Semaglutida y masa muscular: Radar cardiometabólico 27 sep

La pregunta que más me hacen en consulta sobre los agonistas GLP-1 no es si bajan de peso, sino qué pasa con el músculo. Esta semana llegó la primera respuesta con resonancia magnética: en un subestudio de STEP UP, la semaglutida a dosis altas redujo 11,1 litros de tejido adiposo y, en el mismo periodo, la pérdida de volumen muscular del muslo no alcanzó significación estadística, mientras que la infiltración grasa del músculo disminuyó y la función física se mantuvo. Es la novedad que ordena esta edición del Radar cardiometabólico, correspondiente al 27 de septiembre de 2026, que cubre lo publicado entre el 20 y el 27 de septiembre. Junto a ella: por qué el beneficio cardiovascular de la semaglutida en SELECT no se explica por los kilos, el lorundrostat en enfermedad renal crónica, la empagliflozina en el adulto mayor del mundo real y el riesgo trombótico de la terapia hormonal menopáusica.

Qué es el Radar cardiometabólico

El Radar cardiometabólico es el barrido semanal de MedicinaCardiometabolica.com: cada domingo revisamos lo que se publicó en los siete días previos en revistas de alto impacto y en las agencias regulatorias, y le traemos las últimas novedades de la semana en formato de ficha corta. Cada ítem trae el diseño, el número de pacientes, la cifra con su intervalo de confianza y una línea honesta sobre qué cambia en consulta — que muchas veces es «nada todavía». Las cifras se verifican contra el resumen de la fuente primaria; los enlaces van siempre a la revista, la sociedad o la agencia, nunca a un medio secundario.

Puntos clave de la semana

  • La semaglutida no vació el músculo, pero el dato es pequeño: en 55 participantes de STEP UP con resonancia válida, el tejido adiposo cayó 11,1 L (IC 95 % −16,5 a −5,7; p < 0,0001) y la infiltración grasa del muslo bajó 0,92 puntos porcentuales (p = 0,001); el volumen muscular del muslo cayó 1,1 L pero sin significación (p = 0,07). El grupo placebo tenía 6 personas: no saque conclusiones firmes de aquí.
  • El beneficio cardiovascular de la semaglutida sigue sin explicarse por el peso: en el análisis de mediación de SELECT, el perímetro abdominal medió el 64,0 % del efecto (IC 95 % 27,5-179,6) y la PCR-us el 42,1 % (17,9-110,5), pero el peso corporal solo el 19,5 % (−33,0 a 110,7), con intervalos que cruzan el cero. Hay mecanismos que no estamos midiendo.
  • Lorundrostat baja presión y albuminuria en enfermedad renal crónica: en 59 pacientes con hipertensión no controlada y ERC, redujo la sistólica ambulatoria 7,5 mmHg frente a placebo (IC 95 % −12,3 a −2,7) y el cociente albúmina/creatinina un 30,5 % (−41,0 a −18,2). Fase 2, cruzado, 59 personas: promesa, no práctica.
  • La terapia hormonal menopáusica oral sí aumenta eventos trombóticos, y poco: estrógeno oral con HR de 1,6 para tromboembolismo venoso, 1,3 para ictus y 1,2 para infarto, con un NNH de 1 055, 1 642 y 3 846 por año respectivamente. La vía transdérmica no mostró ese exceso.

Panorama de la semana en una tabla

Quince publicaciones entraron en esta edición. Tres modifican una conducta de consulta hoy (el posicionamiento hospitalario de monitorización continua, la empagliflozina en el anciano y la vía de administración de la terapia hormonal); el resto informa, matiza o frena entusiasmos previos. Semana sin novedades en lípidos: no hubo ensayos ni guías de peso, y el estado de la cuestión sigue donde lo dejamos en dislipidemias ESC 2026 y las metas de LDL vigentes.

