66(12):1002-1006. Consultar artículo.
  4. Butman SM, Ewy GA, Standen JR, Kern KB, Hahn E. Bedside cardiovascular examination in patients with severe chronic heart failure: importance of rest or inducible jugular venous distension. J Am Coll Cardiol. 1993;22(4):968-974. Consultar artículo.
  5. Omar HR, Guglin M. Clinical and prognostic significance of positive hepatojugular reflux on discharge in acute heart failure: insights from the ESCAPE trial. Biomed Res Int. 2017;2017:5734749. Consultar artículo.
  6. European Society of Cardiology. 2026 ESC Guidelines for the management of heart failure. European Heart Journal. 2026. Consultar guía.

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Aviso médico. Este contenido tiene fines exclusivamente educativos y está dirigido a profesionales de la salud. No sustituye el juicio clínico ni la evaluación individualizada de cada paciente. Las dosis, indicaciones y recomendaciones deben verificarse siempre con las fuentes primarias citadas y adaptarse al contexto clínico y a la normativa vigente en cada país.

Dr. Jorge Enrique Rojas Rodríguez — MedicinaCardiometabolica.com


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