ÁreaNovedadCifra principal¿Cambia la consulta?
Diabetes/obesidadSTEP UP: músculo y grasa por resonanciaGrasa −11,1 L; infiltración −0,92 ppNo: n = 55, placebo n = 6
Diabetes/obesidadSELECT: análisis de mediaciónPeso media solo 19,5 % (−33,0 a 110,7)No: cambia el marco mental
Diabetes/obesidadSELECT: predictores de la pérdida máximaMediana 12,5 %; pico a los 19 mesesSí: para fijar expectativas
Diabetes/obesidadEMPRISE: empagliflozina en MedicareMACE HR 0,77 (0,69-0,85) vs iDPP4Sí: consistencia en el anciano
Diabetes/obesidadREWIND: remisión de diabetes tipo 2+4,2 % de remisión (3,9-4,5)No: observacional, efecto modesto
Diabetes/obesidadGLP-1 sin indicación aprobada0,1 % → 1,5 % de adultos (2021-2025)Sí: dato para el consentimiento
HipertensiónTrastornos hipertensivos del embarazo y CKMOR 3,40 (3,12-3,71) de estadio CKM altoSí: preguntar por el antecedente
HipertensiónGMRx2: tres combinaciones dualesSin resumen público al cierrePendiente
HipertensiónSustitutos de sal bajos en sodioAgenda de investigación, sin cifras nuevasNo: política sanitaria
CorazónHELIOS-B: vutrisiran con o sin tafamidisRR 0,79 (0,51-1,21) vs 0,67 (0,49-0,93)No: p interacción 0,55
RiñónExplore-CKD: lorundrostatPAS −7,5 mmHg; RAC −30,5 %No: fase 2, n = 59
HígadoFibrosis y MASLD en comunidadMASLD 39,5 %; LSM ≥ 8 kPa 4,4 %Sí: tamice al obeso y al diabético
Medicina internaTerapia hormonal menopáusica y trombosisTEV HR 1,6 (1,5-1,8); NNH 1 055/añoSí: prefiera la vía transdérmica
Medicina internaAntidepresivos, QTc y eventos precocesEscitalopram +8,7 ms; MACE +0,01 %Sí: tranquiliza sobre el riesgo
RegulatorioPosicionamiento MCG y AID hospitalariosDocumento de consenso internacionalSí: documento de cabecera
Tabla 1. Panorama del Radar cardiometabólico del 20 al 27 de septiembre de 2026: área, novedad, cifra principal y si modifica la conducta en consulta.

Diabetes y obesidad

La semana en diabetes y obesidad responde a tres preguntas prácticas: ¿la semaglutida me quita músculo?, ¿por qué protege el corazón?, y ¿cuánto peso puedo prometerle a un paciente concreto? La respuesta corta a la primera es que la resonancia no encontró pérdida muscular significativa, pero el estudio es demasiado pequeño para cerrar el tema; a la segunda, que el peso explica menos de lo que suponíamos; y a la tercera, que la variabilidad individual es enorme y casi impredecible desde la consulta.

1. STEP UP: qué le pasa al músculo del muslo con semaglutida

Análisis secundario del ensayo STEP UP con resonancia magnética en 55 participantes con obesidad y resonancia basal válida (semaglutida 2,4 mg y 7,2 mg, n = 49; placebo, n = 6), seguidos 72 semanas. Frente a placebo, la semaglutida redujo el tejido adiposo total en 11,1 L (IC 95 % −16,5 a −5,7; p < 0,0001) y el tejido adiposo visceral en 1,5 L (−2,9 a −0,1; p = 0,04). El volumen de músculo esquelético del muslo se redujo 1,1 L (−2,3 a 0,1; p = 0,07), es decir, sin alcanzar significación. La infiltración grasa del músculo —el marcador de calidad muscular— mejoró 0,92 puntos porcentuales (−1,41 a −0,42; p = 0,001). En la prueba de sentarse y levantarse, los participantes pasaron de 13 a 15 repeticiones entre el inicio y la semana 72.
Qué cambia en consulta: nada todavía, pero le da algo concreto que decir. Cuando el paciente pregunte por la masa muscular, puede responder que en el único subestudio con imagen la pérdida de volumen no alcanzó significación y la grasa dentro del músculo bajó, con la función física preservada. El matiz es enorme: seis personas en el grupo placebo. Con ese tamaño, un p de 0,07 no significa «no hay pérdida», significa «este estudio no puede saberlo». Y la resonancia mide volumen, no fuerza. Siga recomendando proteína y entrenamiento de resistencia mientras no haya un ensayo dimensionado para esto.
Diabetes, Obesity and Metabolism, 20 de septiembre de 2026. Resumen en PubMed.

2. SELECT: análisis de mediación, o por qué seguimos sin saber cómo funciona

Análisis de mediación del ensayo SELECT, que evaluó qué proporción del beneficio cardiovascular de la semaglutida 2,4 mg se explica por los cambios en factores de riesgo clásicos. El perímetro abdominal medió el 64,0 % (IC 95 % 27,5-179,6) del efecto y la PCR ultrasensible el 42,1 % (17,9-110,5). En cambio, la HbA1c medió el 29,0 % (−20,7 a 120,5) y el peso corporal solo el 19,5 % (−33,0 a 110,7). El conjunto de mediadores combinados explicó el 31,4 % (−30,1 a 143,6), y al excluir peso y perímetro, el 46,0 % (−6,0 a 161,0).
Qué cambia en consulta: nada en la prescripción. Lo que cambia es el argumento. Si usted venía explicando el beneficio de SELECT como «baja de peso, por tanto protege», este análisis no lo sostiene: el peso corporal como mediador tiene un intervalo que cruza el cero. Lea las cifras con prudencia, porque son intervalos amplísimos —un límite superior de 179,6 % es señal de estimaciones inestables— y la mediación es un método que asume ausencia de confusión entre mediador y desenlace, algo que un ensayo aleatorizado no garantiza para variables medidas después de la aleatorización. La conclusión honesta es que hay mecanismos que no estamos midiendo.
European Heart Journal, 23 de septiembre de 2026. Resumen en PubMed.

3. Cuánto peso va a perder su paciente con semaglutida: casi impredecible

Análisis preespecificado de SELECT en 7 594 participantes tratados al menos un año (86,3 % del brazo de semaglutida). La pérdida máxima de peso fue del 12,5 % en mediana (RIC 7,9-17,9) y se alcanzó a los 19 meses (RIC 10-30). Las características basales explicaron muy poco de la variabilidad: el sexo femenino aportó alrededor del 8 % de la variabilidad del modelo. Las mujeres perdieron una mediana del 16,6 % (RIC 10,9-23,4) y los hombres del 12,4 % (8,4-16,9). Por dosis alcanzada, con 0,24 mg la pérdida mediana fue del 6,0 % (1,9-10,9) y con 2,4 mg del 13,3 % (9,0-18,4).
Qué cambia en consulta: sí, en la conversación inicial. Dos mensajes trasladables: el peso sigue bajando durante un año y medio, así que no declare fracaso a los seis meses; y usted no puede predecir desde la consulta quién va a responder — ni por IMC, ni por edad, ni por HbA1c. Solo el sexo y la dosis alcanzada aportan algo. Ojo con el sesgo de selección: son pacientes que toleraron el fármaco un año, de modo que estas cifras no incluyen a quien lo abandonó antes.
Diabetes Care, 24 de septiembre de 2026. Resumen en PubMed.

4. EMPRISE: la empagliflozina rinde igual en todos los subgrupos del anciano

Análisis de mundo real del estudio EMPRISE en adultos de 65 años o más con diabetes tipo 2 afiliados a Medicare, comparando el inicio de empagliflozina frente a inhibidores de DPP-4 y frente a agonistas del receptor GLP-1, con emparejamiento por puntaje de propensión y estratificación sociodemográfica. Frente a iDPP4, la empagliflozina se asoció con menos eventos cardiovasculares mayores (HR 0,77; IC 99,9 % 0,69-0,85), menos hospitalización por insuficiencia cardíaca (HR 0,72; 0,67-0,79) y menor mortalidad por cualquier causa (HR 0,66; 0,57-0,76), con diferencias absolutas de tasa de incidencia de −10,3, −18,3 y −8,6 por 1 000 personas-año respectivamente. Frente a arGLP-1, la diferencia se concentró en la hospitalización por insuficiencia cardíaca (HR 0,88; 0,81-0,95; DAI −6,9). El beneficio absoluto fue mayor en quienes ya tenían enfermedad cardiovascular.
Qué cambia en consulta: sí, refuerza lo que ya hacía. En el paciente mayor con diabetes tipo 2, la consistencia del efecto a través de subgrupos sociodemográficos es un argumento para no reservar el iSGLT2 al «paciente ideal». Recuerde el límite del diseño: es una cohorte observacional con emparejamiento, y el sesgo del usuario sano —quien inicia un fármaco nuevo y caro suele estar mejor cuidado— no se elimina con puntaje de propensión. El uso de intervalos al 99,9 % es una señal de que los propios autores quisieron ser conservadores. Para el manejo cardiorrenal completo, vea la guía ESC 2026 de enfermedad cardiovascular y renal crónica.
Diabetes Care, 21 de septiembre de 2026. Resumen en PubMed.

5. REWIND: cuánta remisión de diabetes compra un programa dietético intensivo

Evaluación cuasiexperimental pre-post del programa REWIND (soporte dietético intensivo en atención primaria del Reino Unido) en 1 051 participantes frente a 66 376 controles. A los 12 meses, la diferencia de peso fue de −2,1 kg (IC 95 % −2,7 a −1,5), la reducción de medicación antidiabética de −12,2 % (−13,1 a −11,3) y el aumento de remisión de +4,2 % (3,9-4,5). Por vía: la sustitución total de la dieta logró +6,9 % de remisión y la vía baja en carbohidratos +2,9 % (2,6-3,2). Entre quienes completaron el programa, el aumento de remisión fue de +8,1 % (7,8-8,5).
Qué cambia en consulta: poco, y conviene decirlo. Dos kilos y cuatro puntos porcentuales de remisión a un año están lejos de los resultados de DiRECT, y el diseño es observacional con controles no concurrentes, de modo que la comparación arrastra confusión por indicación: quien entra a un programa voluntario ya está más motivado. El dato realmente útil es el gradiente por adherencia —8,1 % en quienes lo completaron— que apunta a dónde poner los recursos: en la retención, no en el reclutamiento.
Diabetes, Obesity and Metabolism, 23 de septiembre de 2026. Resumen en PubMed.

6. Prescripción de GLP-1 sin indicación aprobada: de 0,1 % a 1,5 %

Estudio de cohorte retrospectiva sobre 92 415 648 adultos estadounidenses, de los cuales 1 133 953 (1,2 %) recibieron un agonista del receptor GLP-1 sin una indicación aprobada documentada. La prescripción sin indicación pasó del 0,1 % en 2021 al 1,5 % en 2025 —un crecimiento de quince veces—. El IMC mediano de quienes lo recibieron fue de 25,9 kg/m² frente a 24,5 en quienes no; el 35,1 % tenía IMC normal; el 85,5 % eran mujeres y el 60,0 % población blanca. Los trastornos de la conducta alimentaria fueron más frecuentes entre quienes los recibieron (1,8 % frente a 0,3 %).
Qué cambia en consulta: sí, en la conversación con quien pide el fármaco sin cumplir criterios. Un tercio de los usuarios sin indicación tenía IMC normal, y la señal de trastornos alimentarios —seis veces más frecuente— es un motivo concreto para explorar la conducta alimentaria antes de prescribir. Límite importante: «sin indicación documentada» en una base de datos administrativa no es lo mismo que «sin indicación»; el IMC o la comorbilidad pueden simplemente no estar registrados. Y los datos son estadounidenses, con un mercado directo al consumidor que no es el nuestro, aunque la telemedicina transfronteriza lo está acercando.
Obesity (Silver Spring), 22 de septiembre de 2026. Resumen en PubMed.

Hipertensión

La hipertensión de esta semana mira hacia atrás y hacia afuera: hacia el antecedente obstétrico como marcador de riesgo cardiometabólico a décadas de distancia, y hacia los sustitutos de sal como intervención poblacional. Las metas y los umbrales no se movieron; el estado de la cuestión sigue en hipertensión arterial 2026, con la meta en 120-129 mmHg.

7. El antecedente de preeclampsia predice el síndrome cardiovascular-renal-metabólico

Estudio de cohorte en 219 639 participantes del UK Biobank y 3 591 de la Women’s Health Initiative, evaluando la relación entre el antecedente de trastornos hipertensivos del embarazo (prevalencia 1,3 % y 8,4 % respectivamente) y el estadio del síndrome cardiovascular-renal-metabólico (CKM) definido por la AHA. El antecedente se asoció con mayor probabilidad de estar en un estadio CKM más alto: OR ajustado 3,40 (IC 95 % 3,12-3,71; p < 0,001), con gradiente por estadio —OR 6,34 para el estadio 2, 11,20 para el estadio 3 y 7,43 para el estadio 4—. En seguimiento, el riesgo de progresar al estadio 4 fue mayor: HR ajustado 1,24 (1,10-1,40; p < 0,001).
Qué cambia en consulta: sí, y cuesta una pregunta. En toda mujer de más de 40 años, preguntar «¿tuvo presión alta en el embarazo?» identifica a un grupo con riesgo cardiometabólico sustancialmente mayor décadas después, y justifica un cribado más temprano de presión, glucemia, lípidos y albuminuria. El diseño es observacional y la prevalencia declarada del 1,3 % en UK Biobank sugiere subregistro importante del antecedente, lo que probablemente diluye —no infla— la asociación. No demuestra que el embarazo cause el síndrome: es más plausible que revele una susceptibilidad que ya existía.
Hypertension, 21 de septiembre de 2026. Resumen en PubMed.

8. GMRx2: comparación de tres combinaciones duales en un solo comprimido

Circulation publicó el 22 de septiembre un análisis secundario de un ensayo aleatorizado internacional que compara tres combinaciones duales en comprimido único para bajar la presión arterial, en el marco del programa GMRx2 (telmisartán, amlodipino e indapamida a dosis bajas). Al cierre de esta edición el artículo no tiene resumen disponible en PubMed ni acceso abierto, de modo que no reproducimos cifras: hacerlo sería inventarlas. Dejamos la referencia para quien tenga acceso institucional y lo retomaremos cuando el resumen esté indexado.
Qué cambia en consulta: nada todavía, por falta de datos verificables. Lo que sí es sólido y ya conocido es el principio: en Latinoamérica, donde el control de la hipertensión sigue por debajo del 30 % en la mayoría de los países, la combinación en comprimido único a dosis bajas es la estrategia con mejor relación entre adherencia, eficacia y costo.
Circulation, 22 de septiembre de 2026. Artículo en Circulation (DOI).

9. Sustitutos de sal bajos en sodio: qué falta saber antes de recomendarlos a todos

Documento de prioridades de investigación de la American Heart Association, elaborado mediante un proceso de consenso internacional, sobre los sustitutos de sal con contenido reducido de sodio (habitualmente con cloruro de potasio). No aporta cifras nuevas de eficacia: identifica las preguntas abiertas que frenan su adopción global. Las prioridades principales son la seguridad en poblaciones de riesgo —enfermedad renal crónica, uso de IECA, ARA-II o antagonistas de mineralocorticoides—, definir cuándo la hiperpotasemia es clínicamente significativa, evaluar efectos cardiovasculares y renales a largo plazo, medir la aceptabilidad del consumidor, optimizar su formulación en alimentos procesados y estimar el costo-efectividad de las políticas.
Qué cambia en consulta: nada individual, pero ordena la conversación. El sustituto de sal es una de las pocas intervenciones cardiovasculares realmente baratas y escalables en la región, y también una de las pocas con un riesgo concreto —hiperpotasemia— en pacientes que ya están con bloqueo del sistema renina-angiotensina o con filtrado reducido. Mientras ese vacío no se llene, la recomendación razonable es no indicarlos de rutina en pacientes con enfermedad renal crónica o en tratamiento con esos fármacos.
Hypertension, 24 de septiembre de 2026. Resumen en PubMed.

Corazón e insuficiencia cardíaca

La cardiología de la semana se concentró en la amiloidosis cardíaca por transtiretina, con un análisis de HELIOS-B que responde a una pregunta muy concreta: si el paciente ya está con tafamidis, ¿sigue valiendo la pena añadir vutrisiran? La respuesta honesta es que el ensayo no fue diseñado para contestarla.

10. HELIOS-B: vutrisiran con o sin tafamidis de base

Análisis por subgrupo preespecificado del ensayo HELIOS-B en 654 pacientes con amiloidosis cardíaca por transtiretina, de los que 259 (40 %) recibían tafamidis al inicio. Para el desenlace principal, la razón de tasas con vutrisiran fue de 0,79 (IC 95 % 0,51-1,21) en quienes ya tomaban tafamidis y de 0,67 (0,49-0,93) en quienes no, con una p de interacción de 0,55. Para mortalidad por cualquier causa, eventos cardiovasculares y empeoramiento de la insuficiencia cardíaca, todas las p de interacción fueron superiores a 0,20; para la distancia recorrida en seis minutos, p de interacción de 0,24.
Qué cambia en consulta: nada operativo. Una p de interacción de 0,55 significa que no hay evidencia de que el efecto difiera según el uso previo de tafamidis; no significa que el efecto sea idéntico ni que la combinación esté demostrada. Con 259 pacientes en el estrato de tafamidis, el intervalo de 0,51 a 1,21 es compatible tanto con un beneficio del 49 % como con un daño del 21 %. En un contexto latinoamericano donde ninguno de los dos fármacos es de acceso rutinario, lo práctico es no usar este análisis como argumento para pedir una combinación de altísimo costo.
Journal of the American College of Cardiology, 22 de septiembre de 2026. Resumen en PubMed.

Riñón e hígado

Dos caras del mismo síndrome cardiometabólico: un inhibidor de la aldosterona sintasa que baja presión y albuminuria en enfermedad renal crónica, y la fotografía más grande hasta ahora de cuánta fibrosis hepática hay escondida en la comunidad. La segunda es la que más va a cambiar su semana.

11. Explore-CKD: lorundrostat en hipertensión no controlada con enfermedad renal

Ensayo fase 2 aleatorizado, doble ciego, cruzado y controlado con placebo en 59 pacientes con hipertensión no controlada y enfermedad renal crónica, tratados con lorundrostat, un inhibidor de la aldosterona sintasa. La presión sistólica ambulatoria bajó 9,3 mmHg (IC 95 % −13,1 a −5,4) con lorundrostat y 1,8 mmHg (−5,6 a 2,1) con placebo, para una diferencia ajustada por placebo de −7,5 mmHg (−12,3 a −2,7). El cociente albúmina/creatinina cayó un 30,5 % (−41,0 a −18,2) ajustado por placebo. El filtrado glomerular estimado pasó de 42,9 ± 15,2 a 40,1 ± 16,0 ml/min/1,73 m² con lorundrostat, frente a 42,9 ± 15,1 a 42,1 ± 15,8 con placebo. Tres participantes suspendieron por efectos adversos.
Qué cambia en consulta: nada hoy. Es un ensayo de 59 pacientes, cruzado, de fase 2 y con desenlaces subrogados —presión y albuminuria—, no eventos renales ni cardiovasculares. Note además la caída inicial del filtrado de unos 2,8 ml/min: el patrón hemodinámico esperable con este mecanismo, el mismo que vemos al iniciar un iSGLT2 o un IECA, pero que en una población con filtrado basal de 43 exige vigilancia. Lo relevante es que la vía de la aldosterona sigue viva más allá de la finerenona; falta un ensayo de desenlaces duros.
Kidney International, 23 de septiembre de 2026. Resumen en PubMed.

12. Cuánta fibrosis hepática hay realmente en la comunidad

Estudio prospectivo de base comunitaria en 25 736 adultos (11 548 hombres, 14 188 mujeres) con elastografía de transición. La prevalencia de fibrosis hepática (rigidez hepática ≥ 8 kPa) fue del 4,4 % (IC 95 % 4,2-4,7); de ≥ 10 kPa, 1,6 % (1,5-1,8); y de ≥ 12 kPa, 0,8 % (0,7-0,9). La enfermedad hepática esteatósica alcanzó el 43,7 % (43,1-44,3), con MASLD en el 39,5 % (38,9-40,1), MetALD en el 2,0 % y enfermedad hepática alcohólica en el 1,6 %. En los subgrupos de interés cardiometabólico, la prevalencia de rigidez ≥ 8 kPa se duplicó con creces: 10,7 % en obesidad (9,8-11,6) y 10,7 % en diabetes tipo 2 (9,7-11,8).
Qué cambia en consulta: sí. Uno de cada diez de sus pacientes con obesidad o con diabetes tipo 2 tiene rigidez hepática en rango de fibrosis significativa, y la inmensa mayoría no lo sabe. Eso convierte el cribado con FIB-4 —gratuito, con datos que ya tiene en la historia— en una conducta razonable en esa población, reservando la elastografía para los indeterminados o altos. El matiz obligado: la cohorte es china, y tanto el perfil de riesgo metabólico como el consumo de alcohol difieren de los nuestros; las prevalencias latinoamericanas podrían ser más altas, no más bajas, dado el peso de la obesidad en la región.
The Lancet Gastroenterology & Hepatology, 22 de septiembre de 2026. Resumen en PubMed.

Medicina interna adyacente

Dos trabajos del BMJ publicados el mismo día resuelven dos preguntas que aparecen todas las semanas en consulta de medicina interna: si la terapia hormonal de la menopausia aumenta los eventos trombóticos, y si hay que hacer electrocardiograma antes de iniciar un antidepresivo.

13. Terapia hormonal menopáusica: cuánto riesgo trombótico añade, en números absolutos

Estudio de casos y controles anidado en registros nacionales daneses, con 9 807 casos de tromboembolismo venoso, 18 460 de ictus y 11 974 de infarto de miocardio. El uso actual de estrógeno oral, frente a no usar terapia hormonal, se asoció con tromboembolismo venoso HR 1,6 (IC 95 % 1,5-1,8), ictus HR 1,3 (1,2-1,4) e infarto HR 1,2 (1,1-1,3). En términos absolutos, el exceso de riesgo por año fue del 0,09 % para TEV (0,08-0,13), 0,06 % para ictus (0,04-0,08) y 0,03 % para infarto (0,01-0,04), lo que corresponde a números necesarios para dañar de 1 055, 1 642 y 3 846 respectivamente. Con estradiol oral por encima de 1 mg/día durante más de cinco años, el riesgo subió a 1,8 para ictus (1,4-2,2) y 1,8 para infarto (1,4-2,4). La vía transdérmica mostró un exceso mínimo.
Qué cambia en consulta: sí, y es de las cosas más accionables de la semana. El riesgo relativo asusta y el absoluto tranquiliza: hay que tratar a más de mil mujeres durante un año para causar un evento tromboembólico adicional. La conducta práctica es doble: prefiera la vía transdérmica cuando haya cualquier factor de riesgo trombótico, y vigile la combinación de dosis alta más duración prolongada, que es donde el riesgo deja de ser trivial. Es un estudio observacional: la elección de vía y dosis no fue aleatoria, y las pacientes a quienes se receta transdérmico suelen ser precisamente las de mayor riesgo basal, lo que si algo hace es subestimar la ventaja de esa vía.
BMJ, 23 de septiembre de 2026. Resumen en PubMed.

14. Antidepresivos y corazón: sí alargan el QTc, no producen eventos precoces

Metarregresión en red con datos individuales de participantes: 35 ensayos y 8 679 participantes para el análisis de QTc, y 139 ensayos con 52 398 participantes para eventos cardiovasculares mayores precoces. Frente a placebo, el escitalopram prolongó el QTc en 8,7 ms (ICr 95 % 1,6-15,8) y la amitriptilina en 5,3 ms (0,8-9,8). La proporción de pacientes con prolongación del QTc fue máxima con amitriptilina (58,8 %) y menor con escitalopram (21,3 %), venlafaxina (24,1 %) y vortioxetina (9,7 %). La diferencia de riesgo de eventos cardiovasculares mayores precoces fue del 0,01 % (ICr 95 % −0,01 a 0,02), es decir, indistinguible de cero.
Qué cambia en consulta: sí, y en la dirección tranquilizadora. El efecto sobre el QTc es real y medible, sobre todo con escitalopram y amitriptilina, pero no se traduce en eventos cardiovasculares en el corto plazo. Eso no elimina el electrocardiograma basal en el paciente con QT largo conocido, alteraciones electrolíticas, cardiopatía estructural o polifarmacia con otros fármacos que prolongan el QT — sigue siendo prudente ahí. Lo que sí permite es dejar de pedirlo de rutina en el adulto sano que inicia un ISRS. El límite: los ensayos incluidos son de corta duración, de modo que «eventos precoces» significa exactamente eso, y nada dice sobre diez años de tratamiento.
BMJ, 23 de septiembre de 2026. Resumen en PubMed.

Regulatorio y guías

Semana en blanco por el lado de las agencias. La FDA no aprobó ningún fármaco cardiometabólico entre el 20 y el 27 de septiembre ni emitió alertas de seguridad en el área: sus dos comunicaciones de seguridad de septiembre son del 1 y del 15, sobre carboximaltosa férrica y ácido desoxicólico. El CHMP de la EMA publicó el resumen de su reunión del 14 al 17 de septiembre el día 18, fuera de esta ventana; las fichas europeas de tirzepatida y semaglutida registraron actualizaciones el 21 de septiembre, sin comunicado asociado. Lo sustancial vino de las sociedades científicas.

15. Posicionamiento internacional sobre monitorización continua y bombas en el hospital

Posicionamiento internacional publicado simultáneamente en Diabetes Care y Diabetologia el 22 de septiembre sobre el uso práctico de la monitorización continua de glucosa, las bombas de insulina y los sistemas de administración automatizada de insulina en adultos hospitalizados. Cubre criterios de selección de pacientes, metas glucémicas, ajuste de la dosis de insulina, manejo perioperatorio, configuración de alarmas, capacitación del personal, integración con la historia clínica electrónica y planificación del alta.
Qué cambia en consulta: sí, si trabaja en hospitalización. Hasta ahora, la conducta más común ante un paciente que ingresa con su sensor o su bomba era retirárselos «por protocolo», sin protocolo. Este documento da el marco para decidir cuándo mantener el dispositivo, cuándo suspenderlo y qué hacer alrededor de la cirugía. Para Latinoamérica el cuello de botella no es el documento sino la capacitación del personal de enfermería y la disponibilidad de insumos: un servicio que no puede garantizar calibración, insumos ni personal entrenado las 24 horas no debería mantener el sistema automatizado en el hospital.
Diabetes Care y Diabetologia, 22 de septiembre de 2026. Resumen en PubMed. El resto de lo vigente en diabetes está resumido en los Estándares de Cuidado en Diabetes ADA 2026.

Contexto latinoamericano

Ninguna de las publicaciones de esta semana incluyó población latinoamericana de forma sustancial: los datos vienen de Dinamarca, Reino Unido, Estados Unidos, China e internacionales multicéntricos. La disponibilidad, el registro sanitario y la cobertura de cada fármaco varían mucho entre países de la región y cambian con frecuencia, de modo que lo siguiente es una orientación para verificar localmente, no una afirmación de cobertura.

NovedadConsideración para LatinoaméricaAplicable en el primer nivel
Semaglutida 2,4 y 7,2 mgCosto mensual alto; la dosis de 7,2 mg no está comercializada en la mayoría de los países de la regiónNo: decisión de segundo nivel por costo
Proteína y entrenamiento de resistencia con GLP-1Sin costo farmacológico; es la intervención más transferible de toda la ediciónSí, y es lo más rentable
Empagliflozina en el adulto mayorGenéricos disponibles en varios países; precio en descenso y presente en varios listados nacionalesSí, con vigilancia de infección genital y volemia
Preguntar por preeclampsia en la anamnesisCosto cero; requiere que el dato quede registrado en la historiaSí
Sustitutos de sal con potasioBaratos y disponibles; evitar en ERC y con IECA/ARA-II o antialdosterónicosSí, con la contraindicación clara
LorundrostatFármaco en investigación; no comercializado en la regiónNo
FIB-4 para cribado de fibrosis hepáticaSe calcula con edad, AST, ALT y plaquetas: datos que ya están en la historiaSí, sin costo adicional
Elastografía de transiciónConcentrada en centros urbanos privados; úsela solo para FIB-4 indeterminado o altoParcialmente: requiere derivación
Terapia hormonal transdérmicaParches y geles disponibles, pero más caros que el comprimido y a menudo sin coberturaSí, si el bolsillo lo permite
Vutrisiran y tafamidisCosto anual prohibitivo; acceso por vía judicial o programas de excepción en varios paísesNo
Monitorización continua y bombas en hospitalizaciónEl límite no es el documento sino el personal entrenado y los insumosNo: requiere protocolo institucional
Tabla 2. Consideraciones de disponibilidad y aplicabilidad en Latinoamérica de las novedades del 20 al 27 de septiembre de 2026, con el nivel de atención en que se pueden usar.

Qué fuentes no pudimos consultar esta semana

Por transparencia: esta edición se construyó con los índices de contenidos y los resúmenes indexados en PubMed de New England Journal of Medicine, The Lancet, JAMA, BMJ, Annals of Internal Medicine, Circulation, Journal of the American College of Cardiology, European Heart Journal, Diabetes Care, Diabetologia, Diabetes Obesity and Metabolism, Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism, Obesity, Nature Metabolism, Hypertension, Atherosclerosis, Kidney International, JASN, CJASN y The Lancet Gastroenterology & Hepatology, más los sitios de la FDA y la EMA. No hubo contenido cardiometabólico relevante en la ventana en JAMA Cardiology, European Journal of Heart Failure, JACC Heart Failure, Heart, Journal of Clinical Lipidology ni Journal of Hypertension; The Lancet Diabetes & Endocrinology solo publicó una revisión sobre síndrome de Turner. Dos artículos entraron sin resumen público: el análisis secundario de GMRx2 en Circulation y un metaanálisis de datos individuales sobre tendencias temporales en insuficiencia cardíaca con fracción de eyección conservada en European Heart Journal; de ninguno de los dos se reproducen cifras. Los textos completos de las revistas de pago no se consultaron: las cifras de este boletín provienen de los resúmenes de la fuente primaria, y cuando un dato no figura en el resumen, se dice. El congreso EASD 2026 comienza el 28 de septiembre en Milán, justo al cierre de esta ventana: sus ensayos de última hora entrarán en la edición siguiente.

Preguntas frecuentes

¿La semaglutida hace perder masa muscular?

En el subestudio con resonancia magnética de STEP UP publicado el 20 de septiembre de 2026 en Diabetes, Obesity and Metabolism, el volumen de músculo del muslo se redujo 1,1 L pero sin alcanzar significación (p = 0,07), mientras que la infiltración grasa del músculo mejoró 0,92 puntos porcentuales (p = 0,001) y la función física se mantuvo. Son solo 55 participantes, con 6 en el grupo placebo: no es una respuesta definitiva. Mantenga el aporte proteico y el entrenamiento de resistencia.

¿El beneficio cardiovascular de la semaglutida se debe a la pérdida de peso?

No del todo. En el análisis de mediación de SELECT publicado en European Heart Journal el 23 de septiembre de 2026, el peso corporal medió solo el 19,5 % del efecto (IC 95 % −33,0 a 110,7), con un intervalo que cruza el cero, frente al 64,0 % del perímetro abdominal y el 42,1 % de la PCR ultrasensible. Hay mecanismos adicionales que todavía no se identifican.

¿Hay que pedir electrocardiograma antes de iniciar un antidepresivo?

No de rutina en el adulto sin cardiopatía. En la metarregresión en red del BMJ del 23 de septiembre de 2026 (139 ensayos, 52 398 participantes), la diferencia de riesgo de eventos cardiovasculares mayores precoces fue del 0,01 % (ICr 95 % −0,01 a 0,02). Sí conviene el electrocardiograma basal si hay QT largo conocido, alteraciones electrolíticas, cardiopatía estructural o polifarmacia que prolongue el QT, especialmente con escitalopram o amitriptilina.

¿La terapia hormonal de la menopausia aumenta el riesgo de trombosis?

La vía oral sí, y poco en términos absolutos. En el estudio danés publicado en el BMJ el 23 de septiembre de 2026, el estrógeno oral se asoció con tromboembolismo venoso HR 1,6 (IC 95 % 1,5-1,8) y un número necesario para dañar de 1 055 mujeres tratadas durante un año. La vía transdérmica no mostró ese exceso y es la preferible ante cualquier factor de riesgo trombótico.

¿A quién hay que buscarle fibrosis hepática?

Al paciente con obesidad o con diabetes tipo 2. En el estudio comunitario de 25 736 adultos publicado en The Lancet Gastroenterology & Hepatology el 22 de septiembre de 2026, el 10,7 % de ambos subgrupos tenía rigidez hepática ≥ 8 kPa, frente al 4,4 % de la población general. Empiece con FIB-4, que se calcula con datos que ya tiene, y reserve la elastografía para los resultados indeterminados o altos.

¿Cada cuánto se publica el Radar cardiometabólico?

Cada domingo. Revisa los siete días previos en revistas de medicina general, cardiología, diabetes, lípidos, hipertensión y nefrología, más FDA, EMA y las sociedades científicas. La edición anterior fue el Radar del 20 de septiembre, sobre la semaglutida en SELECT.


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Aviso médico. Este contenido es material de educación médica continua dirigido a profesionales de la salud. No sustituye el juicio clínico ni la valoración individual de cada paciente, y no constituye indicación terapéutica. Las dosis, umbrales y recomendaciones deben verificarse en la fuente primaria y en la ficha técnica vigente en cada país antes de aplicarse.

Dr. Jorge Enrique Rojas Rodríguez — Medicina Interna · MedicinaCardiometabolica.com
Revisado y actualizado en septiembre de 2026.


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